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Isaías

El Libro del Profeta
Isaías


Dureza de Judá a pesar del castigo


1 Visión de Isaías hijo de Amoz, que vio acerca de Judá y de Jerusalén en los días de Uzías, a [ a Ver 2 Crón. 26:l ss.; comp. 2 Rey. 15:1 ss.] Jotam, b [ b Ver 2 Rey. 15:32 ss.] Acaz c [ c Ver 2 Rey. 16:1 ss.] y Ezequías, d [ d Ver 2 Rey. 19:2 ss.] reyes de Judá:

2 Oíd, cielos; y escucha, tierra, porque habla Jehovah: "Crié hijos y los engrandecí, pero ellos se rebelaron contra mí. 3 El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no conoce; mi pueblo no entiende."

4 ¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de iniquidad, descendencia de malhechores, hijos depravados! Han abandonado a Jehovah, han despreciado al Santo de Israel y se han vuelto atrás.

5 ¿Para qué habréis de ser golpeados aún? Pues todavía persistiréis en rebelaros. Toda cabeza está dolorida, y todo corazón está enfermo. 6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en ella parte sana, sino heridas, golpes y llagas recientes. No han sido curadas, e [ e Lit., drenadas] ni vendadas, ni suavizadas con aceite. 7 Vuestra tierra es desolada, vuestras ciudades son incendiadas; vuestro suelo es devorado por extraños ante vuestra misma presencia, y es desolado como cuando es destruido por extraños. 8 La hija de Sion ha quedado como una cabaña en una viña, como una choza en un melonar, como una ciudad sitiada.

9 Si Jehovah de los Ejércitos no nos hubiera dejado unos pocos sobrevivientes, seríamos ya como Sodoma y nos pareceríamos a Gomorra. f [ f Ver Gén. 19:24]

Las demandas de un Dios santo


10 Escuchad la palabra de Jehovah, oh gobernantes de Sodoma. Escucha la ley de nuestro Dios, oh pueblo de Gomorra. 11 Dice Jehovah: "¿De qué me sirve la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y del sebo de animales engordados. No deseo la sangre de toros, de corderos y de machos cabríos. 12 Cuando venís a ver mi rostro, g [ g Según un ms. y Peshita; TM, presentar mi rostro] ¿quién pide esto de vuestras manos, para que pisoteéis mis atrios? 13 No traigáis más ofrendas vanas. El incienso me es una abominación; también las lunas nuevas, los sábados y el convocar asambleas. ¡No puedo soportar iniquidad con asamblea festiva! 14 Mi alma aborrece vuestras lunas nuevas y vuestras festividades. Me son una carga; estoy cansado de soportarlas. h [ h Comp. 29:13, 14; Juan 4:23] 15 Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos. Aunque multipliquéis las oraciones, yo no escucharé. ¡Vuestras manos están llenas de sangre!

16 "Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras acciones de delante de mis ojos. Dejad de hacer el mal. 17 Aprended a hacer el bien, buscad el derecho, reprended al opresor, defended al huérfano, amparad a la viuda.

18 "Venid, pues, dice Jehovah; y razonemos juntos: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. 19 Si queréis y obedecéis, comeréis de lo mejor de la tierra. 20 Pero si rehusáis y os rebeláis, seréis consumidos por la espada; porque la boca de Jehovah ha hablado."

Castigo y redención de Sion


21 ¡Cómo se ha convertido en prostituta la ciudad fiel! Llena estaba de derecho, y en ella habitaba la justicia; pero ahora la habitan homicidas. 22 Tu plata se ha convertido en escoria; tu vino está adulterado con agua. 23 Tus magistrados son rebeldes y compañeros de ladrones; cada uno ama el soborno y va tras las recompensas. No defienden al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.

24 Por tanto, dice el Señor Jehovah de los Ejércitos, el Fuerte de Israel: "¡Ah! Tomaré satisfacción de mis adversarios y me vengaré de mis enemigos. 25 Volveré mi mano contra ti; te limpiaré de tus escorias como con lejía y quitaré toda tu impureza. 26 Luego restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como al comienzo. Y después serás llamada Ciudad de Justicia, Urbe Fiel."

27 Sion será redimida con el derecho, y sus arrepentidos i [ i Otra trad., los que vuelvan] con la justicia. 28 Pero los rebeldes y los pecadores serán quebrantados a una; los que abandonan a Jehovah serán consumidos. 29 Entonces os avergonzaréis j [ j Según algunos mss. y Targum; TM, se avergonzarán] de los robles que habéis amado, y tendréis afrenta a causa de los jardines que habéis escogido. 30 Porque seréis como la encina de hojas secas y como el jardín al que le faltan las aguas. 31 El fuerte se convertirá en estopa, y su trabajo en chispa. Ambos arderán juntos, y no habrá quien los apague.

Exaltación de Sion y paz universal a [ a Ver Miq. 4:1-3]


2 La palabra que Isaías hijo de Amoz recibió en visión con respecto a Judá y a Jerusalén: 2 Acontecerá en los últimos días que el monte de la casa de Jehovah será establecido como cabeza de los montes, y será elevado más que las colinas; y correrán a él todas las naciones. 3 Muchos pueblos vendrán y dirán: "Venid, subamos al monte de Jehovah, a la casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos, y nosotros caminemos por sus sendas." Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehovah.

4 El juzgará entre las naciones y arbitrará entre b [ b Otra trad., amonestará a] muchos pueblos. Y convertirán c [ c Otra trad., forjarán] sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

5 ¡Oh casa de Jacob, venid y caminemos a la luz de Jehovah!

El temible día de Jehovah


6 Ciertamente tú has rechazado a tu pueblo, la casa de Jacob, porque ellos están llenos de costumbres orientales y de adivinos, como los filisteos; y hacen tratos d [ d Lit., estrechan la mano, en señal de acuerdo] con los hijos de extranjeros. 7 Su tierra se ha llenado de plata y de oro, y sus tesoros no tienen fin. También su tierra se ha llenado de caballos, e [ e Alusión a su uso militar] y sus carros f [ f Alusión a su uso militar] son innumerables. 8 Además, su tierra se ha llenado de ídolos. Adoran la obra de sus manos, lo que sus dedos han hecho. 9 Así se ha postrado el hombre; el ser humano se ha rebajado. Por tanto, no los perdones.

10 Métete en la roca; escóndete en el polvo ante la temible presencia de Jehovah y ante el esplendor de su majestad. 11 Los ojos altivos del hombre serán humillados, y la soberbia del ser humano será postrada. Sólo Jehovah será enaltecido en aquel día. 12 Porque el día de Jehovah de los Ejércitos vendrá contra todo arrogante y altivo, y contra todo el que se ha enaltecido, el cual será humillado. 13 Vendrá contra todos los cedros del Líbano, altos y erguidos, y contra todas las encinas de Basán. 14 Vendrá contra todas las altas montañas y contra todas las colinas elevadas. 15 Vendrá contra toda torre alta y contra todo muro fortificado, 16 contra todas las naves de Tarsis y contra todos los barcos lujosos. 17 La altivez del hombre será postrada; la soberbia del ser humano será humillada. Sólo Jehovah será enaltecido en aquel día, 18 y los ídolos desaparecerán por completo.

19 Los hombres se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, a causa de la temible presencia de Jehovah y del esplendor de su majestad, cuando se levante para hacer temblar la tierra. 20 En aquel día los hombres arrojarán a los topos g [ g Según algunos mss. y Rollos MM; TM lo divide en dos palabras.] y a los murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro que habían hecho para adorarlos, 21 a fin de meterse en las grietas de las rocas y en las hendiduras de las peñas, a causa de la temible presencia de Jehovah y del esplendor de su majestad, cuando Jehovah se levante para hacer temblar la tierra.

22 Dejad de confiar en el hombre, h [ h Lit., dejaos del hombre] cuyo hálito está en su nariz; pues, ¿de qué estima es digno?

Juicio divino contra los dirigentes


3 Porque he aquí que el Señor Jehovah de los Ejércitos quitará de Jerusalén y de Judá la provisión y el sustento: toda provisión de pan y toda provisión de agua. 2 Quitará al valiente y al hombre de guerra, al juez y al profeta, al adivino y al anciano, 3 al jefe de cincuenta y al hombre respetable, al consejero y al excelente artesano, y al experto encantador. 4 Les pondré muchachos por magistrados, y los caprichosos a [ a Lit., los caprichos] se enseñorearán de ellos. 5 En medio del pueblo el hombre oprimirá al hombre, y cada cual a su prójimo. El joven será insolente con el anciano, y el ruin con el noble.

6 Cuando alguno eche mano de su hermano en la casa de su padre y le diga: "Tú que tienes ropa, sé nuestro jefe y toma en tus manos esta ruina", 7 él alzará la voz en aquel día diciendo: "Yo no seré sanador, b [ b Comp. 1:6] pues en mi casa no hay comida ni vestido. No me pongáis por jefe del pueblo." 8 Porque Jerusalén ha tropezado, y Judá ha caído; pues la lengua de ellos y sus obras son contrarias a Jehovah y desafían la presencia c [ c Lit., los ojos de] de su majestad. 9 Su parcialidad d [ d Otra trad., la mirada de sus rostros] los acusa. Como Sodoma, expresan su pecado y no lo disimulan. ¡Ay de ellos, e [ e Lit., ¡Ay de su alma!] porque para sí mismos han producido el mal!

Juicio contra los explotadores


10 Decid a los justos que les irá bien, que comerán del fruto de sus hechos. 11 ¡Ay de los impíos! Les irá mal, porque les será hecho conforme a las obras de sus manos.

12 ¡Oh pueblo mío! Sus opresores son muchachos, y mujeres se enseñorean de él. f [ f Otra trad., Los opresores se ensañan, y los explotadores se enseñorean de él (comp. vers. griegas, Targum y Vulgata).] Pueblo mío, los que te guían te hacen errar y confunden el rumbo de tus caminos.

13 Jehovah está de pie para litigar; está a punto de juzgar a su pueblo. g [ g Según LXX y Peshita; heb., los pueblos] 14 Jehovah entrará en juicio contra los ancianos y contra los magistrados de su pueblo. "Porque vosotros habéis consumido la viña, y el despojo del pobre está en vuestras casas. 15 ¿Qué motivos tenéis para aplastar a mi pueblo y moler las caras de los pobres?", dice el Señor Jehovah de los Ejércitos.

Contra las mujeres altivas


16 Asimismo dijo Jehovah: "Por cuanto las hijas de Sion son altivas, andan con el cuello erguido, h [ h Lit., la garganta extendida] lanzan miradas seductoras, caminan zapateando y hacen resonar los adornos de sus pies, 17 el Señor pelará con tiña la cabeza de las hijas de Sion; Jehovah desnudará sus frentes."

18 En aquel día el Señor quitará los adornos de los tobillos, las diademas, las lunetas, 19 los aretes, los brazaletes, los velos, 20 los adornos de la cabeza, los adornos de los pies, las cintas, los frasquitos de perfume, los amuletos, 21 los anillos, los joyeles de la nariz, 22 las ropas festivas, los mantos, los pañuelos, los bolsos, 23 los espejos, i [ i Otra trad., vestidos de gasa] la ropa íntima, los turbantes y las mantillas. 24 Y sucederá que habrá hediondez en lugar de los perfumes, soga en lugar de cinturón, rapadura en lugar de los arreglos del cabello. En lugar de ropa fina habrá ceñidor de cilicio; j [ j Es decir, tela burda en señal de suma tristeza] porque en lugar de belleza habrá vergüenza. k [ k Según Rollos MM; TM omite vergüenza.]

25 Tus hombres caerán a espada, y tu poderío caerá en la batalla. 26 Sus puertas lamentarán y se enlutarán; y abandonada, ella se sentará en tierra.

4 En aquel tiempo siete mujeres echarán mano de un hombre y le dirán: "Nosotras comeremos nuestro propio pan y vestiremos nuestras propias ropas; solamente permite que seamos llamadas por tu nombre. Quita nuestra afrenta."

Purificación y gloria de Sion


2 En aquel día el retoño de Jehovah será hermoso y glorioso, y el fruto de la tierra será el orgullo y el esplendor de los sobrevivientes de Israel. 3 Acontecerá que el que se quede en Sion, como el que sea dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que estén inscritos para la vida en Jerusalén. 4 Así será cuando el Señor lave la inmundicia de las hijas de Sion, y elimine la sangre de en medio de Jerusalén, con espíritu de juicio y con espíritu consumidor. 5 Entonces sobre todo lugar del monte Sion y sobre sus asambleas, Jehovah creará nube a [ a LXX tiene Entonces vendrá Jehovah sobre todo lugar del monte Sion, y sobre sus asambleas habrá nube y . . .] y humo de día, y resplandor de fuego llameante de noche. Porque sobre todos habrá una cubierta de gloria, b [ b Otra trad., porque sobre toda gloria habrá un dosel, . . .; comp. Exo. 13:21, 22] 6 y habrá de día un cobertizo para dar sombra ante el calor abrasador, y para refugio y protección de la tormenta y del aguacero.

Parábola de la viña


5 Cantaré a mi amigo la canción de mi amado acerca de su viña:

Mi amigo tenía una viña

en una fértil ladera.

2 La había desherbado y despedregado.

Luego había plantado en ella vides escogidas.

Había edificado en ella una torre

y también había labrado a [ a Es decir, en la roca] un lagar.

Esperaba que diese uvas buenas,

pero dio uvas silvestres.

3 "Ahora pues, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzgad entre mí y mi viña. 4 ¿Qué más se podía haber hecho por mi viña que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, pues, esperando yo que diese uvas buenas, ha dado uvas silvestres? 5 Ahora pues, os daré a conocer lo que yo haré a mi viña: Quitaré su cerco, y será consumida; romperé su vallado, y será pisoteada. 6 La convertiré en una desolación; no será podada ni cultivada. Crecerán espinos y cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella."

7 Ciertamente la viña de Jehovah de los Ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su placentero vergel. Esperaba el derecho, y he aquí la vileza; esperaba la justicia, y he aquí el clamor.

Ayes contra los explotadores


8 ¡Ay de los que juntan casa con casa y acercan campo con campo, hasta que ya no queda más espacio, y así termináis habitando b [ b Otra trad., estableciéndoos] vosotros solos en medio de la tierra! 9 Jehovah de los Ejércitos ha jurado c [ c Según Targum; heb. omite ha jurado.] en mis oídos: "Ciertamente muchas casas han de quedar desoladas; casas grandes y hermosas quedarán sin habitantes. 10 Una viña de diez yugadas d [ d O sea, un campo que 10 yuntas de bueyes podían arar en un día; aprox. 4 hectáreas] producirá tan sólo un bato, e [ e Aprox. 22 litros] y un homer f [ f Aprox. 220 litros] de semilla producirá tan sólo un efa." g [ g Un décimo de homer; o sea, aprox. 22 litros]

11 ¡Ay de los que se levantan muy de mañana para ir tras la bebida, y siguen hasta la noche, hasta que el vino los enciende! 12 En sus banquetes hay arpas, liras, tamboriles, flautas y vino; pero no consideran lo que Jehovah ha realizado ni miran la obra de sus manos. 13 Por eso mi pueblo es llevado cautivo, por falta de entendimiento. Sus nobles están muertos de hambre, y su multitud reseca de sed. 14 Por eso el Seol h [ h O sea, la morada de los muertos] ensanchó su garganta y abrió su boca sin medida. Allá caerá el esplendor de ella, i [ i Es decir, de la ciudad] su multitud, su bullicio y aquel que se divertía en ella. 15 El hombre se ha postrado, y el ser humano se ha rebajado. Los ojos de los altivos serán humillados. 16 Pero Jehovah de los Ejércitos será exaltado en el juicio; el Dios santo será reconocido como santo por su justicia. 17 Los corderos serán apacentados en su pastizal, y los cabritos j [ j Comp. LXX] comerán entre las ruinas de los ricos.

18 ¡Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta! 19 Ellos dicen: "Dese prisa; apresúrese su obra para que la veamos. Acérquese y venga el plan del Santo de Israel, para que lo conozcamos."

20 ¡Ay de los que a lo malo llaman bueno; y a lo bueno, malo! Consideran las tinieblas como luz, y la luz como tinieblas. Consideran lo amargo como dulce, y lo dulce como amargo.

21 ¡Ay de los que son sabios ante sus propios ojos, y de los que son prudentes según ellos mismos! k [ k Lit., ante sus mismas caras]

22 ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar licor; 23 y de los que por soborno declaran justo al culpable, y al justo le quitan su justicia!

Dios castiga por medio del invasor


24 Por tanto, como la lengua de fuego devora la paja y la llama doblega el rastrojo, así la raíz de ellos será como cosa putrefacta, y su flor se desvanecerá como el polvo. Porque han desechado la ley de Jehovah de los Ejércitos, y han despreciado la palabra del Santo de Israel. 25 Por esta causa se enciende el furor de Jehovah contra su pueblo; extiende contra él su mano y lo golpea. Los montes se estremecen, y sus cadáveres son como basura en medio de las calles. A pesar de todo esto, no ha cesado su furor, y su mano todavía está extendida.

26 El alzará la bandera a una nación lejana. Le silbará para que venga desde los confines de la tierra, y he aquí que vendrá rápida y veloz. 27 No hay entre ellos quien se canse ni tropiece; nadie se adormece ni se duerme. A ninguno se le desata el cinturón de su cintura, ni se le rompe la correa de sus sandalias. 28 Sus flechas están afiladas, y todos sus arcos preparados. Los cascos de sus caballos parecen como de pedernal, y las ruedas de sus carros son como torbellino. 29 Su rugido es como de león; ruge como los cachorros. Gruñe, arrebata la presa y se la lleva sin que nadie la libre. 30 En aquel día rugirá sobre la presa como el rugido del mar. Entonces mirará hacia esta tierra, y he aquí tinieblas de tribulación. Aun la luz se convertirá en oscuridad a causa de los nubarrones.

Visión y vocación de Isaías


6 En el año que murió el rey Uzías, a [ a Es decir, Azarías; ver 2 Crón. 26:23; 2 Rey. 15:7] vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime; y el borde de sus vestiduras llenaba el templo. 2 Por encima de él había serafines. Cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. 3 El uno proclamaba al otro diciendo:

-¡Santo, santo, santo es Jehovah de los Ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!

4 Los umbrales de las puertas se estremecieron con la voz del que proclamaba, y el templo se llenó de humo. 5 Entonces dije:

-¡Ay de mí, pues soy muerto! b [ b O: perdido] Porque siendo un hombre de labios impuros y habitando en medio de un pueblo de labios impuros, mis ojos han visto al Rey, a Jehovah de los Ejércitos.

6 Entonces voló hacia mí uno de los serafines trayendo en su mano, con unas tenazas, un carbón encendido tomado del altar. 7 Y tocó con él mi boca, diciendo:

-He aquí que esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido quitada, y tu pecado ha sido perdonado.

8 Entonces escuché la voz del Señor, que decía:

-¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?

Y yo respondí:

-Heme aquí, envíame a mí.

9 Y dijo:

-Vé y di a este pueblo: "Oíd bien, pero no entendáis; y mirad bien, pero no comprendáis." 10 Haz insensible el corazón de este pueblo; ensordece sus oídos y ciega sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, c [ c Según Rollos MM, muchos otros mss. y vers. antiguas; TM, y su corazón entienda] y se vuelva a mí, y yo lo sane. d [ d Según LXX; comp. Mat. 13:14; Juan 12:40; Hech. 28:26; heb., y él lo sane]

11 Yo dije:

-¿Hasta cuándo, Señor?

Y él respondió:

-Hasta que las ciudades queden desoladas y sin habitantes, y no haya hombres en las casas, y la tierra quede devastada; 12 hasta que Jehovah haya echado lejos a los hombres y sea grande el abandono en medio de la tierra. 13 Pero aunque quede en ella la décima parte, volverá a ser consumida como la encina o el roble de los cuales, después de ser derribados, aún les queda el tronco.

Su tronco es la simiente santa.

La señal de Emanuel y la liberación


7 Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías y rey de Judá, que Rezín rey de Siria y Pécaj hijo de Remalías y rey de Israel, subieron a Jerusalén para hacerle la guerra, pero no pudieron vencerla. a [ a Lit., combatir contra ellos; comp. 2 Rey. 16:5-9] 2 Entonces se le informó a la casa de David, b [ b Es decir, a la familia real de Judá] diciendo: "Los sirios acampan c [ c Es decir, como aliados contra Judá] en Efraín." d [ d O sea, en el reino del norte] Y se le estremeció el corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del bosque a causa del viento.

3 Entonces Jehovah dijo a Isaías:

-Sal al encuentro de Acaz, tú y tu hijo Sear-yasuv, e [ e Nombre simbólico; significa un remanente volverá.] al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino del Campo del Lavador, 4 y dile: "Cuídate y ten calma. No temas, ni se acobarde tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean: por el furor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías. 5 Porque con Efraín y el hijo de Remalías, Siria ha planeado contra ti el mal, diciendo: 6 ’Vamos contra Judá, y desmembrémosla; abrámonos una brecha y en medio de ella pongamos por rey al hijo de Tabeel.’ 7 Así ha dicho el Señor Jehovah: No sucederá, ni será así. 8 Porque la capital f [ f Lit., cabeza] de Siria es Damasco, y el caudillo g [ g Lit., cabeza] de Damasco es Rezín; pero dentro de sesenta y cinco años Efraín será destrozado hasta dejar de ser pueblo. 9 Asimismo, la capital h [ h Lit., cabeza] de Efraín es Samaria, y el caudillo i [ i Lit., cabeza] de Samaria es el hijo de Remalías. Si vosotros no creéis, ciertamente no permaneceréis firmes."

10 Jehovah volvió a hablar a Acaz diciendo:

11 -Pide para ti una señal de parte de Jehovah tu Dios; de abajo en el Seol, j [ j Según vers. antiguas; heb., pídela] o de arriba en lo alto.

12 Acaz respondió:

-No pediré ni probaré a Jehovah.

13 Entonces Isaías dijo:

-Escuchad, oh casa de David: ¿Os es poco el ser molestos a los hombres, para que también seáis molestos a mi Dios? 14 Por tanto, el mismo Señor os dará la señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. k [ k Significa Dios con nosotros; comp. Mat. 1:23.] 15 El comerá leche cuajada l [ l Comp. vv. 21, 22] y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno. 16 Ciertamente, antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes a quienes tienes miedo será abandonada.

Israel será invadido por Asiria


17 »Entonces Jehovah hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no los ha habido desde el día en que Efraín m [ m Como tribu principal del reino del norte, representa el total; comp. 2 Rey. 17:6, 7.] se separó de Judá; esto es, al rey de Asiria. 18 Acontecerá en aquel día que Jehovah silbará a la mosca que está en el extremo de los ríos de Egipto y a la abeja que está en la tierra de Asiria. 19 Y vendrán y se asentarán todos en las quebradas escarpadas, en las hendiduras de las peñas, en todos los espinos y en todos los lugares de aguas. 20 En aquel día, con navaja alquilada de más allá del Río, n [ n Es decir, el Eufrates] es decir, con el rey de Asiria, el Señor rasurará la cabeza y el vello de las piernas, y quitará también la barba.

21 »Acontecerá en aquel día que un hombre criará una vaca y dos ovejas. 22 Y sucederá que a causa de la abundancia de leche, comerá leche cuajada. Porque todo aquel que quede en medio del país comerá leche cuajada y miel.

23 »Acontecerá también en aquel día que el lugar donde había mil vides, que valían mil siclos o [ o Aprox. 11 kg.] de plata, será para los espinos y para los cardos. 24 Con flechas y arco irán allá, pues toda la tierra será espinos y cardos. 25 Y en cuanto a todos los montes que eran labrados con la azada, no podrás ir allá por temor de los espinos y de los cardos. Sólo servirán como lugar para soltar los bueyes y para ser hollados por las ovejas.

Maher-salal-jas-baz y la invasión


8 Entonces me dijo Jehovah: "Toma una tabla grande y escribe en ella con punzón de hombre, a [ a Es decir, de manera inteligible] tocante a Maher-salal-jas-baz." b [ b Nombre simbólico; significa el botín se acelera; el saqueo se apresura.]

2 Llamé a mi lado, como fieles testigos, al sacerdote Urías y a Zacarías hijo de Jeberequías. 3 Me llegué a la profetisa, c [ c Es decir, a su esposa] y ella concibió y dio a luz un hijo. Y Jehovah me dijo: "Ponle por nombre Maher-salal-jas-baz, d [ d Nombre simbólico; significa el botín se acelera; el saqueo se apresura.] 4 porque antes que el niño sepa decir ’mi papá’ y ’mi mamá’, la riqueza de Damasco y el botín de Samaria serán llevados ante el rey de Asiria."

5 Otra vez Jehovah volvió a hablarme diciendo: 6 "Por cuanto este pueblo desechó las aguas de Siloé, e [ e Es decir, la principal fuente de agua para Jerusalén] que corren mansamente, y se alegró con Rezín y con el hijo de Remalías, f [ f Otra trad., y desfalleció ante Rezín y el hijo de Remalías] 7 he aquí que por ello el Señor hace subir sobre ellos las impetuosas y abundantes aguas del Río, g [ g Es decir, el Eufrates] es decir, al rey de Asiria con toda su gloria. El se desbordará por todos sus cauces y pasará sobre todas sus riberas. 8 Pasará por Judá inundando y creciendo; llegará hasta el cuello. Con sus alas extendidas llenará la amplitud de tu tierra. ¡Oh Emanuel!" h [ h Otra trad., ¡Dios sea con nosotros!; comp. 7:14]

Isaías y el testimonio de Jehovah


9 Sabedlo, i [ i Según LXX; heb., Quebrantaos] oh pueblos, y llenaos de terror. Prestad atención, todos los confines de la tierra: ¡Ceñíos y llenaos de terror! ¡Ceñíos y llenaos de terror! 10 Tomad consejo, pero será anulado; proferid palabra, pero no se realizará, porque Dios está con nosotros. j [ j Heb., Imanu-el; comp. 7:14 y 8:8] 11 Pues así me ha hablado Jehovah con mano fuerte, y me ha instruido para que no camine por el camino de este pueblo, diciendo: 12 "No llaméis conspiración a todo lo que este pueblo llama conspiración. No temáis lo que ellos temen, ni os aterroricéis. 13 ¡A Jehovah de los Ejércitos, a él tratad como santo! Y si él es vuestro temor, y si él es vuestro temblor, 14 entonces él será vuestro santuario; pero será piedra de tropiezo y roca de escándalo para las dos casas de Israel, red y trampa para los habitantes de Jerusalén. 15 De entre ellos muchos tropezarán y caerán, y serán quebrantados. Quedarán atrapados y apresados. 16 Ata el testimonio y sella la ley k [ k O: instrucción; heb., torah] entre mis discípulos." l [ l Algunos consideran v. 16 como palabras del profeta.]

17 Aguardaré, pues, a Jehovah, quien ha escondido su rostro de la casa de Jacob. En él esperaré. 18 He aquí, yo y los hijos que Jehovah me ha dado somos señales y prodigios en Israel, de parte de Jehovah de los Ejércitos, quien habita en el monte Sion. 19 Y cuando os dicen: "Consultad a los que evocan a los muertos y a los adivinos que susurran y murmuran al hablar", responded: "¿Acaso no consultará un pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos a favor de los vivos? 20 ¡A la ley m [ m O: instrucción; heb., torah] y al testimonio! Si ellos no hablan de acuerdo con esta palabra, es que no les ha amanecido. n [ n Otra trad., Ciertamente no hablarán de acuerdo con esta palabra, porque no tienen luz.] 21 Y pasarán por la tierra o [ o Lit., por ella] oprimidos y hambrientos. Y acontecerá que teniendo hambre se indignarán y maldecirán a su rey y a su Dios. Alzarán la vista 22 y mirarán a la tierra, y he allí tribulación y oscuridad de angustia. Y serán arrojados a las tinieblas.

Advenimiento del rey mesiánico


9 1 a [ a En heb. es 8:23.] Sin embargo, no tendrá oscuridad la que estaba en angustia. En tiempos anteriores él humilló la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí; pero en tiempos posteriores traerá gloria a Galilea de los gentiles, camino del mar y el otro lado del Jordán. 2 b [ b En heb. es 9:1 y así sucesivamente a través del cap.] El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz. A los que habitaban en la tierra de sombra de muerte, c [ c Otra trad., tierra de densas tinieblas] la luz les resplandeció. 3 Le d [ d Según Qere; Ketiv, no] aumentaste la gente y acrecentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten el botín. 4 Porque como en el día de Madián, e [ e Ver Jue. 7:22-25; 8:28] tú has quebrado el yugo que cargaba, la vara de su hombro y el cetro del que lo oprime. 5 Todo calzado del que marcha con estruendo y el manto revolcado en sangre serán para quemar, pasto para el fuego.

6 Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7 Lo dilatado de su dominio y la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afirmarlo y fortalecerlo con derecho y con justicia, desde ahora y para siempre. El celo de Jehovah de los Ejércitos hará esto.

Retribución a la altivez de Israel


8 El Señor envió una palabra a Jacob, y ella cayó en Israel. 9 Todo el pueblo lo supo; Efraín y los habitantes de Samaria que con soberbia y altivez de corazón decían: 10 "Cayeron los ladrillos, pero edificaremos con bloques de piedra; fueron cortadas las higueras silvestres, pero en su lugar pondremos cedros."

11 Jehovah hace surgir contra él a sus adversarios, es decir, a Rezín; e incita a sus enemigos: 12 los sirios del oriente y los filisteos del occidente, que a boca llena devoran a Israel. A pesar de todo esto, no ha cesado su furor, y su mano todavía está extendida.

13 Pero el pueblo no se ha vuelto a quien lo golpeó, ni han buscado a Jehovah de los Ejércitos. 14 Por eso en un mismo día Jehovah cortará de Israel la cabeza y la cola, la palmera y el junco. 15 El hombre anciano y respetado f [ f Lit., el de rostro respetado] es la cabeza, y el profeta que enseña mentira es la cola. 16 Los que guían a este pueblo lo hacen errar, y los que por ellos son guiados están confundidos. 17 Por tanto, el Señor no se compadecerá g [ g Según Rollos MM; TM, no se complacerá] de sus jóvenes, ni tendrá misericordia de sus huérfanos ni de sus viudas. Porque cada uno es impío y malhechor, y toda boca habla insensatez. A pesar de todo esto, no ha cesado su furor, y su mano todavía está extendida.

18 La maldad arde como fuego y devora espinos y cardos. Se enciende en la espesura del bosque y se levanta en remolinos de humo. 19 A causa de la ira de Jehovah de los Ejércitos, la tierra es quemada, y el pueblo es pasto para el fuego. El hombre no tiene piedad de su hermano. 20 Cada uno devora a la derecha, pero tiene hambre; y come a la izquierda, pero no se sacia. Cada cual devora la carne de su prójimo. h [ h Según Targum; comp. Jer. 19:9 y una recensión de LXX; heb., brazo] 21 Manasés devora a Efraín, y Efraín a Manasés; y ambos se levantan contra Judá. A pesar de todo esto, no ha cesado su furor, y su mano todavía está extendida.

10 ¡Ay de los que establecen leyes inicuas y dictan decretos opresivos, 2 para apartar del juicio a los pobres, para privar de sus derechos a los afligidos de mi pueblo, para hacer de las viudas su botín y para despojar a los huérfanos! 3 ¿Qué haréis en el día del castigo a [ a O: de la visitación; es decir, para rendir cuentas; comp. Ose. 9:7] y de la devastación que vendrá de lejos? ¿A quién huiréis a pedir auxilio, y dónde dejaréis vuestra gloria? b [ b Otra trad., vuestras posesiones] 4 No queda más que agacharse entre los prisioneros y caer entre los muertos. A pesar de todo esto, no ha cesado su furor, y su mano todavía está extendida.

Asiria: objeto de la ira divina


5 "¡Ay de Asiria, la vara de mi ira! Pues en su mano está puesto el garrote de mi furor. 6 La mandaré contra una nación impía, y la enviaré contra el pueblo que es objeto de mi indignación, a fin de que capture botín y tome despojos, a fin de que lo ponga para ser pisoteado como el lodo de las calles.

7 "Pero ella no lo imaginará así, ni su corazón lo pensará de esta manera. Más bien, la intención de su corazón será destruir y exterminar no pocas naciones. 8 Porque él dice: ’Mis príncipes, ¿no son todos reyes? 9 ¿No es Calne c [ c Comp. Gén. 10:10; heb., Calno] como Carquemis? ¿No es Hamat como Arfad? ¿No es Samaria como Damasco? d [ d Ciudades principales conquistadas por Asiria] 10 Como mi mano alcanzó los reinos de los dioses, a pesar de que sus imágenes talladas eran más que las de Jerusalén y de Samaria; 11 como hice a Samaria y a sus dioses, ¿no haré así a Jerusalén y a sus ídolos?’ "

12 Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte Sion y en Jerusalén, castigará e [ e Según LXX; heb., castigaré] también el fruto del corazón soberbio del rey de Asiria y la gloria de sus ojos altivos. 13 Porque ha dicho: "Con el poder de mi mano y con mi sabiduría lo he hecho, porque soy inteligente. He eliminado las fronteras de los pueblos, he saqueado sus tesoros y he derribado como hombre fuerte a sus habitantes. 14 Mi mano halló como en un nido las riquezas de los pueblos; y como se juntan los huevos abandonados, así junté yo a toda la tierra. No hubo quien moviese un ala o abriese el pico para chirriar."

15 ¿Se jactará el hacha contra el que corta con ella? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejase al que lo levanta! ¡Como si la vara levantase al que no es madera! 16 Por tanto, el Señor Jehovah de los Ejércitos enviará enfermedad a sus robustos, y debajo de su gloria encenderá una hoguera como fuego abrasador. 17 La Luz de Israel será por fuego; y su Santo por llama que consume y devora en un día sus cardos y sus espinos. 18 Consumirá desde el alma hasta la carne, la gloria de su bosque y de su campo fértil; y vendrá a ser como cuando desfallece un enfermo. 19 Los árboles que queden en su bosque serán tan pocos que hasta un niño los podrá contar. f [ f Lit., escribir]

El remanente volverá a su Dios


20 Acontecerá en aquel día que el remanente g [ g O sea, una minoría fiel] de Israel y los de la casa de Jacob que hayan escapado nunca más se apoyarán en el que los golpeó, sino que verdaderamente se apoyarán en Jehovah, el Santo de Israel.

21 ¡Un remanente volverá; h [ h Comp. 7:3 con su nota] un remanente de Jacob volverá al Dios fuerte! 22 Aunque tu pueblo, oh Israel, sea como la arena del mar, sólo un remanente volverá. La destrucción está decidida, desbordando justicia. 23 Pues el Señor Jehovah de los Ejércitos ejecutará en medio de todo el país el exterminio que está decidido. 24 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah de los Ejércitos: "Pueblo mío, habitante de Sion, no temas a Asiria. Con vara te golpeará y contra ti alzará su garrote, como en Egipto. i [ i Es decir, como lo hicieron los egipcios; comp. Exo. 5:8-19] 25 Porque de aquí a muy poco tiempo se acabará mi ira, y mi furor será para su destrucción."

26 Jehovah de los Ejércitos levantará el látigo contra él, como en la matanza de Madián junto a la peña de Oreb. j [ j Ver Jue. 7:25] Alzará su vara sobre el mar, como en Egipto. k [ k Es decir, como Dios lo hizo en Egipto; ver Exo. 14:16-27] 27 Sucederá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro y su yugo de tu cuello. El yugo será destruido a causa de tu unción. l [ l Lit., aceite]

Avance del invasor


28 Viene contra Ayat, pasa por Migrón, y en Micmas pasa revista a sus armas. 29 Pasa el vado y se aloja en Geba. Ramá tiembla; Gabaa de Saúl huye. 30 ¡Grita a gran voz, oh hija de Galim! ¡Escucha, oh Lais! ¡Pobrecita Anatot! 31 Madmena divaga; los habitantes de Gebim buscan refugio. 32 Ahora mismo se detendrá en Nob m [ m Lugares por donde vendría el invasor asirio] y agitará su mano contra el monte de la hija n [ n Según Qere, Rollos MM y vers. antiguas; Ketiv, casa] de Sion, la colina de Jerusalén.

33 Pero he aquí que el Señor Jehovah de los Ejércitos desgajará el ramaje con violencia; los de gran altura serán talados, y los altos serán abatidos. 34 El cortará con hierro la espesura del bosque, y el Líbano caerá ante el Poderoso.

El retoño de Isaí y la era mesiánica


11 Un retoño brotará del tronco de Isaí, a [ a Padre de David; ver 1 Sam. 16:1] y un vástago de sus raíces dará fruto. 2 Sobre él reposará el Espíritu de Jehovah: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehovah. 3 El se deleitará en el temor de Jehovah. No juzgará por lo que vean sus ojos, ni arbitrará por lo que oigan sus oídos; 4 sino que juzgará con justicia a los pobres, y con equidad arbitrará a favor de los afligidos de la tierra. Golpeará la tierra con la vara de su boca, y con el aliento de sus labios dará muerte al impío. 5 La justicia será el cinturón de sus lomos, y la fidelidad lo será de su cintura.

6 Entonces el lobo habitará con el cordero, y el leopardo se recostará con el cabrito. El ternero y el cachorro del león crecerán b [ b Otra trad., el ternero, el león y el engordado, juntos, . . .] juntos, y un niño pequeño los conducirá. 7 La vaca y la osa pacerán, y sus crías se recostarán juntas. El león comerá paja como el buey. 8 Un niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y el recién destetado extenderá su mano sobre el escondrijo de la víbora. 9 No harán daño ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra estará llena del conocimiento de Jehovah, como las aguas cubren el mar.

10 Acontecerá en aquel día que las naciones buscarán a aquel que es la raíz de Isaí y que estará en pie como una bandera para los pueblos, y su morada será gloriosa. 11 Asimismo, acontecerá en aquel día que Jehovah volverá a poner su mano para recobrar el remanente que habrá quedado de su pueblo, desde Asiria, Egipto, Patros, c [ c O sea, el Alto Egipto] Etiopía, Elam, d [ d O sea, Persia (Irán)] Sinar, e [ e O sea, Babilonia] Hamat f [ f O sea, el norte de Siria] y las costas del mar. 12 El levantará bandera para las naciones, y juntará a los desterrados de Israel. Reunirá a los dispersos de Judá desde los cuatro extremos de la tierra.

13 Entonces se disiparán los celos de Efraín, y los que hostilizan a Judá serán exterminados. Efraín no tendrá más celos de Judá, ni Judá hostilizará a Efraín. 14 Volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, y juntos saquearán a los hijos del oriente. Edom y Moab estarán bajo su sujeción, y los hijos de Amón les obedecerán.

15 Jehovah secará g [ g Según vers. antiguas; heb., destruirá] la lengua del mar de Egipto. Con el poder de su Espíritu h [ h Otra trad., con el fuego abrasador de su aliento agitará] agitará su mano contra el Río; i [ i Es decir, el Eufrates] lo partirá en siete brazos y hará que pasen por él con sandalias. 16 Entonces habrá un camino para el remanente de su pueblo que quedó en Asiria, como lo hubo para Israel en el día que subió de la tierra de Egipto. j [ j Ver Exo. 14:29, 30]

Agradecimiento por la liberación divina


12 1 En aquel día dirás:

"¡Te doy gracias, a [ a O: Te alabo] oh Jehovah!

Aunque te enojaste contra mí,

tu ira se apartó, y me has consolado.

2 ¡He aquí, Dios es mi salvación!

Confiaré y no temeré,

porque Jehovah b [ b Según 2 mss.; comp. Rollos MM; TM, Jah, Jehovah] es mi fortaleza y mi canción; c [ c Otra trad., poder]

él es mi salvación."

3 Con regocijo sacaréis agua

de los manantiales de la salvación.


4 En aquel día diréis:

"¡Dad gracias d [ d O: Alabad] a Jehovah!

¡Invocad su nombre!

Dad a conocer entre los pueblos sus hazañas;

recordad que grande es su nombre.

5 ¡Cantad salmos a Jehovah,

porque ha hecho cosas magníficas! e [ e Comp. 11:15, 16]

Sea esto conocido en toda la tierra.

6 Grita y canta, oh habitante de Sion,

pues el Santo de Israel

es grande en medio de ti."

Profecía acerca de Babilonia a [ a Comp. 21:1 ss.]


13 Profecía acerca de Babilonia, que Isaías hijo de Amoz recibió en visión: 2 "Levantad bandera sobre un monte desnudo. Alzad a ellos la voz; agitad la mano para que entren por las puertas de los nobles. 3 Yo he dado órdenes a mis consagrados; asimismo, he llamado a mis valientes, a los que se regocijan en mi triunfo, para que ejecuten mi ira."

4 Un murmullo de multitud se oye sobre los montes, como de mucho pueblo, un rumor de reinos y de naciones congregadas. Jehovah de los Ejércitos pasa revista al ejército para la batalla. 5 Jehovah y los instrumentos de su ira vienen de una tierra lejana, del extremo de los cielos, para destruir toda la tierra. 6 Lamentad, porque cercano está el día de Jehovah; vendrá como destrucción de parte del Todopoderoso. b [ b Heb., Shadai] 7 Por tanto, todas las manos se debilitarán, y todo corazón humano desfallecerá. 8 Se llenarán de terror; convulsiones y dolores se apoderarán de ellos. Tendrán dolores como de mujer que da a luz. Cada cual mirará con asombro a su compañero; sus caras son como llamaradas.

9 He aquí que viene el día de Jehovah, implacable, lleno de indignación y de ardiente ira, para convertir la tierra en desolación y para destruir en ella a sus pecadores. 10 Porque las estrellas de los cielos y sus constelaciones no irradiarán su luz. El sol se oscurecerá al salir, y la luna no dará su luz.

11 "Castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad. Haré que cese la arrogancia de los soberbios, y humillaré la altivez de los tiranos. 12 Haré al ser humano más preciado que el oro fino, y al hombre más que el oro de Ofir. c [ c Ver 1 Rey. 9:28; 22:48] 13 Por eso haré estremecer los cielos, y la tierra será removida de su lugar, a causa de la indignación de Jehovah de los Ejércitos en el día de su ardiente ira.

14 "Como gacela acosada y como rebaño que no tiene quien lo junte, cada cual mirará hacia su propio pueblo, y cada cual huirá a su propio país. 15 Todo el que sea hallado será atravesado, y todo el que sea tomado caerá a espada. 16 Sus niños serán estrellados ante sus ojos; sus casas serán saqueadas, y sus mujeres violadas.

17 "He aquí que yo incito contra ellos a los medos, que no estiman la plata ni desean el oro. 18 Sus arcos desbaratarán a los jóvenes; no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni sus ojos tendrán lástima de los hijos. 19 Y Babilonia, el más hermoso de los reinos, la gloria y el orgullo de los caldeos, será como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra. d [ d Ver Gén. 19:24, 25] 20 Nunca más será habitada, ni será poblada de generación en generación. El árabe no pondrá allí su tienda, ni los pastores harán recostar allí sus rebaños. 21 Pero allí se recostarán las fieras del desierto, y sus casas se llenarán de búhos. Allí habitarán las avestruces, y allí danzarán los chivos salvajes. e [ e Otras trads., sátiros; o, demonios peludos] 22 En sus palacios aullarán las hienas, y los chacales en las lujosas mansiones. Su tiempo está cercano para llegar, y sus días no se prolongarán."

14 Ciertamente Jehovah tendrá misericordia de Jacob y volverá a escoger a Israel. El les hará reposar en su propia tierra, y a ellos se unirán extranjeros, los cuales se adherirán a la familia de Jacob. 2 Los pueblos los tomarán y los llevarán a su lugar, y la casa de Israel tomará posesión de ellos en la tierra de Jehovah, como siervos y criadas. Así tomarán cautivos a los que los habían tomado cautivos, y se enseñorearán de sus opresores.

3 Y sucederá que el día en que Jehovah te dé tregua de tu dolor, de tu desesperación y de la dura servidumbre a la que fuiste sometido, 4 pronunciarás esta sentencia a [ a Heb., mashal] contra el rey de Babilonia, y dirás: "¡Cómo ha cesado el opresor; cómo ha cesado la prepotencia! b [ b Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, de significado oscuro] 5 Jehovah ha roto la vara de los impíos, el cetro de los gobernantes, 6 que con indignación golpeaba sin tregua a los pueblos y se enseñoreaba de las naciones con furor, persiguiéndolas sin contenerse. 7 Toda la tierra se ha sosegado y está tranquila; han prorrumpido en cánticos. 8 Aun los cipreses y los cedros del Líbano se alegraron a causa de ti, diciendo: ’Desde que tú pereciste, c [ c Lit., yaciste] no ha subido contra nosotros el talador.’

9 "El Seol d [ d O sea, la morada de los muertos] abajo se estremeció a causa de ti, y despertó a los muertos, para que en tu venida fueran a tu encuentro. Hizo levantar de sus tronos a todos los caudillos de la tierra, a todos los reyes de las naciones. 10 Todos ellos responderán y te dirán: ’¿También tú te has debilitado como nosotros y has llegado a ser como nosotros?’

11 "Tu ostentación y el sonido de tus liras han sido derribados hasta el Seol. e [ e O sea, la morada de los muertos] Los gusanos serán tu cama debajo de ti, y las larvas tus cobertores. 12 ¡Cómo has caído del cielo, oh lucero, hijo de la mañana! Has sido derribado al suelo, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú has dicho en tu corazón: ’Subiré al cielo en lo alto; hasta las estrellas de Dios levantaré mi trono y me sentaré en el monte de la asamblea, en las regiones más distantes del norte. 14 Subiré sobre las alturas de las nubes y seré semejante al Altísimo.’ 15 Pero has sido derribado al Seol, f [ f O sea, la morada de los muertos] a lo más profundo de la fosa. 16 Los que te vean te contemplarán; reflexionarán ante ti diciendo: ’¿Es éste aquel hombre que hacía temblar la tierra, que sacudía los reinos, 17 que convirtió el mundo en un desierto, que destruía sus ciudades y que a sus prisioneros nunca les abrió la cárcel?’ g [ g Lit., casa]

18 "Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra, cada uno en su morada. 19 Pero tú has sido echado de tu sepulcro como vástago abominable, como ropa de muertos atravesados a espada, los cuales han descendido a las losas de la fosa como cadáver pisoteado. 20 No serás unido con ellos en el sepelio, porque destruiste tu propia tierra y mataste a tu propio pueblo. La descendencia de los malhechores jamás será nombrada.

21 "Preparad el matadero para sus hijos, a causa de la maldad de sus padres. No sea que se levanten y posean la tierra, y llenen la faz del mundo con ciudades. 22 ’Entonces yo me levantaré contra ellos, dice Jehovah de los Ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre y los sobrevivientes, los descendientes y la posterioridad, dice Jehovah. 23 La convertiré en posesión de erizos y en pantanos. La barreré con la escoba de la destrucción’ ", dice Jehovah de los Ejércitos.

Profecía acerca de Asiria


24 Jehovah de los Ejércitos ha jurado diciendo: "Ciertamente será como lo he pensado, y se realizará como lo he decidido, 25 para quebrantar al asirio en mi tierra; sobre mis montes lo pisotearé. Entonces se quitará de ellos h [ h Es decir, los pueblos subyugados] su yugo, i [ i Es decir, el de Asiria] y será quitada de sus hombros su carga." 26 Este es el plan que está decidido contra toda la tierra; ésta es la mano extendida contra todas las naciones. 27 Porque Jehovah de los Ejércitos lo ha decidido; ¿quién lo invalidará? Su mano está extendida; ¿quién la hará volver atrás?

Profecía acerca de Filistea


28 En el año que murió el rey Acaz j [ j Ver 2 Crón. 28:27] vino esta profecía: 29 "No te alegres tú, toda Filistea, por haberse roto la vara que te hiere; porque de la raíz de la culebra saldrá la víbora, y su fruto será una serpiente voladora. 30 Entonces pacerán los primogénitos de los pobres, y los necesitados descansarán confiadamente. Pero a tu descendencia k [ k Lit., raíz] haré morir de hambre y mataré l [ l Según Rollos MM y Vulgata; TM, matará] a tus sobrevivientes. 31 ¡Gime, oh puerta; clama, oh ciudad! Tú te derrites, toda Filistea, porque del norte viene humo, y no hay nadie en sus filas que quede rezagado."

32 ¿Y qué se responderá a los mensajeros de las naciones? Que Jehovah ha cimentado a Sion, y que en ella se refugiarán los afligidos de su pueblo.

Profecía acerca de Moab


15 Profecía acerca de Moab: "Ciertamente en una noche fue destruida y silenciada Ar-moab. Ciertamente en una noche fue destruida y silenciada Quir-moab. a [ a Es decir, Quir-jaréset; comp. 16:7] 2 La hija b [ b Según Peshita y Targum; comp. Jer. 48:18; heb., casa] de Dibón ha subido a los lugares altos para llorar. Moab gime por Nebo y por Medeba. Toda cabeza ha sido rapada, y toda barba rasurada. c [ c Ritos para expresar duelo] 3 En sus calles se ciñen de cilicio; d [ d Es decir, tela burda en señal de suma tristeza] todos lamentan en sus azoteas y en sus plazas, deshechos en llanto. 4 Claman Hesbón y Eleale; hasta Jahaz se oye su voz. Por eso gritan los hombres armados de Moab; el alma de cada uno desmaya.

5 "Mi corazón da gritos por Moab. Sus fugitivos se extienden hasta Zoar, hasta Eglat-selisiyá. e [ e Comp. Jer. 48:34; otra trad., como una vaquilla de tres años] Por la cuesta de Lujit suben con llanto; por el camino de Horonaim levantan clamor de quebranto. 6 Pues las aguas de Nimrim quedan desoladas. Ciertamente se seca la hierba; se extingue el pasto; no hay verdor. 7 Por eso, las riquezas que han adquirido y las que han almacenado, las llevan al torrente de los sauces. f [ f Otra trad., al Nájal-haarabim] 8 Porque el griterío ha rodeado las fronteras de Moab; hasta Eglaim ha llegado su gemido, y hasta Beer-elim su clamor. 9 Ciertamente las aguas de Dibón g [ g Según Rollos MM, algunos mss. de LXX, y Vulgata; TM, Dimón] se llenan de sangre; pero yo aún traeré sobre Dibón h [ h Según Rollos MM, algunos mss. de LXX, y Vulgata; TM, Dimón] otras cosas: leones contra los fugitivos de Moab, y contra los sobrevivientes de la tierra.

16 "Enviad corderos a [ a Comp. 2 Rey. 3:4] al gobernante del país, desde Sela en el desierto hasta el monte de la hija de Sion. 2 Y sucederá que las hijas de Moab serán como pájaros espantados, o como nidada dispersa, en los vados del Arnón.

3 "Dad consejo; tomad decisión. Haz tu sombra como noche, en pleno mediodía. Esconde a los desterrados; no entregues a los que andan errantes. 4 Moren en ti los desterrados b [ b Según 2 mss., LXX y Peshita; TM, mis desterrados, oh Moab] de Moab. Sé para ellos refugio a causa del destructor. Porque la opresión ha llegado a su fin; ha cesado la destrucción. Ha desaparecido el que pisoteaba la tierra. 5 Entonces en misericordia será establecido un trono, y sobre él se sentará firmemente en el tabernáculo de David el que juzga, busca el derecho y apresura la justicia."

6 Hemos oído de la soberbia de Moab, que es muy soberbio; de su arrogancia, de su soberbia y de su insolencia. Pero vano es aquello de que se jacta. 7 Por tanto, Moab lamentará; todo Moab lamentará. Por las tortas de pasas c [ c Otra trad., Por los hombres de . . .; comp. Jer. 48:31] de Quir-jaréset, gemid abatidos en gran manera. 8 Como las terrazas de Hesbón, se ha marchitado la viña de Sibma. Los dueños de las naciones han pisoteado sus mejores vides, cuyas ramas llegaban hasta Jazer y se desviaban al desierto; se extendían y pasaban las aguas. d [ d Lit., el mar] 9 Por eso lloraré amargamente por Jazer y por la viña de Sibma. Te regaré con mis lágrimas, oh Hesbón y Eleale, porque sobre tus frutos de verano y sobre tu siega ha caído el grito de guerra. 10 La alegría y el regocijo han sido quitados del campo fértil. No se cantará en las viñas, ni habrá griterío. En los lagares el pisador no pisará el vino; he hecho cesar el grito de júbilo. 11 Por tanto, mis entrañas gimen como un arpa por Moab; y mi interior, por Quir-jaréset. e [ e Comp. v. 7; heb., Quir-jeres] 12 Y sucederá que cuando Moab aparezca exhausto sobre el lugar alto y cuando entre a su santuario a orar, de nada le servirá.

13 Esta es la palabra que Jehovah ha pronunciado desde antaño acerca de Moab. 14 Pero ahora Jehovah ha hablado diciendo: "Dentro de tres años, como años de jornalero, f [ f Es decir, de manera tan precisa como los contaría un obrero contratado] será abatida la gloria de Moab, con toda su gran multitud. Los sobrevivientes serán pocos, pequeños y sin fuerzas."

Profecía acerca de Damasco


17 Profecía acerca de Damasco: "He aquí que Damasco ha dejado de ser ciudad y será un montón de ruinas. 2 Las ciudades de Aroer están abandonadas y serán para los rebaños; allí se recuestan, y no hay quien los espante. 3 Ha cesado la fortificación de Efraín y el reino de Damasco. El remanente de los sirios será como la gloria de los hijos de Israel", dice Jehovah de los Ejércitos.

Profecía acerca de Israel


4 "Sucederá en aquel día que la gloria de Jacob será disminuida, y enflaquecerá la gordura de su carne. 5 Será como cuando el segador recoge la mies y con su brazo siega las espigas. Será como el que recoge espigas en el valle de Refaím. 6 Quedan en él rebuscos, como cuando se varea al olivo: dos o tres olivas en el extremo de una rama, cuatro o cinco en sus ramas más fructíferas", dice Jehovah Dios de Israel.

7 En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. 8 No mirará los altares que hicieron sus manos; no mirará lo que hicieron sus dedos, ni los árboles rituales de Asera a [ a Diosa cananea cuyo símbolo era un árbol] ni los altares de incienso.

9 En aquel día sus ciudades fortificadas quedarán como los lugares abandonados de los horeos y de los amorreos, b [ b Según LXX; TM, quedarán como el abandono del bosque y la rama ante . . .] los cuales ellos abandonaron ante los hijos de Israel; c [ c Comp. Jos. 10:5 ss.] y habrá desolación. 10 Porque te olvidaste del Dios de tu salvación, y no te acordaste de la Roca de tu fortaleza. Por eso, aunque siembras plantas deleitosas y plantas vides importadas, 11 y en el día que las plantas las haces crecer y haces que su semilla florezca a la mañana siguiente, sin embargo la cosecha se esfumará en el día de la enfermedad y del dolor incurable.

12 ¡Ay del tumulto de los muchos pueblos que rugen como el rugido del mar! El bullicio de las naciones resuena como el bullicio de las aguas impetuosas. 13 Las naciones hacen bullicio como las muchas aguas; pero Dios las reprenderá, y ellas huirán lejos ahuyentadas como el tamo de las colinas ante el viento y como el remolino de hojas ante el torbellino. 14 Al atardecer he aquí el terror repentino, y antes del amanecer ya no existirán. Esta es la porción de los que nos despojan, el destino de los que nos saquean.

Profecía acerca de Etiopía


18 ¡Ay de la tierra del zumbido de alas, a [ a Posible alusión a enjambres de langostas y otros insectos dañinos; comp. Deut. 28:42] que está más allá de los ríos de Etiopía! 2 Ella envía embajadores por mar b [ b Comp. 10:26; 19:5] en navíos de junco c [ c O: papiro] sobre las aguas. Id, oh veloces mensajeros, al pueblo de alta estatura y piel brillante, al pueblo temido por todas partes, nación agresiva y atropelladora, cuya tierra dividen los ríos.

3 Vosotros, todos los habitantes del mundo y moradores de la tierra, veréis cuando se levante la bandera d [ d Es decir, en señal de la victoria de Dios] sobre las montañas, y escucharéis cuando se toque la corneta. 4 Porque así me ha dicho Jehovah: "Estaré tranquilo y miraré desde mi morada, como el calor que vibra ante la luz, como una nube de rocío en el calor de la cosecha." 5 Porque antes de la cosecha, cuando la flor se acaba y se produce el fruto, se maduran las uvas. Entonces podará los brotes con podaderas, y quitará y cortará las ramas. 6 Serán dejados para las aves de rapiña de las montañas y para los animales de la tierra. Sobre ellos pasarán el verano las aves de rapiña, y allí invernarán todos los animales de la tierra.

7 En aquel tiempo será traído presente a Jehovah de los Ejércitos, de parte del pueblo de alta estatura y piel brillante, pueblo temido por todas partes, nación agresiva y atropelladora, cuya tierra dividen los ríos. Será traído presente al lugar dedicado al nombre de Jehovah de los Ejércitos, al monte Sion.

Profecía acerca de Egipto


19 Profecía acerca de Egipto: He aquí, Jehovah cabalga sobre una nube veloz y entra en Egipto. Los ídolos de Egipto se estremecen ante su presencia, y el corazón de los egipcios desfallece dentro de ellos.

2 "Yo incitaré a los egipcios contra los egipcios. Cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo, ciudad contra ciudad, y reino contra reino. 3 El espíritu de Egipto se trastornará dentro de sí, y confundiré sus planes. Preguntarán a los ídolos, a los espíritus de los muertos, a los que evocan a los muertos y a los adivinos. 4 Entregaré a Egipto en mano de un amo déspota, y un rey cruel se enseñoreará de ellos", dice el Señor Jehovah de los Ejércitos.

5 Las aguas del mar a [ a Es decir, del Nilo] menguarán, y el río se agotará y se secará. 6 Los canales b [ b Lit., ríos] apestarán; los brazos del Nilo de Egipto se reducirán y se secarán. Los cañaverales y los juncales se marchitarán. c [ c Otra trad., serán infestados] 7 Los arbustos junto al Nilo, junto a la ribera del Nilo, y todos los sembrados del Nilo se secarán; serán arrebatados y desaparecerán. 8 Los pescadores lamentarán, y harán duelo todos los que echan anzuelo en el Nilo. Desfallecerán los que extienden la red sobre las aguas. 9 Serán confundidos los que trabajan el lino, y los que tejen lino cardado palidecerán. d [ d Según Rollos MM; TM, blanco] 10 Estarán abatidos los tejedores, y todos los jornaleros serán entristecidos.

11 Ciertamente son necios los magistrados de Tanis. e [ e Heb., Zoán] Los sabios del faraón han dado un consejo desatinado. ¿Cómo diréis al faraón: "Yo soy hijo de sabios e hijo de reyes antiguos"? 12 ¿Dónde, pues, están tus sabios? Que te digan, y que te hagan saber qué es lo que Jehovah de los Ejércitos ha decidido acerca de Egipto. 13 Los magistrados de Tanis f [ f Heb., Zoán] han actuado neciamente; se han engañado los magistrados de Menfis. g [ g Heb., Nof] Han hecho errar a Egipto aquellos que son las piedras angulares de sus tribus. 14 Jehovah ha mezclado en medio de él espíritu de vértigo, e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como se tambalea el borracho en su vómito. 15 No le servirá a Egipto nada de lo que haga la cabeza y la cola, la palmera y el junco.

16 En aquel día los egipcios serán como mujeres, pues temblarán y temerán ante el movimiento de la mano de Jehovah de los Ejércitos, que él moverá contra ellos. 17 La tierra de Judá será un terror para Egipto. Todo hombre a quien se le mencione acerca de ella, se asustará a causa de la decisión que ha tomado Jehovah de los Ejércitos contra él.

18 En aquel día habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablarán la lengua de Canaán, y jurarán lealtad a Jehovah de los Ejércitos. Una de ellas será llamada Ciudad del Sol. h [ h Heb., Ir-hajeres, o sea, Heliópolis; comp. Jer. 43:13]

19 En aquel día habrá un altar de Jehovah en medio de la tierra de Egipto, y un obelisco dedicado a Jehovah junto a su frontera. 20 Servirá de señal y de testimonio a Jehovah de los Ejércitos en la tierra de Egipto. Cuando clamen a Jehovah a causa de sus opresores, él les enviará un salvador quien los defenderá y los librará. 21 Jehovah se dará a conocer a Egipto, y en aquel día los egipcios conocerán a Jehovah. Presentarán sacrificios y ofrendas vegetales; harán votos a Jehovah y los cumplirán. 22 Jehovah herirá a Egipto, pero lo herirá y lo sanará. Se convertirán a Jehovah, quien atenderá a sus súplicas y los sanará.

23 En aquel día habrá un amplio camino desde Egipto hasta Asiria; los asirios entrarán en Egipto, y los egipcios en Asiria. Entonces los egipcios y los asirios servirán a Jehovah.

24 En aquel día Israel será tercero con Egipto y con Asiria, una bendición en medio de la tierra. 25 Porque Jehovah de los Ejércitos los bendecirá diciendo: "¡Benditos sean Egipto mi pueblo, Asiria obra de mis manos e Israel mi heredad!"

20 En el año en que vino el Tartán a [ a Comp. 2 Rey. 18:17 con su nota] a Asdod, cuando Sargón rey de Asiria lo envió para combatir contra Asdod y la tomó, 2 en aquel tiempo Jehovah habló por medio de Isaías hijo de Amoz, diciendo: "Vé, despójate del cilicio b [ b O sea, tela burda en señal de suma tristeza] de sobre tus lomos y quita el calzado de tus pies." Así lo hizo, y andaba desnudo c [ c Es decir, como cautivo de guerra; comp. Miq. 1:8-11] y descalzo.

3 Entonces dijo Jehovah: "Así como mi siervo Isaías anduvo desnudo d [ d Es decir, como cautivo de guerra; comp. Miq. 1:8-11] y descalzo tres años como señal y prodigio contra Egipto y Etiopía, 4 así conducirá el rey de Asiria a los cautivos de Egipto y a los desterrados de Etiopía: jóvenes y viejos, desnudos y descalzos, con las nalgas descubiertas, para vergüenza e [ e Lit., desnudez] de Egipto. 5 Tendrán terror y se avergonzarán de Etiopía, objeto de su esperanza, y de Egipto, su gloria. 6 En aquel día dirá el habitante de esta costa: ’¡Mirad lo que ha pasado con el objeto de nuestra esperanza, al cual huimos para obtener auxilio y para ser librados de la presencia del rey de Asiria! ¿Y cómo escaparemos nosotros?’ "

Profecía acerca de Babilonia a [ a Comp. 13:1 ss.]


21 Profecía acerca del Desierto del Mar: b [ b Alusión a la cuenca del golfo Pérsico] Como los torbellinos que pasan por el Néguev, así viene del desierto, de la tierra horrenda. 2 Dura visión me ha sido revelada. El traidor traiciona, y el destructor destruye. ¡Sube, oh Elam! c [ c O sea, Persia (Irán)] ¡Asedia, oh Media! Hice cesar todo su gemido. 3 Por tanto, mis lomos se han estremecido de dolor; convulsiones se han apoderado de mí, como las convulsiones de una mujer que da a luz. Estoy tan entristecido que no lo puedo oír, y tan espantado que no lo puedo ver. 4 Mi mente d [ d Lit., corazón] divaga; el terror se ha apoderado de mí. El anochecer que yo anhelaba se me ha convertido en temblor.

5 Preparan la mesa, arreglan los asientos, e [ e Otras trads., extienden los tapices; o, ponen el mantel; o, ponen al centinela] comen y beben. ¡Levantaos, oh jefes; sacad brillo a los escudos! 6 Porque así me dice el Señor:

-Anda, pon un centinela que anuncie lo que vea. 7 Cuando vea carros, parejas de jinetes, gente montada en asnos y gente montada en camellos, escuche él con atención, con mucha atención.

8 Y el centinela f [ f Según Rollos MM y Peshita; TM, un león] gritó:

-Oh Señor, sobre la torre del centinela estoy de pie continuamente de día, y todas las noches estoy apostado en mi guardia. 9 Y he aquí que esto es lo que viene: ¡Hombres en carros y parejas de jinetes!

Después habló y dijo:

-¡Ha caído; ha caído Babilonia! Todos los ídolos de sus dioses fueron rotos g [ g Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, él rompió] contra el suelo.

10 Oh trillado pueblo mío, hijo de mi era: Yo os he anunciado lo que he escuchado de parte de Jehovah de los Ejércitos, Dios de Israel.

Profecía acerca de Edom


11 Profecía acerca de Edom: h [ h Según 2 mss. y LXX; TM, Duma] Me dan voces desde Seír, diciendo:

-Guardia, ¿qué hay de la noche? Guardia, ¿qué hay de la noche?

12 El guardia responde:

-La mañana viene, y también la noche. Si queréis preguntar, preguntad. Volved a venir.

Profecía acerca de Arabia


13 Profecía acerca de Arabia: En el bosque de Arabia pasaréis la noche, oh caravanas de Dedán. i [ i Comp. Gén. 25:3] 14 Llevad agua al encuentro del sediento, oh habitantes de la tierra de Tema; salid con pan al encuentro del que huye. 15 Porque huyen ante la espada, ante la espada desenvainada, ante el arco entesado y ante la violencia de la batalla.

16 Porque así me ha dicho Jehovah: "Dentro de un año, como el año de un jornalero, j [ j Es decir, de manera tan precisa como los contaría un obrero contratado] se acabará toda la gloria de Quedar. 17 Aun los sobrevivientes del número de los arqueros, los guerreros de los hijos de Quedar, serán mermados; porque Jehovah Dios de Israel ha hablado."

Profecía acerca del Valle de la Visión


22 Profecía acerca del Valle de la Visión: a [ a Alusión a Jerusalén; comp. vv. 5 y 10] ¿Qué, pues, te sucede para que con todo lo tuyo hayas subido a las azoteas? 2 ¡Oh tú, llena de bullicio, ciudad turbulenta, urbe desenfrenada! Tus muertos no fueron muertos a espada ni muertos en guerra. 3 Todos tus oficiales huyeron juntos; sin arcos fueron apresados. Todos los que se encontraron en ti fueron prendidos juntos, a pesar de que habían huido lejos. 4 Por esto he dicho: "Dejad de mirarme; lloraré amargamente. No insistáis en consolarme por la destrucción de la hija de mi pueblo." 5 Porque éste es día de alboroto, de atropello y de confusión, de parte del Señor Jehovah de los Ejércitos en el Valle de la Visión, para derribar las murallas y gritar a las montañas.

6 Elam b [ b O sea, Persia (Irán)] ha tomado la aljaba; Siria c [ c Según prop. Stutt.; lit., los hombres irrumpen con carros] ha irrumpido con carros; Quir ha desnudado el escudo. 7 Y ha sucedido que tus más hermosos valles han quedado llenos de carros, y los jinetes se han ubicado junto a las puertas. 8 Ha sido quitada la defensa de Judá.

En aquel día pusisteis d [ d Según LXX; heb., pusiste] la mirada en las armas de la Casa del Bosque. e [ e Comp. 1 Rey. 7:2] 9 Visteis que eran muchas las brechas de la ciudad de David, y recogisteis las aguas del estanque de abajo. 10 Contasteis las casas de Jerusalén y demolisteis casas para fortificar la muralla. 11 E hicisteis una represa entre los dos muros para las aguas del estanque antiguo. Pero no has puesto la mirada en el que ha hecho esto; no habéis visto a aquel que hace mucho tiempo lo produjo. 12 Por tanto, en ese día el Señor Jehovah de los Ejércitos convocará al llanto, al duelo, a raparse la cabeza y a ceñirse de cilicio. f [ f Es decir, como señales de suma tristeza]

13 No obstante, he aquí que hay regocijo y alegría. Se matan vacas y se degüellan ovejas; se come carne y se bebe vino: "¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!"

14 Esto ha sido revelado a mis oídos de parte de Jehovah de los Ejércitos: "Ciertamente este pecado no os será perdonado hasta que muráis", ha dicho el Señor Jehovah de los Ejércitos.

Profecía acerca de Sebna y Eliaquim g [ g Ver 36:3 ss.; 2 Rey. 18:17-19:2]


15 Así ha dicho el Señor Jehovah de los Ejércitos: "Anda, vé a ese mayordomo, a Sebna, administrador del palacio, y dile: 16 ’¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes tú aquí, para que hayas labrado aquí un sepulcro para ti, como los que labran sus sepulcros en los lugares elevados, o los que esculpen su morada en la peña? 17 He aquí que Jehovah te arrojará con violencia, oh hombre poderoso. El te asirá firmemente 18 y te enrollará bien como a un ovillo, para lanzarte a una tierra espaciosa. Allá morirás, y allá quedarán tus carros espléndidos, vergüenza de la casa de tu señor. 19 Yo te depondré de tu puesto y te eliminaré h [ h Según vers. antiguas; heb., eliminará] de tu posición.

20 " ’Sucederá en aquel día que yo llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilquías. 21 Le vestiré con tu túnica y le ceñiré con tu cinturón. En sus manos entregaré tu autoridad, y él será el padre de los habitantes de Jerusalén y de la casa de Judá. 22 Pondré sobre su hombro la llave de la casa de David. El abrirá, y nadie cerrará; él cerrará, y nadie abrirá.

23 " ’Yo lo clavaré como estaca en lugar firme, y será un trono de honra para la casa de su padre. 24 De él dependerá toda la gloria de la casa de su padre, la prole y la posteridad; i [ i Lit., los retoños y las hojas] y todos los utensilios hasta los más pequeños, desde las fuentes ceremoniales hasta todas las tinajas.’

25 "En aquel día, dice Jehovah de los Ejércitos, cederá la estaca que estaba clavada en lugar firme; se romperá y caerá. La carga que se colgó de ella será destruida, porque Jehovah ha hablado."

Profecía acerca de Tiro


23 Profecía acerca de Tiro: Lamentad, oh naves de Tarsis, porque Tiro es destruida hasta no quedar en ella casa ni lugar por donde entrar. Desde la tierra de Quitim a [ a Es decir, la región desde Creta hacia el occidente] le ha sido revelado.

2 Callad, oh moradores de la costa, mercaderes de Sidón, que cruzando el mar te han llenado. 3 Por las muchas aguas venía el grano de Sijor, b [ b Otro nombre para el Nilo] la cosecha del Nilo; era ganancia de la ciudad de Tiro, c [ c Lit., de ella, referencia a Tiro; comp. v. 1] la cual era el mercado de las naciones.

4 Avergüénzate, oh Sidón, fortaleza del mar, porque el mar ha dicho: "Nunca estuve con dolores de parto ni di a luz, ni crié jóvenes, ni hice crecer vírgenes."

5 Cuando la noticia llegue a Egipto, temblarán al escuchar acerca de Tiro. 6 Pasad a Tarsis; lamentad, oh habitantes de la costa. 7 ¿No era ésta vuestra ciudad alegre, cuyo origen es de gran antigüedad, cuyos pies la llevaron a residir en lugares lejanos? 8 ¿Quién ha planeado esto contra Tiro, la que repartía coronas, cuyos mercaderes eran príncipes y cuyos comerciantes eran la nobleza del mundo? 9 Jehovah de los Ejércitos lo ha planeado para abatir d [ d Otra trad., profanar] la soberbia de toda gloria y para echar por los suelos a todos los nobles de la tierra.

10 Labora e [ e Según Rollos MM y LXX; TM, Pasa por] tu tierra como alrededor del Nilo, oh hija de Tarsis, porque ya no tendrás más puerto. 11 El Señor ha extendido su mano sobre el mar y ha hecho temblar los reinos. Jehovah ha ordenado respecto a Canaán que sus fortificaciones sean destruidas. 12 Dijo: "No te divertirás más, oh virgen oprimida, hija de Sidón. Levántate para pasar a Quitim; f [ f Es decir, la región desde Creta hacia el occidente] pero aun allí no tendrás reposo." 13 ¡He allí la tierra de los caldeos! Este es el pueblo que ni siquiera cuenta; Asiria la destinó para las fieras del desierto. Ellos levantaron sus torres de asedio; entonces desmantelaron sus palacios y la convirtieron en ruinas. 14 Lamentad, oh naves de Tarsis, porque vuestra fortaleza es destruida.

15 Acontecerá en aquel día que Tiro será puesta en olvido durante setenta años, como los días de un rey. Después de los setenta años le sucederá a Tiro lo de la canción de la prostituta:

16 "Toma la lira y rodea la ciudad,

oh prostituta olvidada.

Toca bien y canta muchas canciones,

para que se acuerden de ti."

17 Acontecerá que al fin de los setenta años Jehovah visitará a Tiro. Ella volverá a su salario de prostituta y volverá a fornicar con los reinos del mundo sobre la faz de la tierra. 18 Pero su ganancia y su paga estarán consagradas a Jehovah. No serán atesoradas ni acumuladas; porque sus mercancías serán para los que habiten delante de Jehovah, para que coman hasta saciarse y se vistan de ropas finas.

Juicio de desolación en la tierra


24 He aquí que Jehovah devastará y arrasará la tierra. Trastornará su superficie y dispersará a sus habitantes. 2 Al sacerdote le sucederá como a la gente del pueblo, al esclavo como a su señor, a la criada como a su señora, al que compra como al que vende, al que presta como al que toma prestado, al acreedor como al deudor. 3 La tierra será del todo devastada y enteramente saqueada, porque Jehovah ha pronunciado esta palabra.

4 La tierra está de duelo, se reseca; el mundo languidece, se reseca. Languidecen los grandes del pueblo de la tierra. 5 La tierra ha sido profanada por a [ a Lit., bajo] sus habitantes, porque han transgredido las leyes, han falseado el derecho y han quebrantado el pacto eterno. 6 Por esta causa una maldición ha devorado la tierra, y los que la habitan son culpables. Por esta causa han disminuido los habitantes de la tierra, y quedan muy pocos seres humanos.

7 Languidece el vino nuevo. Se ha marchitado la vid. Gimen todos los que eran de alegre corazón. 8 Cesó el regocijo de los tamboriles. Se acabó el bullicio de los que se divierten; cesó el regocijo de la lira. 9 No beben el vino con canción; el licor es amargo a los que lo beben.

10 Quebrantada está la ciudad del caos; toda casa se ha cerrado para que nadie entre. 11 En las calles se oye el lamento por el vino. Todo gozo se oscurece; la alegría de la tierra ha sido desterrada. 12 En la ciudad ha quedado la desolación. Sus puertas han sido destrozadas con la ruina. 13 Pues ocurrirá en medio de la tierra, en medio de los pueblos, así como cuando se varea al olivo, y como rebuscos una vez acabada la vendimia.

14 Estos alzan su voz y cantan gozosos; a la majestad de Jehovah aclaman desde el occidente. b [ b Lit., mar] 15 Por tanto, glorificad a Jehovah en el oriente, c [ c Lit., en las regiones de la luz] y al nombre de Jehovah Dios de Israel en las costas del mar. d [ d Es decir, del occidente] 16 Desde el extremo de la tierra oímos salmos: "¡Gloria al Justo!"

Pero yo dije: ¡Desdichado de mí, desdichado de mí! ¡Ay de mí! Los traidores han traicionado; los traidores han actuado con gran traición. 17 Terror, fosa y trampa hay contra ti, oh habitante de la tierra. 18 Acontecerá que el que huya del sonido del terror caerá en la fosa; y el que salga de la fosa será atrapado en la trampa. Porque se abrirán las ventanas de lo alto, y temblarán los cimientos de la tierra. 19 La tierra será completamente destrozada; la tierra será desmenuzada por completo; la tierra será derrumbada en gran manera. 20 La tierra se tambaleará del todo como un borracho. Se mecerá como una choza, y sobre ella pesará su rebelión. Caerá y no volverá a levantarse.

21 Acontecerá en aquel día que Jehovah castigará en lo alto al ejército de lo alto, y en la tierra a los reyes de la tierra. 22 Ellos serán agrupados como son agrupados los prisioneros en la mazmorra. En la cárcel quedarán encerrados y después de muchos días serán castigados. 23 La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, porque Jehovah de los Ejércitos reinará en el monte Sion y en Jerusalén, y la gloria estará ante sus ancianos.

Alabanza por la victoria divina


25 1 ¡Oh Jehovah, tú eres mi Dios!

Te exaltaré; alabaré tu nombre,

porque has hecho maravillas.

Desde antaño tus designios

son fieles y verdaderos.


2 Tú has convertido la ciudad

en un montón de escombros;

la ciudad fortificada, en ruinas.

La ciudadela de los arrogantes a [ a Según 2 mss. y LXX; TM, extranjeros] has trastornado;

nunca más será reedificada.

3 Por esto te glorificarán los pueblos fuertes,

y te temerán las ciudades de las naciones tiránicas.

4 Porque has sido fortaleza para el pobre,

una fortaleza para el necesitado en su aflicción,

protección en la tormenta y sombra en el calor;

porque el ímpetu de los tiranos es

como una tormenta contra el muro.

5 Como el calor en una tierra de sequedad,

doblegarás el bullicio de los arrogantes; b [ b Según LXX y Targum; heb., extranjeros]

como el calor bajo la sombra de la nube

humillarás el cántico de los tiranos.


6 Sobre este monte Jehovah de los Ejércitos hará a todos los pueblos

un banquete de manjares,

un banquete de vinos añejos,

manjares suculentos y refinados vinos añejos.

7 Entonces sobre este monte destruirá

la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos,

y el velo que está puesto sobre todas las naciones.

8 Destruirá c [ c Otra trad., Sorberá (comp. 1 Cor. 15:54)] a la muerte para siempre,

y el Señor Jehovah enjugará toda lágrima de todos los rostros.

Quitará la afrenta de su pueblo de sobre toda la tierra,

porque Jehovah ha hablado.


9 Se dirá en aquel día:

"¡He aquí, éste es nuestro Dios!

En él hemos esperado, y él nos salvará:

¡Este es Jehovah! En él hemos esperado.

¡Gocémonos y alegrémonos en su salvación!" d [ d Otra trad., victoria]

10 Porque la mano de Jehovah

reposará sobre este monte,

y Moab será pisoteado debajo de él,

como es pisoteado un montón de paja

en el agua del muladar.

11 En medio de él extenderá sus manos,

como las extiende el nadador para nadar.

Pero él e [ e Es decir, Dios] humillará su soberbia,

a pesar del movimiento de sus manos.

12 También abatirá tus altos muros fortificados;

los derribará a tierra, hasta el polvo.

Cántico de los que guardan la fidelidad


26 En aquel día se cantará este cántico en la tierra de Judá:

Tenemos una ciudad fortificada;

Dios ha puesto la salvación

como muros y antemuros.

2 Abrid las puertas,

y entrará la nación justa

que guarda la fidelidad.

3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera,

porque en ti ha confiado.


4 Confiad en Jehovah para siempre,

porque Jehovah a [ a Según LXX; heb., en Jah, Jehovah está la] es la Roca de la eternidad.

5 Pues él abatió a los que moraban en lo alto;

humilló hasta la tierra a la ciudad enaltecida;

la derribó hasta el polvo.

6 El pie la pisoteará,

los pies de los afligidos,

los pasos de los necesitados.


7 La rectitud es el camino para el justo.

Tú, que eres recto,

allana la senda del justo.

8 Ciertamente, siguiendo el camino de tus juicios

te hemos esperado, oh Jehovah;

tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra b [ b Según Peshita; heb., el alma] alma.

9 Mi alma te espera en la noche;

mientras haya aliento en mí,

madrugaré a buscarte.

Porque cuando tus juicios

se manifiestan en la tierra,

los habitantes del mundo aprenden justicia.

10 Aunque se le tenga piedad al impío,

no aprende justicia;

en tierra de rectitud hace iniquidad

y no considera la majestad de Jehovah.

11 Oh Jehovah, levantada está tu mano,

pero ellos no la ven.

Que vean el celo por tu pueblo y se avergüencen;

que también los consuma el fuego para tus enemigos.


12 Oh Jehovah, tú estableces paz para nosotros,

porque también realizas por nosotros

todas nuestras obras.

13 Oh Jehovah, Dios nuestro,

otros amos aparte de ti

se han enseñoreado de nosotros;

pero sólo reconocemos tu nombre,

el tuyo.

14 Muertos son; no vivirán.

Han fallecido; no se levantarán.

Porque tú los has castigado

y los has destruido;

has hecho perecer todo recuerdo de ellos.

15 Tú has engrandecido la nación, oh Jehovah;

has engrandecido la nación

y te has hecho glorioso.

Has ensanchado todas las fronteras del país.


16 Oh Jehovah, te buscaban en la tribulación;

cuando tu castigo caía sobre ellos,

derramaban su oración.

17 Como la mujer encinta y cercana a dar a luz

que se retuerce y grita en sus dolores,

así hemos sido delante de ti, oh Jehovah.

18 Concebimos; tuvimos dolores de parto,

pero fue como si diéramos a luz viento.

Ninguna liberación hemos logrado en la tierra,

ni han podido nacer los habitantes del mundo.


19 Tus muertos volverán a vivir;

los cadáveres se levantarán.

¡Despertad y cantad,

oh moradores del polvo!

Porque tu rocío es como rocío de luces,

y la tierra dará a luz a sus fallecidos.


20 Anda, oh pueblo mío,

entra en tus habitaciones;

cierra tras de ti tus puertas.

Escóndete por un breve momento

hasta que pase la ira.

21 Porque he aquí que Jehovah sale de su lugar,

para castigar la maldad de los habitantes de la tierra contra él.

La tierra dejará ver su sangre derramada;

no encubrirá más a sus asesinados.


27 1 En aquel día Jehovah castigará

con su espada dura,

grande y fuerte,

al Leviatán, a [ a O: monstruo marino; comp. Job 41:1] la serpiente furtiva,

al Leviatán, b [ b O: monstruo marino; comp. Job 41:1] la serpiente tortuosa;

y matará también al monstruo que está en el mar.


2 "En aquel día ésta será la viña hermosa.

¡Cantadle!

3 Yo, Jehovah, la guardo.

A cada momento la riego;

y para que nadie la dañe,

de día y de noche la guardo.

4 Ya no hay furor en mí.

¿Quién pondrá contra mí

espinos y cardos en batalla?

Yo irrumpiré contra ellos

y los quemaré a una,

5 salvo que se acoja a mi amparo

y haga la paz conmigo.

¡Que conmigo haga la paz!"

Jehovah perdona y recoge a su pueblo


6 Vendrá el día en que Jacob echará raíces; Israel echará botones y dará flores. Y llenarán la superficie del mundo con su fruto. 7 ¿Acaso le ha herido a la manera del que lo hirió? ¿Acaso ha sido muerto a la manera de los que lo mataron? c [ c Según Rollos MM; TM, a la manera de sus muertos] 8 Con expulsión, d [ d Otra trad., Medida por medida . . .] enviándola lejos, tú contendiste contra ella. Tú la apartaste con tu e [ e Otra trad., El la aparte con su recio] recio viento en el día del solano.

9 De esta manera, será perdonada la iniquidad de Jacob, y esto eliminará su pecado: que él ponga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, f [ f Otra trad., De esta manera habría sido expiada la culpa de Jacob, y esto habría quitado su culpa: convertir todas las piedras del altar en piedras de cal pulverizadas.] de modo que no vuelvan a levantar árboles rituales de Asera g [ g Diosa cananea cuyo símbolo era un árbol] ni altares de incienso. 10 Ciertamente la ciudad fortificada ha quedado solitaria; la morada, abandonada y dejada como un desierto. Allí pasta el becerro; allí se recuesta y consume sus ramas. 11 Cuando sus ramas se secan, son quebradas; luego las mujeres vienen y las hacen arder. Porque éste es un pueblo sin entendimiento. Por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia; el que lo formó no se compadecerá.

12 Pero sucederá en aquel día que Jehovah golpeará con vara, desde la corriente del Río h [ h Es decir, el Eufrates] hasta el arroyo de Egipto. Y vosotros, oh hijos de Israel, seréis recogidos uno por uno. 13 Sucederá en aquel día que se tocará una gran corneta, y vendrán los que habían estado perdidos en la tierra de Asiria y los que habían sido desterrados en la tierra de Egipto. Entonces adorarán a Jehovah en el monte santo, en Jerusalén.

Lamento por la ruina de Samaria


28 ¡Ay de la corona de soberbia de los borrachos de Efraín a [ a Alusión a Samaria, capital del reino del norte] y de la flor marchita de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza de los que se glorían de la abundancia, b [ b Según Rollos MM; TM, cabeza del valle fértil de los] de los aturdidos por el vino! 2 He aquí que viene de parte de Jehovah alguien que es fuerte y poderoso. Derriba a tierra con fuerza, como tormenta de granizo y tempestad destructora, como tormenta de recias aguas que inundan. 3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los borrachos de Efraín. 4 Y la flor marchita de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza de los que se glorían de la abundancia, c [ c Según Rollos MM; TM, cabeza del valle fértil de los] será como la fruta temprana, antes del verano, la cual cuando alguien la ve, se la traga tan pronto como la tiene en su mano.

Amonestación a los gobernantes


5 En aquel día Jehovah de los Ejércitos será corona de hermosura y diadema de gloria para el remanente de su pueblo. 6 El será espíritu de justicia para el que preside el juicio, y de valor para los que vuelven el ataque hasta las puertas de la ciudad.

7 Pero también éstos han errado a causa del vino, y han divagado a causa del licor. El sacerdote y el profeta han errado a causa del licor; han sido confundidos a causa del vino. Han divagado a causa del licor; han errado en su visión y han titubeado en sus decisiones. 8 Todas las mesas están llenas de vómito repugnante, hasta no quedar lugar limpio.

9 Dicen: d [ d Es decir, dicen los mencionados en v. 7; ellos ahora se burlan del profeta.] "¿A quién enseñará conocimiento, o a quién hará entender el mensaje? ¿A los que recién han sido destetados? ¿A los que recién han sido quitados de los pechos? 10 Porque mandato tras mandato, mandato tras mandato; línea tras línea, línea tras línea; un poquito allí, un poquito allí . . ." e [ e Serie de palabras cortas con que se burlan; comp. v.13 donde Dios se las devuelve]

11 ¡Ciertamente, con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo! 12 A ellos había dicho: "Este es el reposo; dad reposo al cansado. Este es el lugar de descanso." Pero ellos no quisieron escuchar. 13 Por lo cual, la palabra de Jehovah para ellos será: "Mandato tras mandato, mandato tras mandato; línea tras línea, línea tras línea; un poquito allí, un poquito allí; para que vayan y caigan de espaldas y sean quebrantados, atrapados y apresados."

14 Así que, oh escarnecedores que gobernáis este pueblo en Jerusalén, escuchad la palabra de Jehovah. 15 Porque habéis dicho: "Hemos realizado un pacto con la muerte; con el Seol f [ f O sea, la morada de los muertos] hemos hecho un convenio. Cuando pase el torrente g [ g Otra trad., azote] arrollador, no llegará a nosotros; porque hemos puesto al engaño como nuestro refugio, y en la mentira nos hemos escondido."

16 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí que yo pongo como cimiento en Sion una piedra, una piedra probada. Una preciosa piedra angular es puesta como cimiento. El que crea no se apresure. h [ h LXX tiene no será avergonzado; comp. Rom. 9:33; 10:11] 17 Pondré el derecho por cordel i [ i O sea, para alinear las piedras en una construcción] y la justicia por nivel. El granizo barrerá el refugio del engaño, y las aguas inundarán su escondrijo. 18 Entonces vuestro pacto con la muerte será anulado, y vuestro convenio con el Seol j [ j O sea, la morada de los muertos] no prevalecerá. Cuando pase el torrente k [ k Otra trad., azote] arrollador, seréis aplastados por él. 19 Cada vez que pase, os arrebatará; porque pasará mañana tras mañana, de día y de noche. Entonces entender el mensaje sólo traerá terror."

20 La cama es demasiado corta para estirarse sobre ella, y la manta es demasiado estrecha para envolverse en ella. 21 Porque Jehovah se levantará como en el monte Perazim, l [ l Ver 1 Crón. 14:10-16] y se enardecerá como en el valle de Gabaón, m [ m Ver 1 Crón. 14:10-16] para hacer su obra, su rara obra; para hacer su trabajo, su extraño trabajo.

22 Ahora pues, no sigáis haciendo escarnio, para que no se aprieten más vuestras ataduras. Porque he oído, de parte del Señor Jehovah de los Ejércitos, que sobre toda la tierra ha sido decretada la destrucción.

Parábola del labrador


23 Estad atentos y escuchad mi voz; prestad atención y escuchad mi dicho: 24 ¿Acaso para sembrar, el labrador sólo ara, rompe y deshace los terrones de tierra durante todo el día? 25 Después de haber emparejado la superficie, ¿no esparce el eneldo, arroja el comino y pone el trigo en franjas, la cebada en su lugar y el centeno en el borde?

26 Su Dios le enseña y le instruye en cuanto a lo que es correcto: 27 que el eneldo no se trilla con el trillo, ni sobre el comino se hace rodar la rueda de la carreta; sino que el eneldo se golpea con un palo, y el comino con una vara. 28 Por cierto, no se muele el grano n [ n Lit., pan] indefinidamente, ni se lo trilla sin fin. Pero haciendo pasar la rueda de la carreta, lo esparce o [ o Según Targum; otra trad., según heb., no lo muelen sus caballos] y no lo tritura. 29 También esto procede de Jehovah de los Ejércitos, maravilloso en designios y grande en logros.

Lamento por Jerusalén sitiada


29 "¡Ay de Ariel, a [ a Significa león de Dios; o, altar; alude a Jerusalén.] Ariel, la ciudad donde acampó David! Añadid año sobre año; que las fiestas se repitan tras su ciclo anual. 2 Pero yo pondré a Ariel en aprietos, y será una ciudad de dolor y lamento; ella será para mí un Ariel. b [ b Otra trad., altar de holocausto; comp. Eze. 43:15, 16] 3 Porque contra ti acamparé en círculo; te sitiaré con muros de asedio y levantaré contra ti baluartes. 4 Entonces, humillada hablarás desde la tierra, y tus dichos procederán del polvo hasta el cual habrás sido postrada. Tu voz subirá de la tierra como la de un fantasma; desde el polvo susurrará tu habla."

Liberación milagrosa de Jerusalén


5 La muchedumbre de tus enemigos será como polvo menudo, y la multitud de los tiranos como el tamo que vuela. Esto sucederá repentinamente, en un momento. 6 De parte de Jehovah de los Ejércitos serás castigada con truenos, con terremotos, con gran estruendo, con torbellino, con tempestad y con llama de fuego consumidor. 7 Entonces la multitud de todas las naciones que combaten contra Ariel y todos sus muros de asedio c [ c Según Rollos MM; comp. v. 3] y sus baluartes, y los que la acosan serán como un sueño y una visión nocturna. 8 Será como cuando el que tiene hambre sueña, y he aquí está comiendo; pero cuando despierta, su estómago d [ d Lit., alma] está vacío. Será como cuando el que tiene sed sueña, y he aquí está bebiendo; pero cuando despierta, se encuentra desfallecido, y su garganta e [ e Otra trad., y su alma está sedienta] está reseca. Así sucederá con la multitud de todas las naciones que combaten contra el monte Sion.

Ceguera espiritual del pueblo


9 Quedad asombrados y maravillaos; cegaos y quedad ciegos. f [ f Comp. 6:10] Embriagaos, pero no con vino; tambaleaos, pero no con licor. 10 Porque Jehovah ha derramado sobre vosotros espíritu de letargo. Ha cerrado vuestros ojos (a los profetas); ha cubierto vuestras cabezas (a los videntes). 11 Toda la visión será como las palabras de un libro sellado. Cuando lo dan al que sabe leer y le dicen: "Por favor, lee esto", él dice: "No puedo, porque está sellado." 12 Y cuando dan el libro al que no sabe leer y le dicen: "Por favor, lee esto", él dice: "No sé leer."

13 Dice, pues, el Señor: "Porque este pueblo se acerca con su boca y me honra sólo con sus labios; pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí está basado g [ g LXX tiene es vano y basado en; comp. Mat. 15:8, 9] en mandamientos de hombres. 14 Por eso, he aquí que volveré a hacer maravillas con este pueblo, maravilla sobre maravilla. Entonces perecerá la sabiduría de sus sabios, y el entendimiento de sus entendidos se eclipsará."

15 ¡Ay de los que se esconden de Jehovah en lo profundo, encubriendo los planes! Realizan sus obras en las tinieblas, diciendo: "¿Quién nos ve?" y "¿Quién nos conoce?" 16 ¡Cómo trastornáis las cosas! ¿Acaso el alfarero será considerado como el barro? ¿Acaso lo que ha sido hecho dirá de quien lo hizo: "El no me hizo"? ¿Dirá lo que ha sido formado del que lo formó: "El no tiene entendimiento"?

Visión espiritual de los humildes


17 ¿Acaso no será el Líbano convertido, de aquí a poco tiempo, en un campo fértil, h [ h Otra trad., Carmelo] y el campo fértil i [ i Otra trad., Carmelo] será considerado un bosque?

18 En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán desde la oscuridad y las tinieblas. 19 Entonces los humildes volverán a alegrarse en Jehovah, y los más necesitados de los hombres se regocijarán en el Santo de Israel. 20 Porque se habrá acabado el tirano, y el burlador habrá sido exterminado. Serán eliminados todos los que están a la expectativa para hacer el mal, 21 los que hacen pecar al hombre en palabra, los que ponen trampas para hacer caer al que amonesta en la puerta de la ciudad, j [ j Es decir, en el tribunal] los que con argumentos vacíos desvían al justo.

22 Por tanto, Jehovah, que redimió a Abraham, ha dicho así a la casa de Jacob: "Ahora Jacob no será avergonzado más, ni tampoco palidecerá ahora su rostro. 23 Porque sus descendientes, al ver en medio suyo la obra de mis manos, santificarán mi nombre. Santificarán al Santo de Jacob y temerán al Dios de Israel. 24 Los extraviados de espíritu conocerán el entendimiento, y los murmuradores aprenderán la lección.

Contra los que confían en Egipto


30 "Ay de los hijos rebeldes", dice Jehovah, "por llevar a cabo planes pero no los míos, por hacer libaciones para sellar alianzas pero no según mi Espíritu, añadiendo pecado sobre pecado.

2 "Ellos parten para descender a Egipto a fin de protegerse bajo la protección del faraón y de refugiarse en la sombra de Egipto; pero a mí a [ a Lit., mi boca] no me han consultado. 3 Pero la protección del faraón se os convertirá en vergüenza; y el refugio de la sombra de Egipto, en afrenta. 4 Cuando sus magistrados estén en Tanis b [ b Heb. Zoán, ciudad importante de Egipto] y sus embajadores lleguen a Hanes, c [ c Otra ciudad importante de Egipto] 5 todos serán defraudados por un pueblo que no les servirá de nada. No los socorrerá, ni les traerá provecho, sino sólo vergüenza y afrenta."

6 Profecía acerca de los animales del Néguev: "Por tierra de tribulación y angustia, de donde provienen la leona y el león, la víbora y la serpiente voladora, ellos llevan sobre los lomos de los asnos sus riquezas, y sobre las jibas de los camellos sus tesoros, hacia un pueblo que no les será de provecho. 7 Ciertamente los egipcios darán ayuda vana y vacía. Por tanto, he llamado a Egipto: ¡Rahab d [ d Significa arrogante; fue el nombre dado al monstruo marino (comp. 27:1) y a Egipto (comp. 51:9; Sal. 87:4).] la inutilizada!

8 "Ahora ven y escribe esta visión en una tablilla, delante de ellos. Grábala en un libro e [ e O sea, un rollo de pergamino] para que se conserve como testimonio f [ f Según 2 mss. y vers. antiguas; TM, para siempre] perpetuo hasta el día final. 9 Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quieren escuchar la instrucción de Jehovah. 10 Ellos han dicho a los videntes: ’No tengáis visiones’; y a los profetas: ’No nos profeticéis cosas rectas. Decidnos, más bien, cosas halagüeñas; profetizad cosas ilusorias. 11 Apartaos del camino, desviaos de la senda; dejad de confrontarnos con el Santo de Israel.’ "

12 Por tanto, así ha dicho el Santo de Israel: "Porque desechasteis esta palabra y confiasteis en la violencia y en la perversidad, y os habéis apoyado en ello, 13 por eso, este pecado os será como muro agrietado que se abre y cae, como un alto muro al cual de repente, en un instante, le viene su quebrantamiento. 14 Su quebrantamiento será como cuando se quiebra una vasija de alfarero, que sin misericordia es hecha pedazos; tanto que entre sus pedazos no se halla un solo fragmento que sirva para sacar brasas de un brasero o para sacar agua de una cisterna."

15 Porque así ha dicho el Señor Jehovah, el Santo de Israel: "En arrepentimiento y en reposo g [ g Otra trad., con calma] seréis salvos; en la quietud y en la confianza estará vuestra fortaleza." Pero no quisisteis. 16 Más bien, dijisteis: "No, sino que huiremos a caballo." h [ h Alusión a su uso militar] ¡Por tanto, vosotros sí huiréis! Dijisteis: "Sobre veloces caballos cabalgaremos." ¡Por tanto, también vuestros perseguidores serán veloces! 17 Mil huirán ante la amenaza de uno. Huiréis ante la amenaza de cinco, hasta que quedéis como un asta sobre la cumbre de un monte o como una bandera sobre una colina.

Jehovah tendrá piedad de Sion


18 Por tanto, Jehovah espera para tener piedad de vosotros; por eso, se levanta para tener misericordia de vosotros. Porque Jehovah es un Dios de justicia, ¡bienaventurados son todos los que esperan en él!

19 Ciertamente, oh pueblo de Sion que habitas en Jerusalén, nunca más volverás a llorar. De veras se apiadará de ti al oír la voz de tu clamor; al oírla, te responderá. 20 Aunque el Señor os dé pan de congoja y agua de angustia, tu Maestro i [ i Heb. tiene forma de plural de majestad] nunca más se ocultará, sino que tus ojos verán a tu Maestro. j [ j Heb. tiene forma de plural de majestad] 21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas estas palabras: "¡Este es el camino; andad por él, ya sea que vayáis a la derecha o a la izquierda!" 22 Y considerarás inmundas tus imágenes talladas cubiertas de plata y tus imágenes de fundición revestidas de oro. Las tirarás como a trapo sucio; le dirás: "¡Fuera!"

23 Entonces, cuando siembres la tierra, él dará lluvia a tu sembrado. El alimento que produzca la tierra será sustancioso y abundante. En aquel día tus ganados serán apacentados en amplias praderas. 24 También los bueyes y los asnos que labran la tierra comerán forraje salado, que ha sido aventado con pala y horqueta. 25 Y sucederá en el día de la gran matanza, cuando caigan las torres, que habrá arroyos, corrientes de agua, sobre todo monte alto y sobre toda colina elevada. 26 La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, en el día en que Jehovah ponga vendas a la fractura de su pueblo y cure las contusiones que él le ha causado.

Jehovah consumirá a los asirios


27 He aquí que el nombre de Jehovah viene de lejos. Arde su furor y levanta densa humareda. Sus labios están llenos de ira, y su lengua es como fuego consumidor. 28 Su aliento, cual torrente desbordado, llega hasta el cuello para zarandear a las naciones en la zaranda hasta acabar con ellos, k [ k Lit., hasta la nada] y para sujetar las mandíbulas de los pueblos con freno que les haga errar.

29 Pero vosotros tendréis una canción, como la noche en que se celebra una fiesta sagrada. Tendréis alegría de corazón, como el que, al son de la flauta, viene al monte de Jehovah, a la Roca de Israel. 30 Entonces Jehovah hará oír la majestad de su voz, y dejará ver el descenso de su brazo con furor de ira y con llama de fuego consumidor, con lluvia violenta, torrente y piedras de granizo. 31 Porque Asiria será hecha pedazos a causa de la voz de Jehovah; con un palo la golpeará. 32 Y sucederá que cada pasada de la vara de corrección que Jehovah descargará sobre ella será al son de panderos y de liras. Blandiendo el brazo combatirá contra ella. 33 Porque desde hace tiempo está listo el Tófet; l [ l Significa quemadero; comp. 2 Rey. 23:10.] para el rey m [ m Juego de palabras con Moloc; comp. Jer. 32:35] ha sido preparado. Su pira se ha hecho profunda y ancha, con su hoguera y abundante leña. El soplo de Jehovah la encenderá como torrente de azufre.

Sólo Jehovah puede ayudar y salvar


31 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! Buscan apoyo en los caballos; a [ a Alusión a su uso militar] confían en los carros de guerra, por ser numerosos; y en los jinetes, por ser muy poderosos. Pero no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehovah. 2 No obstante, él también es sabio y traerá el desastre; no retirará sus palabras. Se levantará contra la casa de los malhechores y contra la ayuda de los que obran iniquidad.

3 Los egipcios son hombres, no dioses. Sus caballos son carne, no espíritu. De manera que cuando Jehovah extienda su mano, tropezará el que da la ayuda, y caerá el que la recibe. Todos ellos serán exterminados juntos. 4 Porque así me ha dicho Jehovah: "Como el león o el cachorro de león ruge sobre la presa, y cuando se reúne contra él un grupo completo de pastores, no temerá de sus voces ni se agachará ante el tumulto de ellos. Así descenderá Jehovah de los Ejércitos para luchar sobre el monte Sion y sobre su colina. 5 Como los pájaros que revolotean, así defenderá Jehovah de los Ejércitos a Jerusalén. La defenderá y la auxiliará, la preservará b [ b Otra trad., pasará de largo; comp. Exo. 12:13] y la rescatará."

6 ¡Volved, oh hijos de Israel, a aquel contra quien os habéis rebelado de manera tan radical! c [ c Lit., ellos profundizaron la rebelión] 7 Porque en aquel día el hombre repudiará sus ídolos de plata y sus ídolos de oro que para vosotros han hecho vuestras manos pecadoras. 8 Entonces Asiria caerá a espada, pero no de hombre. Lo consumirá la espada, pero no de ser humano. El huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes serán sometidos a trabajo forzado. 9 Su fortaleza d [ d Lit., peña] se desvanecerá a causa del terror; y sus dirigentes tendrán pavor a causa de la bandera, dice Jehovah, quien tiene su fuego en Sion y su horno en Jerusalén.

Visión de un reinado de justicia


32 He aquí que un rey reinará según la justicia, y los magistrados gobernarán según el derecho. 2 Aquel hombre será como un escondedero contra el viento y como un refugio contra la tempestad. Será como corrientes de aguas en tierra de sequedad, como la sombra de un gran peñasco en una tierra sedienta. a [ a Es decir, agotada por el sol] 3 Entonces no se cerrarán los ojos de los que ven, y los oídos de los que oyen estarán atentos. b [ b Alusión a los profetas como voceros de Dios; comp. 30:10; 42:19] 4 El corazón de los imprudentes entenderá para comprender, y la lengua de los tartamudos hablará con fluidez y claridad. 5 El vil nunca más será llamado generoso; ni noble, el canalla. 6 Porque el vil habla vilezas; su corazón trama c [ c Según Rollos MM; TM, hará] la iniquidad para practicar la impiedad y hablar perversidades contra Jehovah, a fin de dejar vacía al alma hambrienta y privar de bebida al sediento. 7 Pues el canalla tiene recursos de perversidad. El hace planes para enredar a los afligidos con palabras engañosas, aun cuando el pobre hable con derecho. 8 Pero el generoso concebirá acciones generosas, y por las acciones generosas permanecerá.

Contra las mujeres indolentes


9 Oh mujeres indolentes, d [ d Comp. Amós 4:1 ss.] levantaos; oíd mi voz. Oh hijas confiadas, escuchad mi palabra: 10 Dentro de poco más de un año os estremeceréis, oh confiadas; porque la vendimia fallará, y la cosecha no vendrá.

11 Temblad, oh indolentes; estremeceos, oh confiadas. Despojaos, desnudaos; ceñid con cilicio e [ e O sea, tela burda en señal de suma tristeza] vuestras caderas. 12 Golpeaos el pecho por los campos agradables, por la vid fecunda. 13 Sobre la tierra de mi pueblo brotarán espinos y cardos, sobre las casas donde hay regocijo en la ciudad alegre. 14 Porque el palacio ha quedado abandonado, y ha cesado el bullicio de la ciudad. La colina y la torre del centinela se han convertido en lugares arrasados para siempre, lugares de retozo para los asnos monteses y prados para los rebaños.

Restauración del pueblo de Dios


15 Cuando sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se transforme en un campo fértil, f [ f Otra trad., Carmelo] y el campo fértil g [ g Otra trad., Carmelo] sea considerado bosque, 16 entonces habitará el derecho en el desierto, y la justicia se establecerá en el campo fértil. h [ h Otra trad., Carmelo] 17 El efecto de la justicia será paz; el resultado de la justicia será tranquilidad y seguridad para siempre. 18 Mi pueblo habitará en una morada de paz, en habitaciones seguras y en frescos lugares de reposo. 19 Aunque el bosque caiga por completo, i [ i Según un ms., Peshita y Targum; TM, Aunque caiga granizo cuando el bosque caiga . . .] y la ciudad sea totalmente abatida, 20 dichosos vosotros los que sembráis junto a todas las aguas, los que metéis en los campos los cascos del buey y del asno.


33 ¡Ay de ti, que destruyes, y nunca fuiste destruido; que traicionas, y a ti a [ a Según muchos mss.; TM, él] no te b [ b Según muchos mss.; TM, le] han traicionado! Cuando acabes de destruir, tú serás destruido; y cuando acabes de traicionar, te traicionarán.

Oración en tiempos de angustia


2 ¡Oh Jehovah, ten misericordia de nosotros,

porque en ti hemos confiado!

Sé tú nuestro c [ c Según vers. antiguas; heb., su] brazo cada mañana;

sé también nuestra salvación

en el tiempo de angustia.

3 Los pueblos huyen

ante el estruendo del tumulto;

cuando tú te levantas,

se dispersan las naciones.

4 El botín fue amontonado

como se amontonan las orugas;

como se lanzan las langostas,

se lanzan sobre él.


5 ¡Exaltado sea Jehovah,

porque mora en las alturas!

El ha llenado a Sion

de derecho y de justicia.

6 Y él será la seguridad de tus tiempos,

un depósito de salvación,

de sabiduría y de conocimiento.

El temor de Jehovah será su tesoro.


7 He aquí que sus héroes d [ d Heb., arieles; comp. 2 Sam. 23:20]

claman en las calles;

los embajadores de la paz

lloran amargamente.

8 Los caminos nos han quedado desolados;

los caminantes han dejado de pasar.

El ha violado la alianza

y ha rechazado a los testigos. e [ e Según Rollos MM; TM, ciudades]

No ha tenido respeto a los hombres.

9 La tierra se ha secado y languidece.

El Líbano f [ f Región fértil de Israel; actual país del Líbano] se ha avergonzado y se ha marchitado. g [ g Otra trad., infestado]

Sarón h [ h Región fértil de Israel] se ha convertido en Arabá; i [ i Región desértica de Israel]

Basán j [ j Región fértil de Israel] y el Carmelo k [ k Región fértil de Israel] se han sacudido.


10 "Ahora me levantaré", dice Jehovah.

"Ahora seré exaltado;

ahora seré ensalzado.

11 Concebisteis paja,

y disteis a luz rastrojo.

Vuestro aliento será un fuego que os consuma.

12 Los pueblos serán completamente calcinados;

como espinas cortadas serán quemados en el fuego.

13 Vosotros que estáis lejos,

oíd lo que he hecho;

y vosotros que estáis cerca,

conoced mi poder."


14 Los pecadores en Sion tienen temor;

el estremecimiento se ha apoderado de los impíos.

¿Quién de nosotros podrá habitar

con el fuego consumidor?

¿Quién de nosotros podrá habitar

con las llamas eternas?"


15 El que camina en justicia

y habla con rectitud,

el que aborrece el lucro de la opresión,

el que sacude sus manos l [ l Lit., palmas]

para no recibir soborno,

el que tapa sus oídos

para no oír de hechos de sangre,

el que cierra sus ojos

para no ver la iniquidad, m [ m Comp. Sal. 15:1-5; 24:3-6]

16 él vivirá en las alturas,

y una fortaleza de roca será su alto refugio.

Su pan le será provisto,

y su agua no faltará.

Palabras de esperanza para Sion


17 Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán una tierra que se extiende a la distancia. 18 Tu corazón reflexionará acerca del horror y dirá: "¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el que pesaba el tributo? ¿Dónde está el que pasaba revista a las torres?" n [ n Comp. 1 Cor. 1:20] 19 Pero no verás más a aquel pueblo insolente, aquel pueblo de lengua difícil de entender, que balbucea una lengua incomprensible.

20 Contempla a Sion, la ciudad de nuestras solemnidades. Tus ojos verán a Jerusalén, una morada tranquila, una tienda que nunca será desarmada. Nunca serán arrancadas sus estacas, ni será rota ninguna de sus cuerdas. 21 Porque ciertamente allí Jehovah será poderoso para con nosotros, un lugar de ríos y anchas corrientes, por donde no irá ninguna embarcación de remos, ni una nave poderosa pasará por él. 22 Porque Jehovah es nuestro Juez; Jehovah es nuestro Legislador. Jehovah es nuestro Rey; él mismo nos salvará.

23 Tus cuerdas se han aflojado; no pueden sostener el soporte de su mástil ni desplegar la vela. Pero entonces repartirán la presa, un cuantioso botín, y hasta los cojos arrebatarán la presa. 24 Ningún morador dirá: "Estoy enfermo." Al pueblo que habite en ella o [ o Es decir, en Jerusalén; comp. v. 20] le será perdonada su iniquidad.

Juicio contra Edom y las naciones


34 ¡Acercaos, oh naciones, para oír; escuchad, oh pueblos! Oiga la tierra y su plenitud, el mundo y todo lo que produce. 2 Porque Jehovah tiene furor contra todas las naciones, e ira contra todo el ejército de ellas. El las destruirá por completo; las entregará a la matanza. 3 Sus muertos serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará el hedor. Los montes se disolverán con la sangre de ellos. 4 Todo el ejército de los cielos se corromperá, y los cielos se plegarán como un rollo de pergamino. Todo su ejército caerá como caen las hojas de la parra, o como caen los frutos secos de la higuera.

5 "Porque en los cielos aparecerá a [ a Según Rollos MM y Targum; TM, se saciará] mi espada. He aquí que descenderá sobre Edom; para juicio, sobre el pueblo de mi anatema." b [ b O sea, algo separado, a veces por consagración, pero aquí por condenación]

6 Llena está de sangre la espada de Jehovah; está engrasada con el sebo, con la sangre de corderos y de machos cabríos, y con el sebo de los riñones de carneros. Porque Jehovah tiene sacrificios en Bosra, c [ c Ciudad principal de Edom; comp. Amós 1:11, 12] y una gran matanza en la tierra de Edom. 7 Junto con ellos caerán los toros salvajes, y los novillos junto con los toros. Su tierra se saciará de sangre, y su suelo se saturará con el sebo. 8 Porque es día de venganza de Jehovah, año de retribución por la causa de Sion.

9 Sus d [ d Es decir, los arroyos de Edom] arroyos se convertirán en brea, y su polvo en azufre. Su tierra llegará a ser brea ardiente. 10 No se apagará ni de noche ni de día; perpetuamente subirá su humo. De generación en generación quedará en ruinas; nunca jamás pasará nadie por ella. 11 La poseerán el búho y el erizo; la lechuza y el cuervo habitarán en ella. Sobre ella se extenderán el cordel del caos y la plomada e [ e Lit., las piedras] del vacío. 12 Sus nobles no tendrán nada allí que pueda llamarse reino, y todos sus gobernantes serán como nada. 13 Sobre sus palacios crecerán espinos; y sobre sus fortalezas, ortigas y cardos. Serán guarida de chacales y campo de avestruces. 14 Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas. El chivo salvaje f [ f Otras trads., sátiros; o, demonios peludos] gritará a su compañero. La lechuza g [ g Otra trad., Lilit, un demonio nocturno] también hallará allí sosiego, y hallará reposo para sí. 15 Allí anidará y ovará el búho; empollará y los cubrirá bajo su sombra. También se reunirán allí los buitres, cada cual con su pareja.

16 Buscad en el libro de Jehovah y leed: "Ninguno de éstos faltará; no faltará ninguno con su respectiva pareja. Porque la boca de Jehovah lo ha mandado, y su mismo Espíritu los reunirá. 17 El realizó el sorteo para ellos, y su mano les repartió a cordel. Para siempre la tendrán como heredad, y habitarán allí de generación en generación."

La redención de Sion


35 Se alegrarán el desierto y el sequedal. Se regocijará el Arabá a [ a Región desértica de Israel] y florecerá como la rosa. 2 Florecerá profusamente; se regocijará en gran manera, y cantará con júbilo. Le será dada la gloria del Líbano, b [ b Región fértil de Israel] la majestad del Carmelo c [ c Región fértil de Israel] y de Sarón. d [ d Región fértil de Israel] Ellos verán la gloria de Jehovah, la majestad de nuestro Dios.

3 Fortaleced las manos débiles; afirmad las rodillas vacilantes. 4 Decid a los de corazón apocado: "¡Fortaleceos; no temáis! He aquí que vuestro Dios viene con venganza y retribución divina. El mismo vendrá y os salvará."

5 Entonces serán abiertos los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. 6 Entonces el cojo saltará como un venado, y cantará la lengua del mudo; porque aguas irrumpirán en el desierto, y torrentes en el Arabá. e [ e Región desértica de Israel] 7 La arena candente se convertirá en laguna; y el sequedal, en manantiales de agua. En la morada de los chacales habrá pastizales f [ f Otra trad., prados de reposo] y área de cañaverales y de juncos. g [ g O: plantas de papiro]

8 Y habrá allí una calzada h [ h Según Rollos MM, otros mss. y vers. antiguas; TM añade y un camino.] a la cual se llamará Camino de Santidad. No pasará por ella ningún impuro. Será para los que siguen el camino, y los simples no se desviarán. 9 Allí no habrá leones; no subirán por ella fieras voraces, ni se encontrarán allí. Pero caminarán por allí los redimidos. 10 Los rescatados de Jehovah volverán y entrarán en Sion con cánticos. Y sobre sus cabezas habrá alegría perpetua. Alcanzarán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

Embajada de Senaquerib a Jerusalén a [ a Ver 2 Rey. 18:13-37; 2 Crón. 32:1-19]


36 Aconteció que en el año 14 del rey Ezequías subió Senaquerib, rey de Asiria, contra todas las ciudades fortificadas de Judá, y las tomó. 2 Después el rey de Asiria envió al Rabsaces, b [ b Es decir, el edecán del rey en asuntos militares] desde Laquis hasta Jerusalén, al rey Ezequías, con un poderoso ejército. El Rabsaces se detuvo junto al acueducto del estanque de arriba, que está en el camino del Campo del Lavador. 3 Luego salieron hacia él Eliaquim hijo de Hilquías, el administrador del palacio; Sebna, el escriba; y Jóaj hijo de Asaf, el cronista. 4 Entonces les dijo el Rabsaces:

-Decid a Ezequías que así ha dicho el gran rey, el rey de Asiria: "¿Qué confianza es esa en que confías? 5 Tú has dicho c [ c Según Rollos MM y varios otros mss.; comp. 2 Rey. 18:20; TM, Yo he dicho] tener plan y poderío para la guerra, pero sólo son palabras de labios. Pero ahora, ¿en quién confías para que te hayas rebelado contra mí? 6 He aquí que tú confías en Egipto, en ese bastón de caña cascada, que a cualquiera que se apoye sobre ella, le entrará por la mano y se la atravesará. Así es el faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él." 7 Pero si me dices: "Confiamos en Jehovah nuestro Dios", ¿no es éste aquel cuyos lugares altos y cuyos altares ha quitado Ezequías, y ha dicho a Judá y a Jerusalén: "Delante de este altar adoraréis"?

8 »Ahora pues, comprométete con mi señor, el rey de Asiria, y yo te daré 2.000 caballos, si acaso tú puedes proveer quienes cabalguen sobre ellos. 9 ¿Cómo podrás resistir d [ d Lit., hacer volver el rostro de] a un oficial de uno de los más insignificantes servidores de mi señor, confiando en Egipto por carros y jinetes? 10 Y ahora, ¿acaso he subido contra esta tierra para destruirla sin que haya intervenido Jehovah? Jehovah me ha dicho: "Sube a esa tierra y destrúyela."

11 Entonces Eliaquim, Sebna y Jóaj dijeron al Rabsaces:

-Por favor, habla a tus siervos en arameo, porque nosotros lo entendemos. No nos hables en hebreo, a oídos del pueblo que está sobre la muralla.

12 Pero el Rabsaces dijo:

-¿Acaso me ha enviado mi señor para decir estas palabras sólo a tu señor y a ti? ¿No les concierne también a los hombres que están sobre la muralla, quienes, como vosotros, han de comer sus propios excrementos y beber su propia orina?

13 Entonces el Rabsaces se puso de pie y gritó a gran voz en hebreo, diciendo:

-¡Oíd las palabras del gran rey, el rey de Asiria! 14 Así ha dicho el rey: "No os engañe Ezequías, porque él no os podrá librar. 15 Tampoco os haga confiar Ezequías en Jehovah, diciendo: ’Ciertamente Jehovah nos librará, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria.’ " 16 ¡No escuchéis a Ezequías! Porque así ha dicho el rey de Asiria: "Haced la paz conmigo y rendíos a mí. e [ e Lit., salid a mí] Y comerá cada uno de su vid y de su higuera, y beberá cada uno de las aguas de su pozo, 17 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas. 18 No os engañe Ezequías, diciendo: ’Jehovah nos librará.’ ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones libró su tierra de la mano del rey de Asiria? 19 ¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arfad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim? ¿Acaso libraron éstos a Samaria de mi mano? 20 ¿Cuáles de entre todos los dioses de estas tierras libraron sus tierras de mi mano, para que Jehovah libre a Jerusalén de mi mano?"

21 Pero ellos callaron y no respondieron ni una palabra, porque había una orden del rey que decía: "No le respondáis." 22 Entonces Eliaquim hijo de Hilquías, el administrador del palacio; Sebna, el escriba; y Jóaj hijo de Asaf, el cronista, fueron a Ezequías con sus vestiduras rasgadas f [ f Es decir, en señal de suma tristeza] y le declararon las palabras del Rabsaces.

Isaías anuncia la liberación a [ a Ver 2 Rey. 19:1-7; comp. 2 Crón. 32:20]


37 Aconteció que cuando el rey Ezequías lo oyó, rasgó sus vestiduras, y cubierto de cilicio b [ b Es decir, en señal de suma tristeza] entró en la casa de Jehovah. 2 Luego envió, cubiertos de cilicio, a Eliaquim el administrador del palacio, a Sebna el escriba y a los ancianos c [ c Es decir, los jefes] de los sacerdotes a donde estaba el profeta Isaías hijo de Amoz. 3 Y le dijeron:

-Así ha dicho Ezequías: "Este día es día de angustia, de reprensión y de vergüenza; porque los hijos están a punto de nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz. 4 Quizás Jehovah tu Dios habrá escuchado las palabras del Rabsaces, al cual ha enviado su señor, el rey de Asiria, para afrentar al Dios vivo; y le reprenderá a causa de las palabras que Jehovah tu Dios ha escuchado. Eleva, pues, una oración por el remanente que aún queda."

5 Fueron, pues, a Isaías los servidores del rey Ezequías, 6 e Isaías les dijo:

-Así diréis a vuestro señor: "Así ha dicho Jehovah: ’No temas por las palabras que has oído, con las que me han injuriado los criados del rey de Asiria. 7 He aquí, yo pondré en él un espíritu, y oirá un rumor y se volverá a su tierra. Y haré que en su tierra caiga a espada.’ "

Ezequías y las cartas de Senaquerib d [ d Ver 2 Rey. 19:8-19; comp. 2 Crón. 32:17]


8 Cuando el Rabsaces oyó que el rey de Asiria e [ e Es decir, Senaquerib] había partido de Laquis, regresó y halló al rey combatiendo contra Libna. 9 Luego el rey oyó hablar acerca de Tirhaca, rey de Etiopía: "He aquí que él ha salido para combatir contra ti."

Cuando lo oyó, envió mensajeros a Ezequías, diciendo: 10 "Así diréis a Ezequías, rey de Judá: ’No te engañe tu dios, en quien tú confías, al decirte que Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria. 11 He aquí, tú has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todos los países, destruyéndolos por completo. ¿Y serás librado tú? 12 ¿Acaso los dioses de las naciones, que mis padres destruyeron, libraron a Gozán, a Harán, a Resef y a los hijos de Edén que estaban en Telasar? 13 ¿Dónde están el rey de Hamat, el rey de Arfad y el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Ivá?’ "

14 Entonces Ezequías tomó la carta f [ f Según LXX y Targum; TM, las cartas] de mano de los mensajeros, y la leyó. Luego Ezequías subió a la casa de Jehovah, y la extendió delante de Jehovah. 15 Y Ezequías oró a Jehovah diciendo: 16 "Oh Jehovah de los Ejércitos, Dios de Israel, que tienes tu trono entre los querubines: Sólo tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra; tú has hecho los cielos y la tierra. 17 Inclina, oh Jehovah, tu oído y escucha; abre, oh Jehovah, tus ojos y mira. Escucha todas las palabras que Senaquerib ha mandado decir para afrentar al Dios vivo. 18 Es verdad, oh Jehovah, que los reyes de Asiria han destruido todos los países y sus tierras, 19 y que han entregado al fuego sus dioses y los destruyeron; porque éstos no eran dioses, sino obra de manos de hombre, de madera y de piedra. 20 Ahora pues, oh Jehovah, Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que sólo tú, oh Jehovah, eres Dios." g [ g Según Rollos MM; comp. 2 Rey. 19:19; TM, que sólo tú eres Jehovah]

Juicio divino contra Senaquerib h [ h Ver 2 Rey. 19:20-37; 2 Crón. 32:21-23]


21 Entonces Isaías hijo de Amoz mandó a decir a Ezequías: "Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: ’Con respecto a lo que me has pedido en oración acerca de Senaquerib, rey de Asiria, 22 ésta es la palabra que Jehovah ha hablado acerca de él:

" ’La virgen hija de Sion te menosprecia; hace burla de ti. Mueve su cabeza a tus espaldas la hija de Jerusalén. 23 ¿A quién has afrentado e injuriado? ¿Contra quién has levantado la voz y alzado los ojos con altivez? ¡Contra el Santo de Israel!

24 " ’Por medio de tus siervos has afrentado al Señor y has dicho: Con la multitud de mis carros yo ascendí a las cumbres de los montes, a las regiones más remotas del Líbano. Corté sus más altos cedros y sus cipreses escogidos. Llegué hasta su cumbre, al bosque más exuberante. 25 Yo cavé y bebí aguas extranjeras, i [ i Según Rollos MM; comp. 2 Rey. 19:24; TM omite extranjeras.] y con las plantas de mis pies hice secar todas las corrientes de Egipto.

26 " ’¿Acaso no lo has oído? Hace mucho tiempo que lo determiné; desde los días de la antigüedad lo dispuse. Y ahora he hecho que suceda para hacer de las ciudades fortificadas montones de ruinas. 27 Y sus habitantes, sin poder hacer nada, j [ j Lit., habitantes, cortos de manos] son aterrorizados y avergonzados. Son como la planta del campo o el verdor del pasto, como la hierba de los terrados que es quemada k [ k Según Rollos MM y varios otros mss.; comp. 2 Rey. 19:26; TM, y bancales] antes de madurar.

28 " ’Yo conozco tu sentarte, tu salir y tu entrar, y también tu furor contra mí. 29 Porque te has enfurecido contra mí, y tu arrogancia ha subido a mis oídos, pondré mi gancho en tu nariz y mi freno en tus labios. Y te haré regresar por el camino por donde has venido.’

30 "Y esto te servirá de señal, oh Ezequías: l [ l Nombre suplido del v. 21] Este año comeréis de lo que brota de por sí, y el segundo año de lo que crezca de aquello. Pero en el tercer año sembrad y segad; plantad viñas y comed de su fruto. 31 Y los sobrevivientes de la casa de Judá, los que habrán quedado, volverán a echar raíces por debajo y a dar fruto por arriba. 32 Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion los sobrevivientes. ¡El celo de Jehovah de los Ejércitos hará esto!

33 "Por tanto, así ha dicho Jehovah acerca del rey de Asiria: ’No entrará en esta ciudad; no tirará en ella ni una sola flecha. No vendrá frente a ella con escudo, ni construirá contra ella terraplén. 34 Por el camino por donde vino, por él se volverá; y no entrará en esta ciudad, dice Jehovah. 35 Pues defenderé esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.’ "

36 Entonces salió el ángel de Jehovah e hirió a 185.000 en el campamento de los asirios. Se levantaron por la mañana, y he aquí que todos ellos eran cadáveres. 37 Entonces Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó, y permaneció en Nínive. 38 Pero sucedió que mientras adoraba en el templo de Nisroc, su dios, sus hijos Adramelec y Sarezer lo mataron a espada y huyeron a la tierra de Ararat. Y su hijo Esarjadón reinó en su lugar.

Jehovah sana a Ezequías a [ a Ver 2 Rey. 20:1-11; 2 Crón. 32:24-30]


38 En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Entonces el profeta Isaías hijo de Amoz fue a él y le dijo:

-Así ha dicho Jehovah: "Pon en orden tu casa, b [ b Otra trad., Da órdenes a tu familia] porque vas a morir y no vivirás."

2 Entonces Ezequías volvió su cara hacia la pared y oró a Jehovah, 3 diciendo:

-Oh Jehovah, acuérdate, por favor, de que he andado delante de ti en verdad y con corazón íntegro, y de que he hecho lo bueno ante tus ojos.

Ezequías lloró con gran llanto. 4 Entonces la palabra de Jehovah vino a Isaías, diciendo:

5 -Vé y di a Ezequías: "Así ha dicho Jehovah, Dios de tu padre David: ’He oído tu oración y he visto tus lágrimas. He aquí que yo añadiré quince años a tus días, 6 y libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria. Defenderé esta ciudad por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David. c [ c Según Rollos MM; comp. 2 Rey. 20:6; TM omite por amor . . . David.] 7 Y esto te servirá de señal de parte de Jehovah, de que hará esto que ha dicho: 8 He aquí que yo haré retroceder diez gradas d [ d O: grados] la sombra que ha descendido hacia atrás a causa del sol, en la gradería e [ e Otra trads., los grados; o, el reloj] de Acaz.’ "

Y el sol regresó atrás diez gradas f [ f O: grados] sobre las gradas g [ g O: grados] por las cuales había descendido.

Salmo de Ezequías al ser sanado


9 Escrito de Ezequías, rey de Judá, después que enfermó y fue sanado de su enfermedad:

10 Yo dije: "En medio de mis días

pasaré por las puertas del Seol; h [ h O sea, la morada de los muertos]

privado soy del resto de mis años."

11 Dije: "Ya no veré a Jehovah i [ i Según 2 mss. y vers. antiguas; TM, Jah, Jah]

en la tierra de los vivientes.

Ya no contemplaré a ningún hombre

entre los habitantes del mundo.

12 Mi morada es removida y quitada de mí,

cual una tienda de pastor.

Como hace el tejedor,

he enrollado mi vida;

él corta la hebra de mi tejido.

Desde el día hasta la noche

me doblegas por completo.

13 Mi clamor j [ j Según Targum; heb., de significado oscuro] dura hasta el amanecer;

como un león, él tritura todos mis huesos.

Desde el día hasta la noche

me doblegas por completo.

14 Chillo como la golondrina y la grulla;

gimo como la paloma.

Mis ojos lloran hacia lo alto:

Oh Señor, k [ k Algunos mss. tienen Jehovah.] estoy oprimido;

intervén en mi favor."


15 ¿Qué, pues, diré?

Porque él me ha hablado,

y él mismo lo ha hecho.

En la amargura de mi alma,

andaré con inquietud l [ l Comp. Job 7:4] todos mis años.

16 Oh Señor, para tales cosas se vive;

y en todas ellas está la vida de mi espíritu.

¡Oh, fortaléceme y hazme vivir!


17 He aquí, fue por mi bien

que tuve gran amargura,

pero tú libraste m [ m Según LXX y Vulgata; heb., te ha placido] mi vida

del hoyo de la destrucción,

pues has echado tras tus espaldas

todos mis pecados.

18 Porque el Seol n [ n O sea, la morada de los muertos] no te agradecerá,

ni la muerte te alabará.

Tampoco los que descienden a la fosa esperarán en tu fidelidad.

19 ¡El que vive, el que vive es el que te agradece, como yo lo hago ahora!

El padre da a conocer a los hijos tu fidelidad.


20 Jehovah ha prometido o [ o Según Targum; heb. omite ha prometido.] salvarme.

Por tanto, tocaremos nuestras p [ p Según vers. antiguas; heb. mis]

melodías en la casa de Jehovah

todos los días de nuestra vida.

21 Pues Isaías había dicho: "Tomen una masa de higos, y extiéndanla sobre la llaga, y sanará." 22 Y Ezequías había dicho: "¿Qué señal tendré de que he de subir a la casa de Jehovah?"

Ezequías y la embajada de Babilonia a [ a Ver 2 Rey. 20:12-20; comp. 2 Crón. 32:31]


39 En aquel tiempo Merodac-baladán b [ b O: Marduc-baladán] hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un presente a Ezequías, porque había oído que había estado enfermo y que se había restablecido. 2 Ezequías se alegró por ellos y les mostró la casa de sus tesoros: la plata, el oro, los perfumes y los ungüentos finos, toda su armería y todo lo que había en sus depósitos. No hubo cosa que Ezequías no les mostrase, en su casa y en todos sus dominios. 3 Entonces el profeta Isaías fue al rey Ezequías y le preguntó:

-¿Qué dijeron aquellos hombres, y de dónde vinieron a ti?

Ezequías respondió:

-Han venido a mí de un país lejano, de Babilonia.

4 El preguntó:

-¿Qué han visto en tu casa?

Y Ezequías respondió:

-Han visto todo lo que hay en mi casa; nada hay en mis depósitos que no les haya mostrado.

5 Entonces Isaías dijo a Ezequías:

-Escucha la palabra de Jehovah de los Ejércitos: 6 "He aquí, vienen días en que todo lo que hay en tu casa, lo que tus padres han atesorado hasta el día de hoy, será llevado a Babilonia. No quedará nada, ha dicho Jehovah. 7 Y de tus hijos que procederán de ti, que tú habrás engendrado, tomarán para que sean eunucos c [ c Otra trad., funcionarios] en el palacio del rey de Babilonia."

8 Ezequías dijo a Isaías:

-La palabra de Jehovah que has hablado es buena.

Porque pensó: "En mis días habrá paz y estabilidad."

Las buenas nuevas de la redención


40 "¡Consolad, consolad a mi pueblo!", dice vuestro Dios. 2 "Hablad al corazón de Jerusalén y proclamadle que su condena ha terminado y su iniquidad ha sido perdonada, que de la mano de Jehovah ya ha recibido el doble por todos sus pecados."

3 Una voz proclama: "¡En el desierto preparad el camino de Jehovah; enderezad calzada en la soledad a [ a Otra trad., en el Arabá] para nuestro Dios! 4 ¡Todo valle será rellenado, y todo monte y colina rebajados! ¡Lo torcido será convertido en llanura, y lo escabroso en amplio valle! 5 Entonces se manifestará la gloria de Jehovah, y todo mortal b [ b Lit., toda carne] juntamente la verá; porque la boca de Jehovah ha hablado."

6 Una voz decía:

-¡Proclámalo!

Y yo respondí: c [ c Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, él respondió]

-¿Qué he de proclamar?

-Que todo mortal d [ d Lit., toda carne] es hierba, y toda su gloria e [ e Según vers. antiguas; comp. 1 Ped. 1:24; heb., bondad] es como la flor del campo. 7 La hierba se seca, y la flor se marchita; porque el viento de Jehovah sopla sobre ella. Ciertamente el pueblo es hierba. 8 La hierba se seca, y la flor se marchita; pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.

9 »Sube sobre un monte alto, oh Sion, tú que anuncias buenas nuevas. Levanta con fuerza la voz, oh Jerusalén, tú que anuncias buenas nuevas. Levántala; no temas. Di a las ciudades de Judá: "¡He aquí vuestro Dios!" 10 He aquí que el Señor Jehovah vendrá con poder, y su brazo gobernará por él. He aquí que su retribución viene con él, y su obra delante de él. 11 Como un pastor, apacentará su rebaño; con su brazo lo reunirá. A los corderitos llevará en su seno, y conducirá con cuidado a las que todavía están criando.

La incomparable majestad de Jehovah


12 ¿Quién midió las aguas f [ f Rollos MM tienen aguas del mar.] en el hueco de su mano y calculó la extensión de los cielos con su palmo? ¿Quién contuvo en una medida g [ g Lit., un tercio, probablemente de un efa] el polvo de la tierra, y pesó los montes con báscula y las colinas en balanza? 13 ¿Quién ha escudriñado al Espíritu de Jehovah, y quién h [ h Según vers. antiguas; heb. omite y quién.] ha sido su consejero y le ha enseñado? 14 ¿A quién pidió consejo para que le hiciera entender, o le guió en el camino correcto, o le enseñó conocimiento, o le hizo conocer la senda del entendimiento?

15 He aquí que las naciones son como una gota de agua que cae de un balde, y son estimados como una capa de polvo sobre la balanza. El pesa las islas como si fuesen polvo menudo. 16 El Líbano i [ i Región famosa por sus grandes bosques] no bastaría para el fuego, j [ j Lit., para arder] ni todos sus animales para un holocausto. 17 Todas las naciones son como nada delante de él; son consideradas por él como cosa vana, y como lo que no es. 18 ¿A qué, pues, haréis semejante a Dios; o con qué imagen le compararéis?

19 El escultor hace una imagen de fundición, y el platero la recubre con oro y le funde cadenas de plata. 20 El que es pobre para ofrecer tal ofrenda escoge una madera que no se pudra y se busca un escultor experto, para que le haga una imagen que no se tambalee.

21 ¿Acaso no sabéis? ¿Acaso no habéis oído? ¿Acaso no se os ha dicho desde el principio? ¿Acaso no habéis comprendido k [ k Otra trad., comprendido desde] la fundación del mundo? 22 El es el que está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes le son como langostas. El despliega los cielos como un velo y los extiende como una tienda para habitar. 23 El convierte en nada a los poderosos, y a los gobernantes de la tierra hace como cosa vana. 24 Apenas plantados, apenas sembrados, apenas su tallo ha echado raíz en la tierra, él sopla sobre ellos; y se secan. El torbellino los levanta como a la paja.

25 "¿A quién, pues, me haréis semejante, para que yo sea su igual?, dice el Santo. 26 Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién ha creado estas cosas. l [ l Es decir, las estrellas] El saca y cuenta al ejército de ellas; a todas llama por su nombre. Por la grandeza de su vigor y el poder de su fuerza, ninguna faltará."

27 ¿Por qué, pues, dices, oh Jacob; y hablas tú, oh Israel: "Mi camino le es oculto a Jehovah, y mi causa pasa inadvertida a mi Dios"? 28 ¿No lo has sabido? ¿No has oído que Jehovah es el Dios eterno que creó los confines de la tierra? No se cansa ni se fatiga, y su entendimiento es insondable. 29 Da fuerzas al cansado y le aumenta el poder al que no tiene vigor. 30 Aun los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen. 31 Pero los que esperan en Jehovah renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.

Jehovah reitera su promesa a Israel


41 "¡Guardad silencio ante mí, oh costas; y renueven fuerzas las naciones! Acérquense y entonces hablen. Acerquémonos juntos para juicio. 2 ¿Quién despertó del oriente al que para justicia convocó ante sus pies? a [ a Otra trad., para victoria al que la victoria llama a sus pies] Entregará delante de él las naciones, de modo que tenga dominio sobre los reyes. Los convertirá en polvo con su espada; y con su arco, en paja arrebatada. 3 Los perseguirá y pasará en paz por una senda donde sus pies nunca habían caminado. 4 ¿Quién ha hecho y realizado esto, llamando a las generaciones desde el principio? Yo Jehovah soy el primero, y yo mismo estoy con los últimos."

5 Las costas han visto y temen. Los confines de la tierra tiemblan; se congregan y acuden. 6 Cada cual ayuda a su compañero y dice a su hermano: "¡Esfuérzate!" 7 El escultor anima al platero, y el que alisa con martillo dice al que golpea en el yunque, con respecto a la soldadura: "¡Está bien!" Luego lo b [ b Es decir, al ídolo que ha de socorrerles] afirma con clavos para que no se tambalee.

8 "Pero tú, oh Israel, eres mi siervo; tú, oh Jacob, a quien escogí, descendencia de Abraham mi amigo. c [ c O: amado] 9 Yo te tomé de los extremos de la tierra, y de sus regiones más remotas te llamé diciéndote: ’Tú eres mi siervo; yo te he escogido y no te he desechado. 10 No temas, porque yo estoy contigo. No tengas miedo, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te sustentaré con la diestra de mi justicia.’ 11 He aquí que todos los que se enardecen contra ti serán avergonzados y afrentados; los que contienden contigo serán como nada, y perecerán. 12 Buscarás a los que contienden contigo, pero no los hallarás más. Aquellos que te hacen la guerra serán como nada, y como algo que no existe. 13 Porque yo, Jehovah, soy tu Dios que te toma fuertemente de tu mano derecha y te dice: ’No temas; yo te ayudo.’ 14 No temas, gusanito de Jacob; vosotros, los poquitos d [ d Otras trads., los piojitos; o, las larvitas] de Israel. Yo soy tu socorro, e [ e Según Peshita y Targum; heb., yo te socorro] dice Jehovah, tu Redentor, el Santo de Israel. 15 He aquí que yo te he puesto como trillo, como rastrillo nuevo lleno de dientes. Trillarás los montes y los harás polvo; y a las colinas dejarás como tamo. 16 Los aventarás, y se los llevará el viento; el torbellino los esparcirá. Pero tú te regocijarás en Jehovah; te gloriarás en el Santo de Israel.

17 "Los pobres y los necesitados buscan agua, y no la hay; su lengua se reseca de sed. Pero yo, Jehovah, les responderé; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. 18 Sobre las cumbres áridas abriré ríos, y manantiales en medio de los valles. Convertiré el desierto en lagunas, y la tierra reseca en fuentes de agua. 19 Haré crecer en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos. Pondré en la región árida f [ f Otra trad., en el Arabá] cipreses, olmos y abetos, g [ g Arbol parecido al pino] 20 para que vean y conozcan; para que juntos reflexionen y entiendan que la mano de Jehovah ha hecho esto, y que el Santo de Israel lo ha creado.

Jehovah reta a naciones y dioses


21 "Presentad vuestra causa, dice Jehovah; exponed vuestros argumentos, dice el Rey de Jacob. 22 Que se acerquen y nos anuncien lo que ha de suceder. Declárennos las cosas que han sucedido desde el principio, y prestaremos atención. h [ h Lit., pondremos nuestro corazón] O hacednos oír de las cosas por venir, y sabremos su final.

23 "Decidnos lo que ha de venir después, para que sepamos que vosotros sois dioses. Por lo menos, haced el bien o el mal, para que nosotros tengamos miedo y también temamos. 24 He aquí que vosotros nada sois, y vuestras obras no existen; el que os escoja es una abominación.

25 "Del norte desperté a uno, y vendrá; desde el lugar donde nace el sol, él invocará mi nombre. Y pisoteará i [ i Según Targum; heb., él vendrá] a gobernantes como a lodo, como el alfarero pisa el barro. 26 ¿Quién lo anunció desde el principio, para que lo supiéramos? ¿Quién lo dijo de antemano, para que dijéramos: ’El tenía razón’? Ciertamente no hay quien lo diga, ni quien lo anuncie. Tampoco hay quien oiga vuestras palabras. 27 He aquí que yo fui el primero que declaré estas cosas a Sion, y a Jerusalén le daré un portador de buenas nuevas."

28 Miré, y no había ninguno. Entre ellos no había consejeros a quienes les preguntara para que me dieran respuesta. 29 He aquí que todos son iniquidad, y la obra de ellos nada es. Viento y vanidad son sus imágenes de fundición.

Misión mundial del siervo de Jehovah


42 "He aquí mi siervo, a quien sostendré; mi escogido en quien se complace mi alma. Sobre él he puesto mi Espíritu, y él traerá justicia a las naciones. 2 No gritará ni alzará su voz, ni la hará oír en la calle. 3 No quebrará la caña cascada, a [ a Otra trad., debilitada] ni apagará la mecha que se está extinguiendo; según la verdad traerá justicia. 4 No se desalentará ni desfallecerá hasta que haya establecido la justicia en la tierra. Y las costas esperarán su ley."

5 Así dice Dios Jehovah, el que crea los cielos y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos, y el que da respiración al pueblo que está en ella y aliento a los que andan por ella: 6 "Yo, Jehovah, te he llamado en justicia, y te asiré de la mano. Te guardaré y te pondré como pacto para el pueblo, y como luz para las naciones, 7 a fin de que abras los ojos que están ciegos y saques de la cárcel a los presos, y de la prisión a los que moran en las tinieblas. 8 Yo, Jehovah; éste es mi nombre. No daré mi gloria a otros, ni mi alabanza a los ídolos. 9 He aquí, ya sucedieron las cosas primeras; ahora os anuncio las cosas nuevas. Antes que salgan a luz, b [ b Lit., antes que broten] yo os las anuncio."

Cántico de alabanza a Jehovah


10 Cantad a Jehovah un cántico nuevo,

su alabanza desde el extremo de la tierra,

los que navegáis c [ c Lit., descendéis al] en el mar y su plenitud;

las costas y sus habitantes.

11 Alcen la voz el desierto y sus ciudades,

las aldeas donde habita Quedar.

Canten de júbilo los habitantes de Sela,

y griten desde la cumbre de los montes.

12 Den gloria a Jehovah;

proclamen en las costas su alabanza.

13 Jehovah saldrá como valiente,

y como hombre de guerra despertará su celo.

Gritará, ciertamente lanzará el grito;

sobre sus enemigos prevalecerá.

Jehovah redime a su siervo Israel


14 "Por mucho tiempo he callado; he guardado silencio y me he contenido. Pero ahora gemiré como la que está de parto, jadeando y resoplando a la vez. 15 Devastaré montes y colinas, y haré secar toda su hierba. Los ríos convertiré en islotes, y haré secar las lagunas. 16 Conduciré a los ciegos por un camino que no han conocido, y por sendas que no han conocido les guiaré. Delante de ellos transformaré las tinieblas en luz, y los lugares escabrosos en llanuras. Estas cosas haré por ellos y no los desampararé. 17 Serán vueltos atrás y en extremo avergonzados los que confían en ídolos y dicen a las imágenes de fundición: ’Vosotros sois nuestros dioses.’

18 "¡Sordos, oíd; y ciegos, mirad para ver! 19 ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, sino mi mensajero que he enviado? ¿Quién es ciego como el emisario, y ciego como el siervo de Jehovah? 20 Tú ves muchas cosas, pero no las guardas. Los oídos están abiertos, pero nadie escucha. 21 Sin embargo, Jehovah se ha complacido en hacer grande y gloriosa la ley, a causa de su justicia.’ "

22 Pero éste es un pueblo despojado y saqueado. Todos ellos han sido atrapados en hoyos y están escondidos en cárceles. Han sido objeto de despojo sin que haya quien los libre. Han sido objeto de saqueo sin que haya quien diga: "¡Restituidles!"

23 ¿Quién de entre vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará con respecto al porvenir? 24 ¿Quién entregó a Jacob al saqueador, y a Israel a los despojadores? ¿Acaso no fue Jehovah, contra quien hemos pecado? Ellos no quisieron andar en sus caminos, ni obedecieron su ley. 25 Por tanto, Dios derramó sobre él el furor de su ira y la violencia de la guerra. Le prendió fuego en derredor; sin embargo, no entendió. Lo incendió, pero él no lo tuvo en cuenta.

43 Pero ahora, así ha dicho Jehovah, el que te creó, oh Jacob; el que te formó, oh Israel: "No temas, porque yo te he redimido. Te he llamado por tu nombre; tú eres mío. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y cuando pases por los ríos, no te inundarán. Cuando andes por el fuego, no te quemarás; ni la llama te abrasará. 3 Porque yo soy Jehovah tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador. A Egipto he entregado por tu rescate; a Etiopía y a Seba he dado por ti. 4 Puesto que ante mis ojos tú eres de gran estima, y eres honorable, y yo te amo, daré hombres por ti, y pueblos por tu vida.

5 "No temas, porque yo estoy contigo. Del oriente traeré a tus descendientes, y del occidente te recogeré. 6 Diré al norte: ’¡Entrégamelos!’ Y al sur: ’¡No los retengas!’ Trae de lejos a mis hijos, y a mis hijas de los confines de la tierra. 7 A cada uno que es llamado según mi nombre y a quien he creado para mi gloria, yo lo formé. Ciertamente yo lo hice.

Misión de Israel como testigo


8 "Haz salir a un pueblo que es ciego, aunque tiene ojos, y que es sordo, aunque tiene oídos. 9 Congréguense a una todas las naciones, y reúnanse todos los pueblos. ¿Quién de ellos hay que nos anuncie esto y que nos haga oír las cosas antiguas? Que se presenten sus testigos, y que se justifiquen; que escuchen, y digan: ’Es verdad.’

10 "Vosotros sois mis testigos, dice Jehovah; mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y me creáis, a fin de que entendáis que Yo Soy. a [ a Comp. Exo. 3:14; Juan 8:58] Antes de mí no fue formado ningún dios, ni lo será después de mí. 11 Yo, yo Jehovah; fuera de mí no hay quien salve. 12 Yo anuncié y salvé; yo proclamé, y no algún dios b [ b Heb. omite dios.] extraño entre vosotros. Vosotros sois mis testigos, y yo soy Dios, dice Jehovah. 13 Aun antes que hubiera día, Yo Soy, c [ c Comp. Exo. 3:14; Juan 8:58] y no hay quien pueda librar de mi mano. Lo que hago, ¿quién lo deshará?"

Jehovah libra a Israel de Babilonia


14 Así dice Jehovah, vuestro Redentor, el Santo de Israel: "Por vuestra causa enviaré a Babilonia, y haré descender a todos como fugitivos; y aun a los caldeos en sus naves de placer. d [ d Otra trad., Babilonia, y he abierto todos los cerrojos. En cuanto a los caldeos, su regocijo se ha convertido en lamentos.] 15 Yo soy Jehovah, el Santo vuestro, el Creador de Israel, vuestro Rey."

16 Así ha dicho Jehovah -el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; 17 el que saca al carro y al caballo e [ e Alusión a su uso militar] y al ejército junto con su poderío, y yacen para no levantarse jamás; son extinguidos y apagados como una mecha-: 18 "No os acordéis de las cosas pasadas; ni consideréis las cosas antiguas. 19 He aquí que yo hago una cosa nueva; pronto surgirá. ¿No la conoceréis? Otra vez os haré un camino en el desierto, y ríos en el sequedal. 20 Los animales del campo me honrarán; también los chacales y las avestruces. Porque daré aguas en el desierto y ríos en el sequedal para dar de beber a mi pueblo escogido. 21 Este es el pueblo que yo he formado para mí; ellos proclamarán mi alabanza.

Jehovah justifica por su gracia


22 "Sin embargo, no me invocaste, oh Jacob; sino que te cansaste de mí, oh Israel. 23 No me trajiste corderos como tus holocaustos, ni me honraste con tus sacrificios. No te hice servir con ofrendas, ni te fatigué con incienso. 24 No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con el sebo de tus sacrificios. Más bien, me abrumaste con tus pecados; me fatigaste con tus iniquidades.

25 "Yo soy, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí, y no me acordaré más de tus pecados. 26 Házmelo recordar; entremos juntos a juicio. Habla tú para justificarte. 27 Tu primer padre pecó, y tus mediadores también han transgredido contra mí. 28 Por tanto, yo profané a los principales del santuario, y entregué a Jacob como anatema, f [ f O sea, algo separado, a veces por consagración, pero aquí por condenación] y como oprobio a Israel.

44 "Y ahora escucha, oh Jacob, siervo mío; y tú, oh Israel, a quien yo escogí. 2 Así ha dicho Jehovah, tu Hacedor, el que te formó desde el vientre y el que te ayudará: No temas, oh siervo mío Jacob; y tú, oh Jesurún, a [ a Otro nombre para Jacob; significa recto; comp. Deut. 32:15; 33:5, 26.] a quien yo escogí. 3 Porque yo derramaré aguas sobre el suelo sediento, y torrentes sobre la tierra seca. Derramaré mi Espíritu sobre tus descendientes, b [ b Comp. Joel 2:28; Hech. 2:18] y mi bendición sobre tus vástagos. 4 Brotarán como c [ c Según Rollos MM y otros mss.; comp. LXX y Targum; TM omite como.] entre la hierba, como los sauces junto a las corrientes de las aguas. 5 Este dirá: ’Yo soy de Jehovah’, ése será llamado por el nombre de Jacob, y aquél escribirá sobre su mano: ’De Jehovah’, y será llamado con el nombre de Israel."

6 Así ha dicho Jehovah, Rey de Israel, y su Redentor, Jehovah de los Ejércitos: "Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios. 7 ¿Quién es como yo? ¡Que lo proclame! Que declare y relate delante de mí las cosas que han sucedido desde que establecí al pueblo antiguo, y declaren las cosas por venir. Sí, ¡declárenlas!

8 "No temáis, ni tengáis miedo. ¿No te lo hice oír y te lo dije desde antaño? Y vosotros sois mis testigos. ¿Hay Dios aparte de mí? No, no hay otra Roca; no conozco ninguna."

Jehovah y la vanidad de la idolatría


9 Los que dan forma a las imágenes talladas, todos son sólo vanidad; lo más precioso de ellos no sirve para nada. Y en cuanto a sus testigos, ellos mismos no ven ni conocen, para su propia vergüenza. 10 ¿Quién forma un dios o funde una imagen que para nada aprovecha? 11 He aquí que todos sus compañeros serán avergonzados, porque los mismos escultores sólo son hombres. Que se reúnan todos y se pongan de pie; que teman y sean avergonzados a una.

12 El herrero toma una herramienta y trabaja sobre las brasas. Le da forma con el martillo y trabaja con la fuerza de su brazo. Luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y desfallece. 13 El carpintero tiende la regla, hace el trazo con un marcador, labra con la gubia, traza con el compás y le da forma de hombre y de belleza humana, para colocarlo en una casa. 14 Corta cedros para sí; escoge una conífera o un roble y lo deja crecer entre los árboles del bosque. Planta un pino, y la lluvia lo hace crecer. 15 Luego se sirve de ellos para hacer fuego. Toma uno y con él se calienta; prende fuego y cuece pan. Hace, además, un dios, y lo adora; hace un ídolo y se postra ante él. 16 Quema parte del leño en el fuego y sobre él prepara carne asada, come y se sacia. Luego se calienta y dice: "¡Ah! Me caliento mientras contemplo el fuego." 17 Después, lo que sobra lo transforma en la imagen tallada de un dios. Se postra ante él y lo adora, y le ruega diciendo: "¡Líbrame, porque tú eres mi dios!"

18 No conocen ni entienden; porque sus ojos están tapados para no ver; también su corazón, para no comprender. 19 Nadie reflexiona; nadie tiene conocimiento ni entendimiento para decir: "Parte de esto quemé en el fuego y sobre sus brasas cocí pan, asé carne y comí. ¿He de convertir en una abominación d [ d Es decir, un ídolo] lo que sobra de él? ¿Me he de postrar ante un tronco de árbol?" 20 Se alimenta de ceniza; su corazón engañado le desvía. No libra su alma e [ e O: a sí mismo] ni dice: "¿Acaso no es una mentira lo que tengo en mi mano derecha?"

21 "Acuérdate de estas cosas, oh Jacob; y tú, oh Israel, porque eres mi siervo. Yo te formé; tú eres mi siervo. Oh Israel, no me olvides. 22 He borrado como niebla tus rebeliones, y como nube tus pecados. Vuelve a mí, porque yo te he redimido."

23 Cantad loores, oh cielos,

porque Jehovah lo ha hecho.

Gritad con júbilo, oh profundidades de la tierra.

Prorrumpid en cántico, oh montañas,

el bosque y todos sus árboles.

Porque Jehovah ha redimido a Jacob

y será glorificado en Israel.

Ciro es movido a restaurar Jerusalén


24 Así ha dicho Jehovah, tu Redentor; el que te formó desde el vientre: "Yo, Jehovah, hago todas las cosas. Yo solo despliego los cielos y extiendo la tierra, sin la ayuda de nadie. f [ f Lit., ¿y quién conmigo?] 25 Soy quien deshace las señales de los adivinos y enloquece a los magos. Soy quien hace volver atrás a los sabios y convierte en necedad su erudición. 26 Soy quien confirma la palabra de su siervo y cumple el plan de sus mensajeros. Soy quien dice a Jerusalén: ’Serás habitada’; y a las ciudades de Judá: ’Seréis reedificadas; yo levantaré sus ruinas.’ 27 Soy quien dice a las profundidades del mar: ’¡Séquense!’ y ’Yo secaré tus ríos.’ 28 Soy quien dice de Ciro: g [ g Comp. Esd. 1:1-4] ’El es mi pastor.’ El cumplirá todo mi deseo al decir de Jerusalén: ’Sea edificada’, y del templo: ’Sean puestos tus cimientos.’

45 "Así ha dicho Jehovah, a su ungido, a Ciro, a [ a Comp. Esd. 1:1-4] a quien tomé por su mano derecha para sojuzgar a las naciones delante de él, para desvestir a los reyes de sus armaduras b [ b Lit., para desatar los lomos de los reyes] y para abrir puertas delante de él, de modo que las puertas de las ciudades no se cierren: 2 ’Yo iré delante de ti y allanaré las montañas. Romperé las puertas de bronce y haré pedazos los cerrojos de hierro. 3 Yo te daré los tesoros de la oscuridad, las riquezas de los lugares secretos, para que sepas que yo soy Jehovah Dios de Israel, que te llama por nombre. 4 A causa de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, yo te llamo por tu nombre. Te doy un título de honor, aunque tú no me conoces. 5 Yo soy Jehovah, y no hay otro. Aparte de mí no hay Dios. Yo te ciño, aunque tú no me conoces, 6 para que desde el nacimiento del sol y hasta el occidente se sepa que no hay nadie más que yo. Yo soy Jehovah, y no hay otro. 7 Yo soy quien forma la luz y crea las tinieblas, quien hace la paz y crea la adversidad. Yo, Jehovah, soy quien hace todas estas cosas.’

8 "Destilad, oh cielos, desde arriba; derramen justicia las nubes. Abrase la tierra, brote c [ c Según Rollos MM; TM, den fruto] la salvación y juntamente crezca la justicia. Yo, Jehovah, lo he creado."

9 ¡Ay del que contiende con su Hacedor, siendo nada más que un pedazo de tiesto entre los tiestos de tierra! ¿Dirá el barro al que le da forma: "¿Qué haces?" o "Tu obra no tiene asas"? 10 Ay del que dice al padre: "¿Qué engendras?", y a la mujer: "¿Qué das a luz?" 11 Así ha dicho Jehovah, el Santo de Israel y su Hacedor: "¿Me pediréis señales acerca de mis hijos, o me daréis órdenes respecto a la obra de mis manos? 12 Yo hice la tierra y creé al hombre sobre ella. Son mis propias manos las que han desplegado los cielos, y soy yo quien ha dado órdenes a todo su ejército.

13 "Yo lo levantaré d [ d O: despertaré] a él e [ e Es decir, a Ciro; comp. v. 1] en justicia, y allanaré todos sus caminos. El edificará mi ciudad y dejará ir a mis cautivos; no por precio, ni por soborno", dice Jehovah de los Ejércitos.

Jehovah vindicará a su pueblo


14 Así ha dicho Jehovah: "Los productos de Egipto, las mercaderías de Etiopía y de los sabeos, hombres de alta estatura, pasarán a ti y serán tuyos. Irán en pos de ti, pasarán encadenados. Ante ti se postrarán, y a ti te suplicarán diciendo: ’Ciertamente Dios está en ti, y no hay otro; no hay otro Dios.’ "

15 Verdaderamente tú eres un Dios misterioso, oh Dios de Israel, el Salvador. 16 Todos ellos quedarán avergonzados y afrentados; irán con afrenta todos los que fabrican ídolos.

17 Israel será salvado por Jehovah con salvación eterna. No os avergonzaréis, ni seréis afrentados, por los siglos de los siglos. 18 Porque así ha dicho Jehovah -el que ha creado los cielos, él es Dios; el que formó la tierra y la hizo, él la estableció; no la creó para que estuviera vacía, sino que la formó para que fuera habitada-: "Yo soy Jehovah, y no hay otro. 19 Yo no he hablado en secreto, en un lugar de tierra tenebrosa. No he dicho a la generación de Jacob: ’Buscadme en vano.’ Yo soy Jehovah, que hablo lo que es justo y que declaro lo que es recto.

Las naciones reconocerán a Jehovah


20 "¡Reuníos y venid! ¡Acercaos, todos los sobrevivientes de entre las naciones! No tienen conocimiento los que cargan un ídolo de madera y ruegan a un dios que no puede salvar. 21 Hablad, presentad vuestra causa. f [ f Comp. 41:21] Sí, que deliberen juntos. ¿Y quién ha anunciado esto desde la antigüedad? ¿Quién lo ha dicho desde entonces? ¿No he sido yo, Jehovah? No hay más Dios aparte de mí: Dios justo y Salvador. No hay otro fuera de mí.

22 "¡Mirad a mí y sed salvos, todos los confines de la tierra! Porque yo soy Dios, y no hay otro. 23 Por mí mismo lo he jurado; de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que delante de mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua. 24 De mí se dirá: ’Ciertamente, en Jehovah está la justicia y el poder.’ "

A él vendrán, g [ g Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, vendrá] y serán avergonzados todos los que se enfurecen contra él. 25 En Jehovah será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.

Lamento por los dioses de Babilonia


46 ¡Bel a [ a Un dios principal de Babilonia] se ha postrado; Nebo b [ b Un dios principal de Babilonia] se ha doblegado! Sus ídolos fueron puestos sobre animales y sobre bestias; las cosas que lleváis son pesadas, una carga para las bestias cansadas. 2 Se han doblegado y se han postrado juntos; no pudieron rescatar la carga y ellos mismos han ido en cautividad.

3 "Escuchadme, oh casa de Jacob y todo el remanente de Israel, los que sois cargados por mí desde el vientre y llevados desde la matriz. 4 Hasta vuestra vejez yo seré el mismo, y hasta las canas yo os sostendré. Yo lo he hecho así, y os seguiré llevando. Yo os sostendré y os libraré.

5 "¿A quién me haréis semejante, o a quién me haréis igual? ¿A quién me compararéis para que seamos semejantes? 6 Hay quienes sacan el oro de la bolsa y pesan la plata en la balanza. Luego contratan a un platero para hacer de ello un dios. ¡Luego se postran y lo adoran! 7 Lo cargan sobre los hombros y lo llevan; lo colocan en su lugar. Allí permanece y no se mueve de su sitio. Aunque alguien le invoque, no responde ni lo libra de la tribulación.

8 "Acordaos de esto y tened valor; volved en vosotros, oh transgresores. 9 Acordaos de las cosas del pasado que son desde la antigüedad, porque yo soy Dios, y no hay otro. Yo soy Dios, y no hay nadie semejante a mí.

10 "Yo anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho. Digo: ’Mi plan se realizará, y haré todo lo que quiero.’ 11 Yo llamo desde el oriente al ave de rapiña, y de tierra lejana al hombre que llevará a cabo mi plan. Yo hablé, y yo haré que suceda. Lo he planeado y también lo haré.

12 "Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia. 13 Haré que se acerque mi justicia; no se alejará. Mi salvación no se tardará. Pondré salvación en Sion, y para Israel será mi gloria.

Inevitable caída de Babilonia


47 "Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen hija de Babilonia. a [ a Ciudad importante, destinada ahora a ser sierva] Siéntate en la tierra, sin trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más volverás a ser llamada ’tierna y delicada’. 2 Toma el molino y muele harina. Quita tu velo, alza tu larga falda, descubre tus piernas, vadea los ríos. 3 Tu desnudez será descubierta, y vista tu afrenta. Tomaré venganza, y no habrá quien interceda", b [ b Según vers. griegas y Vulgata; heb., y no intercederé por nadie] 4 dice c [ c Según vers. antiguas; heb. omite dice.] nuestro Redentor, cuyo nombre es Jehovah de los Ejércitos, el Santo de Israel.

5 "Siéntate en silencio y entra en la penumbra, oh hija de los caldeos, porque nunca más te volverán a llamar soberana de reinos. 6 Yo me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad y los entregué en tus manos. Pero tú no tuviste misericoridia de ellos. Hiciste muy pesado tu yugo sobre los viejos, 7 y dijiste: ’Para siempre seré soberana.’ No consideraste esto en tu corazón, ni te acordaste de su resultado.

8 "Ahora pues, escucha esto, oh voluptuosa que habitas confiadamente y dices en tu corazón: ’Yo, y nadie más. No quedaré viuda, ni conoceré la privación de hijos.’ 9 Pero estas dos cosas te sucederán de repente, en un mismo día; privación de hijos y viudez vendrán de lleno sobre ti, a pesar de tus muchas hechicerías y de tus muchos encantamientos. 10 Confiaste en tu maldad y dijiste: ’Nadie me ve.’ Tu sabiduría y tu conocimiento te han engañado, y dijiste en tu corazón: ’Yo, y nadie más.’ 11 Vendrá sobre ti un mal que no podrás impedir con conjuros. Caerá sobre ti una ruina que no podrás evitar con rescate. De repente vendrá sobre ti una devastación que no te imaginas.

12 "Persiste, pues, en tus encantamientos y en tus muchas hechicerías, con las cuales te has desvelado desde tu juventud. Quizás puedas sacar algún provecho; quizás puedas ocasionar terror. 13 Te has agotado con tus muchos planes. Pues que se pongan de pie y te libren tus astrólogos, los que contemplan las estrellas y anuncian el comienzo de los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti. 14 He aquí que serán como paja; el fuego los quemará. No librarán sus propias vidas del poder de la llama de fuego. No quedará brasa para calentarse, ni lumbre ante la cual se sienten. 15 Así serán aquellos con quienes tanto te has afanado, quienes han negociado contigo desde tu juventud. Cada uno divagará por su lado; no habrá quien te salve."

Jehovah invita a la reflexión


48 Oíd esto, oh casa de Jacob, los que sois llamados con el nombre de Israel, los que habéis salido de las entrañas a [ a Según Rollos MM; TM, aguas] de Judá, los que juráis por el nombre de Jehovah e invocáis al Dios de Israel, pero no en verdad ni con justicia. 2 Porque dicen pertenecer a la Santa Ciudad y se apoyan en el Dios de Israel, cuyo nombre es Jehovah de los Ejércitos.

3 "Las cosas primeras las manifesté con anticipación. De mi boca salieron; yo las anuncié. Repentinamente las hice, y llegaron a ser. 4 Porque sé que eres duro, que tu cuello es como un tendón de hierro, y tu frente de bronce. 5 Por eso te lo declaré desde entonces; antes que sucediera te lo anuncié, no sea que digas: ’Mi ídolo las hizo; mi imagen tallada y mi imagen de fundición ordenaron estas cosas.’ 6 Tú lo has oído; considéralo todo. ¿Acaso no dirás que es verdad? Desde ahora te hago oír cosas nuevas, y cosas ocultas que tú no sabes. 7 Hoy han sido creadas, y no en el pasado. No habías oído de ellas antes de este día, para que no digas: ’He aquí que yo lo sabía.’ 8 Ni tú habías oído de ellas, ni nunca las habías conocido. Tampoco fue abierto desde entonces tu oído, porque yo sabía que ciertamente me traicionarías; por tanto, desde el vientre se te ha llamado rebelde.

9 "Por amor de mi nombre refreno mi furor; para alabanza mía lo reprimo, para no destruirte. 10 He aquí que te he purificado, pero no como a plata; te he probado b [ b Según Rollos MM; TM, escogido] en el horno de la aflicción. 11 Por mí, por amor de mí mismo lo hago; pues, ¿cómo ha de ser profanado mi nombre? c [ c Según LXX; heb. omite mi nombre.] ¡No daré a otro mi gloria!

12 "Escúchame, oh Jacob; y tú, oh Israel, a quien he llamado. Yo Soy. d [ d Comp. Exo. 3:14; Juan 8:58] Yo soy el primero, y también soy el último. e [ e Comp. 41:4; 44:6; Apoc. 1:17; 2:8; 22:13] 13 Ciertamente mi mano puso los fundamentos de la tierra; mi mano derecha extendió los cielos. Cuando yo los convoco, ellos comparecen juntos.

14 "Reuníos todos vosotros y escuchad: ¿Quién hay entre vosotros f [ f Según varios mss. y vers. antiguas; TM, ellos] que revele estas cosas? Aquel a quien Jehovah ama, él g [ g Es decir, Ciro; comp. 45:1, 4] hará su voluntad sobre Babilonia, y su brazo estará sobre los caldeos. 15 Yo, yo mismo he hablado; en verdad le he llamado. Yo le he traído, y haré prosperar h [ h Según vers. antiguas; heb., él ha hecho prosperar su] su camino. 16 Acercaos a mí y oíd esto: Desde el principio no he hablado en secreto; desde que las cosas sucedieron, allí he estado yo."

Y ahora me ha enviado el Señor Jehovah y su Espíritu. 17 Así ha dicho Jehovah, tu Redentor, el Santo de Israel: "Yo soy Jehovah tu Dios que te enseña provechosamente, y que te conduce por el camino en que has de andar. 18 ¡Oh, si hubieras estado atento a mis mandamientos! Tu paz habría sido como un río, y tu justicia como las ondas del mar. 19 Tu descendencia sería como la arena, y los que salen de tus entrañas como sus granos. Su nombre nunca sería eliminado ni borrado i [ i O: destruido] de mi presencia.

20 "¡Salid de Babilonia! ¡Huid de entre los caldeos! Anunciad esto con voz de alegría; hacedlo oír. Difundidlo hasta el extremo de la tierra. Decid: ’Jehovah ha redimido a su siervo Jacob.’ 21 No tuvieron sed cuando los llevó por lugares secos; él hizo brotar agua de la roca para su pueblo. Partió la peña, y fluyeron aguas. j [ j Comp. Exo. 17:6]

22 "¡No hay paz para los malos!", dice Jehovah.

Restauración de Israel a su suelo


49 ¡Oídme, oh costas, y atended, oh pueblos lejanos! Jehovah me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre mencionó mi nombre. 2 Hizo de mi boca una espada puntiaguda; me cubrió con la sombra de su mano. Hizo de mí una flecha afilada; me guardó en su aljaba. 3 Y me dijo: "Mi siervo eres tú, oh Israel; en ti me gloriaré." 4 Pero yo dije: "Por demás me he afanado; en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas. Sin embargo, mi causa está con Jehovah, y mi recompensa con mi Dios."

5 Y ahora Jehovah -quien me formó desde el vientre para ser su siervo, a fin de hacer que Jacob volviese a él y lograr que Israel se adhiriera a él, pues yo soy estimado en los ojos de Jehovah, y mi Dios es mi fortaleza- 6 dice: "Poca cosa es que tú seas mi siervo para levantar a las tribus de Israel y restaurar a los sobrevivientes de Israel. Yo te pondré como luz para las naciones, a fin de que seas mi salvación hasta el extremo de la tierra."

7 Así ha dicho Jehovah, el Redentor de Israel y el Santo suyo, al de alma menospreciada, al abominado por las naciones, al siervo de los tiranos: "Los reyes lo verán y se levantarán; también los príncipes, y se postrarán, a causa de Jehovah, quien es fiel, y por el Santo de Israel, el cual te escogió."

8 Así ha dicho Jehovah: "En tiempo favorable te he respondido, y en el día de salvación te he ayudado. Te guardaré y te pondré por pacto para el pueblo, a fin de que restablezcas la tierra y poseas las heredades desoladas; 9 para que digas a los presos: ’¡Salid!’; y a los que están en tinieblas: ’¡Mostraos!’ En los caminos serán apacentados, y en todas las cumbres áridas estarán sus pastizales. 10 No tendrán hambre ni sed; ni el calor ni el sol los golpeará. Porque el que tiene misericordia de ellos los guiará y los conducirá a manantiales de aguas. 11 Yo convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas. 12 He aquí, éstos vendrán desde lejos; he aquí, ésos vendrán del norte y del occidente; y aquéllos, de la tierra de Sevene." a [ a Según Rollos MM; comp. Eze. 29:10; 30:6; probablemente Asuán; TM, Sinim]

13 Gritad de júbilo, oh cielos!

¡Regocíjate, oh tierra!

¡Prorrumpid en cántico, oh montes!

Porque Jehovah ha consolado

a su pueblo

y de sus afligidos tendrá misericordia.

14 Pero Sion dijo: "Jehovah me ha abandonado; el Señor se ha olvidado de mí."

15 "¿Acaso se olvidará la mujer de su bebé, y dejará de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque ellas se olviden, yo no me olvidaré de ti. 16 He aquí que en las palmas de mis manos te tengo grabada; tus murallas están siempre delante de mí. 17 Tus edificadores b [ b Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, hijos] vendrán aprisa, y tus destructores y desoladores se irán de ti. 18 Alza tus ojos alrededor y mira: Todos éstos se han reunido y han venido a ti. ¡Vivo yo, dice Jehovah, que con todos ellos te vestirás como si fueran joyas! ¡Y con ellos te adornarás como una novia! 19 En cuanto a tus ruinas, tu desolación y tu tierra destruida, ciertamente ahora serás demasiado estrecha para los habitantes; y tus destructores estarán lejos. 20 Aun los hijos de los cuales fuiste privada te dirán a los oídos: ’Este lugar es demasiado estrecho para mí; dame espacio para habitar.’ 21 Entonces dirás en tu corazón: ’¿Quién me dio a luz a éstos? Porque yo estuve sola y estéril, desterrada y apartada. He aquí que yo fui dejada sola; ¿de dónde, pues, han venido éstos? ¿Quién los crió?’ "

22 Así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí, yo alzaré mi mano hacia las naciones, y levantaré mi bandera a los pueblos. Ellos traerán en su seno a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. 23 Reyes serán tus tutores, y sus princesas tus nodrizas. Con el rostro a tierra se postrarán ante ti y lamerán el polvo de tus pies. Así sabrás que yo soy Jehovah, y que los que esperan en mí no serán avergonzados."

24 ¿Le será quitado el botín al valiente guerrero? ¿Será librado el cautivo de las manos de un tirano? c [ c Según Rollos MM, Peshita y Vulgata; comp. v. 25; TM, justo] 25 Pues así ha dicho Jehovah: "Ciertamente el cautivo le será quitado al valiente guerrero, y el botín será librado del tirano. Yo contenderé con los que contienden contra ti, y yo salvaré a tus hijos. 26 A los que te oprimen, les haré comer sus propias carnes; se embriagarán con su propia sangre, como con vino nuevo. Y sabrá todo mortal d [ d Lit., toda carne] que yo soy Jehovah tu Salvador, tu Redentor, el Fuerte de Jacob."

Exhortación a ser fiel a Jehovah


50 Así ha dicho Jehovah: "¿Dónde está la carta de divorcio de vuestra madre, con la cual yo la he repudiado? ¿O cuál de mis acreedores es aquel a quien os he vendido? a [ a Comp. Exo. 21:7 ss.] He aquí que por vuestras maldades fuisteis vendidos, y por vuestras rebeliones vuestra madre fue repudiada.

2 "¿Por qué vine, y nadie apareció? ¿Por qué llamé, y nadie respondió? ¿Acaso es demasiado corto mi brazo b [ b Lit., mano] que no pueda rescatar? ¿Acaso no hay en mí fuerzas para librar? He aquí que con mi reprensión haré que el mar se seque; convertiré los ríos en desierto hasta que se pudran sus peces y se mueran de sed por falta de agua. 3 Yo vestiré de oscuridad los cielos, y les pondré cilicio c [ c O sea, tela burda en señal de suma tristeza] como cobertura."

4 El Señor Jehovah me ha dado una lengua adiestrada para saber responder palabra al cansado. Me despierta cada mañana; cada mañana despierta mi oído para que yo escuche, como los que son adiestrados. 5 El Señor Jehovah me abrió el oído, y no fui rebelde ni me volví atrás. 6 Entregué mis espaldas a los que me golpeaban, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. No escondí mi cara de las afrentas ni de los esputos. 7 Porque el Señor Jehovah me ayuda, no he sido confundido. Por eso puse mi rostro firme como un pedernal y sé que no seré avergonzado.

8 Cercano está a mí el que me justifica. ¿Quién contenderá conmigo? Comparezcamos juntos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí. 9 He aquí que el Señor Jehovah me ayudará; ¿quién me podrá condenar? He aquí que todos ellos se envejecerán como un vestido, y se los comerá la polilla.

10 ¿Quién entre vosotros teme a Jehovah y escucha la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehovah y apóyese en su Dios. 11 Pero he aquí que todos vosotros encendéis el fuego y prendéis d [ d Según Peshita; comp. LXX y Vulgata; heb., tomáis] las antorchas. ¡Andad a la luz de vuestro propio fuego, y de las antorchas que habéis encendido! De mi mano os vendrá esto: ¡Acabaréis por yacer en el lugar del tormento!

Jehovah traerá eterna salvación


51 "Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehovah. Mirad la roca de donde fuisteis cortados, y la cantera de donde fuisteis extraídos. 2 Mirad a Abraham, vuestro padre; y a Sara, que os dio a luz. Porque cuando él era uno solo, yo lo llamé, lo bendije y lo multipliqué."

3 Ciertamente Jehovah consolará a Sion; él consolará todas sus ruinas. Convertirá su desierto en Edén y su región árida a [ a Otra trad., su Arabá] en huerto de Jehovah. Alegría y gozo habrá en ella, b [ b Es decir, en Sion] acciones de gracias y sonido de cánticos.

4 "Estad atentos a mí, oh pueblo mío, y oídme, oh nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi mandato c [ c Otra trad., juicio] será para luz de los pueblos. 5 Mi justicia está cercana; la salvación ya se ha iniciado, d [ d Lit., ha salido] y mis brazos juzgarán a los pueblos. En mí esperarán las costas, y en mis brazos pondrán su esperanza.

6 "Alzad vuestros ojos hacia los cielos, y mirad abajo hacia la tierra. Porque los cielos se desvanecerán como humo; la tierra se envejecerá como vestidura, y sus habitantes morirán como moscas. e [ e Otra trad., de la misma manera] Pero mi salvación permanecerá para siempre, y mi justicia no perecerá.

7 "Oídme, los que conocéis la justicia, el pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis la afrenta de los hombres, ni os atemoricéis ante sus ultrajes. 8 Porque la polilla se los comerá como a vestidura; la larva los consumirá f [ f Según Targum y Vulgata; comp. Jer. 10:25; heb., comerá] como a la lana. Pero mi justicia permanecerá para siempre, y mi salvación de generación en generación."

9 ¡Despierta, despierta, vístete de poder, oh brazo de Jehovah! Despierta como en los días de la antigüedad, en las generaciones del pasado. ¿No eres tú el que despedazó a Rahab g [ g Ver 30:7 con su nota] y el que hirió al monstruo marino? 10 ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran océano? ¿No eres tú el que convirtió las profundidades del mar en camino, para que pasaran los redimidos? h [ h Ver Exo. 14:21, 22]

11 "Los rescatados de Jehovah volverán y entrarán en Sion con cánticos. Y sobre sus cabezas habrá alegría perpetua. Alcanzarán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido. 12 Yo soy, yo soy vuestro Consolador. i [ i Comp. Juan 14:26] ¿Quién eres tú para que temas al hombre, que es mortal; al hijo del hombre, que es tratado como el pasto? 13 ¿Te has olvidado ya de Jehovah, tu Hacedor, que desplegó los cielos y puso los fundamentos de la tierra, para que continuamente y todo el día temas la furia del opresor, cuando se dispone a destruir? Pero, ¿dónde está la furia del opresor? 14 Pronto el que está en cadenas será puesto en libertad; no morirá para ir a la fosa, j [ j Otra trad., corrupción] ni le faltará su alimento. 15 Pues yo soy Jehovah tu Dios, quien agita el mar y hace rugir sus olas; Jehovah de los Ejércitos es su nombre. 16 Habiendo yo extendido k [ k Según Peshita; heb., plantado] los cielos y fundado la tierra, y habiendo dicho a Sion: ’Tú eres mi pueblo’, pongo mis palabras en tu boca y te cubro con la sombra de mi mano."

Jehovah aparta su ira de los cautivos


17 ¡Despierta! ¡Despierta! Levántate, oh Jerusalén, que de la mano de Jehovah bebiste la copa de su furor y que bebiste hasta la última gota de la copa del vértigo. 18 Entre todos los hijos que ella dio a luz, no hay quien la guíe. Entre todos los hijos que crió, no hay quien la tome de la mano. 19 Estas dos cosas te han sobrevenido. ¿Quién se dolerá de ti? Te han sobrevenido la destrucción y la ruina, el hambre y la espada. ¿Quién te consolará? l [ l Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, te consolaré] 20 Tus hijos se han desmayado; como un antílope en una red, yacen tendidos en las esquinas de todas las calles, llenos de la ira de Jehovah y de la reprensión de tu Dios.

21 Escucha, pues, esto, miserable y ebria, aunque no de vino. 22 Así ha dicho Jehovah tu Señor y tu Dios, quien contiende por su pueblo: "He aquí, he quitado de tu mano la copa del vértigo, la copa de mi ira. Nunca más tendrás que beberla. 23 La pondré en la mano de los que te atormentan, los que dicen a tu alma: ’Póstrate para que pasemos.’ Y tú pusiste tu espalda como tierra, y como calle para los que pasaban."

Las buenas nuevas de la salvación


52 ¡Despierta! ¡Despierta! Vístete de tu poder, oh Sion; vístete de tu ropa de gala, oh Jerusalén, ciudad santa. Porque nunca más volverá a entrar en ti ningún incircunciso ni impuro.

2 Despréndete del polvo; levántate y toma asiento, oh Jerusalén. a [ a Muchos mss. tienen levántate, oh cautiva Jerusalén.] Suelta las ataduras de tu cuello, oh cautiva hija de Sion. 3 Porque así ha dicho Jehovah: "De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados." 4 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: "En el pasado mi pueblo descendió a Egipto b [ b Ver Gén. 47:4] para residir allá; después Asiria c [ c Ver 2 Rey. 15:29; 17:6] lo ha oprimido sin motivo. 5 Y ahora, dice Jehovah, ¿qué tengo que ver yo aquí, ya que mi pueblo fue traído d [ d Es decir, al cautiverio] sin causa? Los que se enseñorean de él se mofan, e [ e Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, aúllan] dice Jehovah. Continuamente y todo el día mi nombre es blasfemado. 6 Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre en aquel día, pues yo soy el que dice: ’¡Aquí estoy!’ "

7 ¡Cuán hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae buenas nuevas del bien, del que anuncia la salvación, del que dice a Sion: "¡Tu Dios reina!"

8 ¡Una voz! Tus centinelas alzan la voz. Juntos dan gritos de júbilo, porque cuando Jehovah vuelva a Sion, lo verán con sus propios ojos. 9 Prorrumpid juntas con gritos de júbilo, oh ruinas de Jerusalén, porque Jehovah ha consolado a su pueblo; ha redimido a Jerusalén. 10 Jehovah ha descubierto el brazo de su santidad ante los ojos de todas las naciones. Todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.

11 ¡Apartaos! ¡Apartaos! ¡Salid de allí! ¡No toquéis lo impuro! ¡Salid de en medio de ella! ¡Purificaos, los que lleváis los utensilios de Jehovah! 12 Pues no saldréis con apresuramiento, ni iréis huyendo; porque Jehovah irá delante de vosotros, y el Dios de Israel irá a vuestra retaguardia.

Obra expiatoria del Siervo de Jehovah


13 "He aquí que mi siervo triunfará. f [ f Otra trad., procederá sabiamente] Será engrandecido y exaltado, y será muy enaltecido. 14 De la manera que muchos se asombraron de él, g [ g Según 2 mss., Peshita y Targum; TM, de ti] así fue desfigurada su apariencia, más que la de cualquier hombre; y su aspecto, más que el de los seres humanos. 15 Así asombrará h [ h Según LXX; heb., rociará] a muchas naciones. Los reyes cerrarán la boca delante de él, porque verán lo que nunca les había sido contado, y comprenderán lo que nunca habían oído."


53 ¿Quién ha creído nuestro anuncio? ¿Sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehovah?

2 Subió como un retoño delante de él, y como una raíz de tierra seca. No hay parecer en él, ni hermosura; lo vimos, pero no tenía atractivo como para que lo deseáramos. 3 Fue despreciado y desechado por los hombres, varón de dolores y experimentado en el sufrimiento. Y como escondimos de él el rostro, lo menospreciamos a [ a Según Rollos MM; TM, siendo menospreciado, no lo] y no lo estimamos.

4 Ciertamente él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Nosotros le tuvimos por azotado, como herido por Dios, y afligido. 5 Pero él fue herido b [ b Otra trad., traspasado] por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz c [ c Lit., el castigo de nuestra paz] fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; cada cual se apartó por su camino. Pero Jehovah cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 El fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca. Como un cordero, fue llevado al matadero; y como una oveja que enmudece delante de sus esquiladores, tampoco él abrió su boca.

8 Por medio de la opresión y del juicio fue quitado. Y respecto a su generación, ¿quién la contará? Porque él fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la transgresión de mi pueblo fue herido. 9 Se dispuso con los impíos su sepultura, y con los ricos estuvo en su muerte. Aunque nunca hizo violencia, ni hubo engaño en su boca, 10 con todo eso, Jehovah quiso quebrantarlo, y le hirió. d [ d Según Rollos MM; otra trad., traspasó; TM, le sujetó a enfermedad]

Cuando se haya puesto su vida como sacrificio por la culpa, verá descendencia. Vivirá por días sin fin, y la voluntad de Jehovah será en su mano prosperada. 11 A causa de la angustia de su alma, verá la luz e [ e Según Rollos MM y LXX; TM omite la luz.] y quedará satisfecho.

"Por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con los pecados de ellos. 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos. Porque derramó su vida hasta la muerte y fue contado entre los transgresores, habiendo él llevado el pecado de muchos e intercedido por los transgresores.

Sion bajo el pacto restaurado


54 "¡Alégrate, oh estéril que nunca has dado a luz! Prorrumpe en cánticos y grita de júbilo, tú que nunca tuviste dolores de parto. Porque más son los hijos de la desolada que los de la desposada", ha dicho Jehovah.

2 "Ensancha el sitio de tu tienda, y sean extendidos los tapices de tus moradas. No te limites; alarga tus cuerdas y afirma tus estacas. 3 Porque vas a extenderte a la derecha y a la izquierda; tus descendientes herederán naciones y habitarán las ciudades desoladas.

4 "No temas, porque no serás avergonzada; no seas confundida, porque no serás afrentada. Pues te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. 5 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehovah de los Ejércitos es su nombre. Tu Redentor, el Santo de Israel, será llamado Dios de toda la tierra. 6 Porque Jehovah te ha llamado como a una mujer abandonada y triste de espíritu, como a la esposa de la juventud que ha sido repudiada, dice tu Dios. 7 Por un breve momento te dejé, pero con gran compasión te recogeré. 8 Al desbordarse mi ira, escondí de ti mi rostro por un momento; pero con misericordia eterna me compadeceré de ti, dice tu Redentor Jehovah. 9 Esto será para mí como en los días de Noé: a [ a Comp. LXX; TM, como las aguas de Noé] Como juré que las aguas de Noé nunca más pasarían sobre la tierra, b [ b Ver Gén. 9:11] así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé. 10 Aunque los montes se debiliten y las colinas se derrumben, mi misericordia no se apartará de ti. Mi pacto de paz será inconmovible, ha dicho Jehovah, quien tiene compasión de ti.

11 "¡Pobrecita, fatigada por la tempestad y sin consuelo! He aquí que yo asentaré tus piedras sobre turquesas c [ c Según LXX; heb., antimonio; o, pegamento] y pondré tus cimientos sobre zafiros. d [ d O: lapislázuli] 12 Haré tus almenas de rubíes y tus puertas de berilo; y todo tu muro alrededor, de piedras preciosas.

13 "Todos tus hijos serán enseñados por Jehovah, y grande será la paz de tus hijos. 14 En justicia estarás afirmada. Estarás apartada de la opresión, la cual no temerás; y lejos del terror, el cual no se acercará a ti. 15 Si alguno te ataca ferozmente, no será de mi parte; quien te ataque caerá ante ti. 16 He aquí, yo he creado al herrero que sopla los carbones en el fuego y que saca una herramienta para su trabajo; también yo he creado al destructor para destruir. 17 No prosperará ninguna herramienta que sea fabricada contra ti. Tú condenarás e [ e O: refutarás] toda lengua que se levante contra ti en el juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehovah, y su vindicación de parte mía", dice Jehovah.

Llamado a aceptar el don de Jehovah


55 "Oh, todos los sedientos, ¡venid a las aguas! Y los que no tienen dinero, ¡venid, comprad y comed! Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2 ¿Por qué gastáis a [ a Lit., pesáis] el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no satisface? Oídme atentamente y comed del bien, y vuestra alma se deleitará con manjares. 3 Inclinad vuestros oídos y venid a mí; escuchad, y vivirá vuestra alma. Yo haré con vosotros un pacto eterno, las fieles misericordias demostradas a David. b [ b Ver 2 Sam. 7:12-16; Sal. 89:3, 4, 35-37; Jer. 31:31] 4 He aquí que yo lo he puesto como testigo a los pueblos, como jefe y comandante de los pueblos. 5 He aquí, llamarás a naciones que no conocías, y naciones que no te conocían correrán hacia ti, por causa de Jehovah tu Dios, el Santo de Israel, que te ha llenado de gloria."

6 ¡Buscad a Jehovah mientras puede ser hallado! ¡Llamadle en tanto que está cercano! 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Vuélvase a Jehovah, quien tendrá de él misericordia; y a nuestro Dios, quien será amplio en perdonar. 8 "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehovah. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos. 10 Porque como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven allá sino después de haber saciado la tierra y de haberla hecho germinar, producir y dar semilla al que siembra y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para lo cual la envié. 12 Ciertamente, con alegría saldréis y en paz os iréis. c [ c Según Rollos MM y Peshita; TM, seréis conducidos] Los montes y las colinas irrumpirán en cánticos delante de vosotros, y todos los árboles del campo aplaudirán. 13 En lugar del espino crecerá el ciprés; y en lugar de la ortiga, el mirto. Esto servirá de renombre a Jehovah, y de señal eterna que nunca será borrada."

Exhortación a los creyentes gentiles


56 Así ha dicho Jehovah: "Guardad el derecho y practicad la justicia; porque mi salvación está próxima a venir, y mi justicia pronta a ser revelada. 2 Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que persevera en ello, que guarda el sábado no profanándolo y que guarda su mano de hacer el mal."

3 El hijo del extranjero que se ha adherido a Jehovah no hable diciendo: "Sin duda, Jehovah me separará de su pueblo." Tampoco diga el eunuco: "He aquí, yo soy un árbol seco." 4 Porque así ha dicho Jehovah: "A los eunucos que guardan mis sábados, que escogen lo que yo quiero y que abrazan mi pacto, 5 yo les daré en mi casa y dentro de mis muros un memorial y un nombre mejor que el de hijos e hijas. Les daré un nombre eterno que nunca será borrado.

6 "A los hijos de los extranjeros que se han adherido a Jehovah para servirle y que aman el nombre de Jehovah para ser sus siervos, a todos los que guardan el sábado no profanándolo y que abrazan mi pacto, 7 a éstos yo los traeré al monte de mi santidad y les llenaré de alegría en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar, pues mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos."

8 El Señor Jehovah, que reúne a los rechazados de Israel, dice: "Aun reuniré otros más con sus ya reunidos."

Contra la indolencia y la idolatría


9 ¡Todos los animales del campo, todos los animales del bosque, venid a comer! 10 Sus centinelas a [ a Es decir, los de Israel] son ciegos; no conocen. Todos ellos son perros mudos que no pueden ladrar, videntes b [ b Según Rollos MM y algunos mss.; otra trad., delirantes] echados que aman el dormitar. 11 Son perros comilones e insaciables; son pastores que no saben entender. Todos ellos se apartan tras sus propios caminos, cada cual tras su propio provecho. 12 Dicen: "Venid; traeré vino, y nos embriagaremos con licor. El día de mañana será como éste, o aun mucho mejor."

57 El justo perece, y no hay quien lo tome a pecho. Los piadosos son eliminados, y nadie entiende que es a causa de la calamidad que el justo es eliminado. 2 El que anda en rectitud entrará en paz; llegarán a reposar sobre sus lechos. a [ a Alusión a la muerte en paz]

3 ¡Pero acercaos acá vosotros, oh hijos de bruja, descendientes de adúltero y de prostituta! 4 ¿De quién os mofáis? ¿Contra quién abrís la boca y alargáis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes y descendencia mentirosa? 5 Vosotros ardéis de lujuria entre los robles y debajo de todo árbol frondoso. b [ b Comp. 2 Rey. 16:3, 4] Degolláis a vuestros hijos en los valles y debajo de las hendiduras de las peñas.

6 "Con las piedras lisas c [ c Como objetos de culto pagano] del valle está tu parte. ¡Ellas, ellas serán tu porción! d [ d Lit., suerte] A ellas derramas libación y ofreces oblación. ¿Habré de aplacarme ante estas cosas? 7 Sobre el monte alto y encumbrado pusiste tu cama. Allí también subiste a hacer sacrificio. 8 Tras la puerta y el poste pusiste tu propio memorial; porque alejado de mí te desnudaste, subiste y extendiste tu cama. Hiciste con ellos pacto, amaste su cama, miraste su desnudez. e [ e Expresión eufemística; lit., mano]

9 "Fuiste al rey con ungüentos, y multiplicaste tus perfumes; enviaste lejos a tus mensajeros, y te f [ f Según LXX y Peshita; heb. omite te.] humillaste hasta el Seol. g [ g O sea, la morada de los muertos] 10 Con tanto caminar te cansaste, pero no dijiste: ’¡Estoy rendida!’ Hallaste mucha vitalidad, h [ h Lit., vida de tu mano] por lo cual no desfalleciste.

11 "¿Por quién tuviste aprehensión y a quién temiste, de modo que mintieses y no te acordases de mí, ni lo tomases a pecho? ¿No es porque he guardado silencio y disimulado, i [ i Según Ketiv y vers. antiguas; TM, y desde siempre] y no me has temido? 12 Yo expondré tu justicia y tus obras, pero ellas no te aprovecharán. 13 Cuando clames, ¡que te libre tu colección de ídolos! Pero a todos ellos se los llevará el viento; un soplo los arrebatará. Pero el que se refugia en mí tendrá la tierra por heredad y poseerá mi santo monte."

Consuelo para los oprimidos


14 Entonces él dirá: "¡Allanad, allanad la calzada! ¡Preparad el camino! ¡Quitad los obstáculos del camino de mi pueblo!" 15 Porque así ha dicho el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: "Yo habito en las alturas y en santidad; pero estoy con el de espíritu contrito y humillado, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los oprimidos. 16 Porque no he de contender para siempre, ni para siempre he de estar airado, pues se desmayaría delante de mí el espíritu y las almas que he creado.

17 "Por la iniquidad j [ j Otra trad., culpa] de sus ganancias deshonestas me indigné y lo golpeé. Escondí mi rostro y me indigné. Pero él continuó rebelde en el camino de su corazón. 18 He visto sus caminos, pero lo sanaré. Lo guiaré y le daré consuelo, a él y a los suyos que están de duelo. 19 Yo soy el que crea fruto de labios: ¡Paz, paz para el que está lejos y para el que está cerca!, dice Jehovah. Yo lo sanaré. 20 Pero los impíos son como el mar agitado que no puede estar quieto y cuyas aguas arrojan cieno y lodo.

21 "¡No hay paz para los malos!", dice mi Dios.

La adoración que Dios acepta


58 "¡Proclama a voz en cuello! No te contengas; alza tu voz como corneta. Denuncia ante mi pueblo su transgresión, y a la casa de Jacob su pecado. 2 Pero ellos me consultan cada día, y les agrada saber mis caminos, como si fuese gente que hubiera obrado con justicia y que no hubiese dejado el juicio de su Dios. Me piden justos juicios y quieren acercarse a Dios. 3 Dicen: a [ a Dicen, suplido del contexto] ’¿Por qué ayunamos, y no hiciste caso? ¿Por qué afligimos nuestras almas, y no te diste por aludido?’

"He aquí que en el día de vuestro ayuno lográis vuestro deseo y explotáis a todos vuestros trabajadores. 4 He aquí que vuestros ayunos son ocasión de contiendas y de riñas, para herir con el puño de perversidad. No podéis seguir ayunando como ahora, con el objeto de hacer oír vuestra voz en lo alto. 5 ¿Es éste el ayuno que yo escogí: sólo un día en que el hombre se aflija a sí mismo? b [ b Lit., a su alma] ¿Acaso el doblegar la cabeza como junco y el acostarse sobre cilicio c [ c Es decir, tela burda en señal de suma tristeza] y ceniza es lo que llamáis ayuno y día agradable para Jehovah? 6 ¿No consiste, más bien, el ayuno que yo escogí, en desatar las ligaduras de impiedad, en soltar las ataduras del yugo, en dejar libres a los quebrantados y en romper todo yugo? 7 ¿No consiste en compartir tu pan con el hambriento y en llevar a tu casa a los pobres sin hogar? ¿No consiste en cubrir a tu prójimo cuando lo veas desnudo, y en no esconderte de quien es tu propia carne? 8 Entonces despuntará tu luz como el alba, y tu recuperación brotará con rapidez. Tu justicia irá delante de ti, y la gloria de Jehovah irá a tu retaguardia. 9 Entonces invocarás, y Jehovah te escuchará. Clamarás, y él dirá: ’¡Aquí estoy!’

"Si quitas de en medio de ti el yugo, el acusar con el dedo y el hablar vilezas; 10 si tu alma provee para el hambriento y sacias al alma humillada, tu luz irradiará en las tinieblas, y tu oscuridad será como el mediodía. 11 Jehovah te guiará siempre y saciará tu alma en medio de los sequedales. El fortalecerá tus huesos, y serás como un jardín de regadío y como un manantial de aguas cuyas aguas nunca faltan. 12 Los tuyos reconstruirán las ruinas antiguas. Levantarás los cimientos que estaban destruidos de generación en generación. Y serás llamado reparador de brechas y restaurador de sendas para habitar.

13 "Si apartas tu pie por respeto al sábado, para no hacer tu capricho en mi día santo; si al sábado llamas delicia, consagrado a Jehovah y glorioso; y si lo honras, no haciendo según tus propios caminos ni buscando tu propia conveniencia ni hablando tus propias palabras, 14 entonces te deleitarás en Jehovah. Yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer de la heredad de tu padre Jacob. Porque la boca de Jehovah ha hablado."

Lo que separa al pueblo de su Dios


59 He aquí que la mano de Jehovah no se ha acortado para salvar, ni su oído se ha ensordecido para oír. 2 Vuestras iniquidades son las que hacen separación entre vosotros y vuestro Dios. Vuestros pecados han hecho que su rostro se oculte de vosotros para no escuchar. 3 Porque vuestras manos se han contaminado con sangre, y vuestros dedos con iniquidad. Vuestros labios hablan mentira, y vuestra lengua murmura maldad. 4 No hay quien clame por justicia, ni quien vaya a juicio con integridad. Confían en la vanidad y hablan falsedades. Conciben afanes y dan a luz iniquidad. 5 Incuban huevos de víboras y tejen telas de arañas. El que coma de sus huevos morirá, y del que sea aplastado saldrá una serpiente. 6 Sus telarañas no servirán para vestirse, ni se cubrirán con sus obras. Sus obras son obras de iniquidad; hechos de violencia hay en sus manos. 7 Sus pies corren al mal, y se apresuran a derramar sangre inocente. Sus pensamientos son pensamientos de iniquidad; destrucción y ruina hay en sus calzadas. 8 No conocen el camino de la paz, ni hay justicia en sus sendas. Sus senderos son torcidos; cualquiera que vaya por ellos no conocerá la paz.

9 Por esto el derecho se ha alejado de nosotros, y no nos ha alcanzado la justicia. Esperamos luz, pero he aquí tinieblas. Esperamos resplandor, pero andamos en la oscuridad. 10 Como ciegos palpamos la pared; andamos a tientas, como si no tuviésemos ojos. Tropezamos tanto al mediodía como al anochecer; estamos como muertos entre los robustos. 11 Gruñimos todos nosotros como osos, y gemimos lastimeramente como palomas. Esperamos justicia, y no la hay; salvación, y está lejos de nosotros. 12 Porque nuestras transgresiones se han multiplicado delante de ti, y nuestro pecado ha testificado contra nosotros. Porque con nosotros permanecen nuestras transgresiones; reconocemos nuestras iniquidades. 13 Transgredimos y negamos a Jehovah; volvemos atrás dejando de seguir a nuestro Dios. Hablamos de opresión y de rebelión; concebimos y proferimos desde el corazón palabras de mentira. 14 El derecho ha sido rechazado, y la justicia se mantiene a distancia. La verdad tropieza en la plaza, y la honestidad no puede entrar. 15 La verdad está ausente, y el que se aparta del mal es despojado.

Jehovah ha visto esto, y el hecho que no haya justicia es malo ante sus ojos.

Jehovah interviene y redime a Sion


16 Vio, pues, que no había nadie, y se asombró de que no hubiese quien intercediese. Por tanto, su propio brazo le produjo salvación, y su propia justicia lo sostuvo. 17 Se vistió con la coraza de justicia, y puso el casco de salvación sobre su cabeza. a [ a Comp. 61:10; Ef. 6:14] Se vistió de ropas de venganza y se cubrió de celo como con un manto. 18 De acuerdo con sus hechos, así dará la retribución: ira para sus adversarios y furor b [ b Según LXX; heb., retribución] para sus enemigos. Dará su retribución a las costas. 19 Desde el occidente temerán el nombre de Jehovah; y desde donde nace el sol, su gloria. Porque él vendrá como río encajonado, sobre el cual impele el soplo de Jehovah.

20 Entonces el Redentor vendrá a Sion. Y a los de Jacob que se arrepientan de la transgresión, Jehovah les dice: 21 "En cuanto a mí, éste será mi pacto con ellos: ’Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tu boca no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tus descendientes, ni de la boca de los descendientes de tus descendientes, desde ahora y para siempre’ ", ha dicho Jehovah.

La gloria de Sion


60 "¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehovah ha resplandecido sobre ti. 2 Porque he aquí que las tinieblas cubrirán la tierra; y la oscuridad, los pueblos. Pero sobre ti resplandecerá Jehovah, y sobre ti será vista su gloria. 3 Entonces las naciones andarán en tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer.

4 "Alza tus ojos en derredor y mira: Todos ellos se han reunido y han venido a ti. Tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán traídas a [ a Comp. 49:22] en brazos. 5 Entonces lo verás y resplandecerás. Tu corazón se estremecerá y se ensanchará, porque la abundancia del mar se habrá vuelto a ti, y la riqueza de las naciones te será traída. 6 Una multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián b [ b Pueblo de la península arábiga] y de Efa; c [ c Pueblo de la península arábiga] todos ellos vendrán de Seba. d [ d Pueblo de la península arábiga] Traerán oro e incienso, y proclamarán las alabanzas de Jehovah. 7 Todo el ganado de Quedar e [ e Pueblo nómada del desierto oriental] será reunido para ti; carneros de Nebayot f [ f Pueblo nómada del desierto oriental] te servirán. Serán una grata ofrenda sobre mi altar, y hermosearé el templo de mi esplendor.

8 "¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas hacia sus palomares? 9 Ciertamente, en mí esperarán las costas; g [ g Alusión a los pueblos al occidente de Israel] y a la cabeza estarán las naves de Tarsis para traer de lejos a tus hijos con su plata y su oro, por el nombre de Jehovah tu Dios y por el Santo de Israel que te ha llenado de esplendor.

10 "Los hijos de los extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán. Aunque en mi furor te herí, en mi buena voluntad tendré de ti misericordia. 11 Tus puertas estarán abiertas continuamente. No se cerrarán ni de día ni de noche, para que sean traídas a ti las riquezas de las naciones, y te sean conducidos sus reyes. 12 Porque la nación y el reino que no te sirvan perecerán; tales naciones serán completamente destruidas.

13 "La gloria del Líbano vendrá a ti: cipreses, olmos y abetos h [ h Arbol parecido al pino] para embellecer el lugar de mi santuario. Yo haré glorioso el lugar de mis pies. 14 Humillados vendrán a ti los hijos de los que te afligieron; a las plantas de tus pies se postrarán todos los que te menospreciaban. Te llamarán Ciudad de Jehovah, Sion del Santo de Israel. 15 Aunque fuiste abandonada y aborrecida y no había quien caminase por ti, te convertiré en gloria eterna, motivo de regocijo de generación en generación. 16 Mamarás la leche de las naciones; mamarás el pecho i [ i Otra trad., despojo] de los reyes. Así conocerás que yo, Jehovah, soy tu Salvador y tu Redentor, el Fuerte de Jacob.

17 "En lugar de cobre traeré oro; y en lugar de hierro, plata. En lugar de madera traeré bronce; y en lugar de piedras, hierro. Pondré la paz como tus administradores y la justicia como tus recaudadores. 18 Nunca más se oirá de violencia en tu tierra, ni de destrucción y ruina en tus territorios. Más bien, a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.

19 "El sol nunca más te servirá de luz durante el día, ni te alumbrará el resplandor de la luna. Jehovah será para ti luz eterna; tu Dios será tu gloria. 20 Tu sol no se pondrá jamás, ni te será quitada la luna; porque Jehovah será luz eterna para ti, y los días de tu duelo se acabarán.

21 "Entonces tu pueblo, todos ellos serán justos; para siempre heredarán la tierra. Ellos son los vástagos de mi plantío, la obra de mis manos, para manifestar mi gloria. 22 El más pequeño equivaldrá a mil; y el menor, a una nación poderosa. Yo, Jehovah, a su tiempo lo apresuraré."

Buenas nuevas de liberación


61 El Espíritu del Señor Jehovah está sobre mí, porque me ha ungido Jehovah. Me ha enviado para anunciar buenas nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel, 2 para proclamar el año de la buena voluntad de Jehovah y el día de la venganza de nuestro Dios, para consolar a todos los que están de duelo, 3 para proveer a favor los que están de duelo por Sion y para darles diadema en lugar de ceniza, aceite de regocijo en lugar de luto y manto de alabanza en lugar de espíritu desalentado.

Ellos serán llamados robles de justicia, plantío de Jehovah, para manifestar su gloria. 4 Reconstruirán las ruinas antiguas y levantarán las desolaciones de antaño. Restaurarán las ciudades destruidas, las desolaciones de muchas generaciones.

5 Los extraños estarán presentes y apacentarán vuestras ovejas, y los hijos de los extranjeros serán vuestros labradores y vuestros viñadores. 6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehovah; servidores a [ a O: ministros] de nuestro Dios os llamarán. Comeréis de las riquezas de las naciones, y con la gloria de ellas os nutriréis. 7 En lugar de vuestra vergüenza habrá doble porción. Y en lugar de la afrenta, se regocijarán por su heredad. Por tanto, en su tierra habrá doble porción, y su gozo será eterno.

8 "Porque yo, Jehovah, amo la justicia, y aborrezco la rapiña y la iniquidad. b [ b Según algunos mss. y vers. antiguas; TM, rapiña en holocausto] Recompensaré sus obras con fidelidad, y haré con ellos un pacto eterno. 9 Sus descendientes serán conocidos entre las naciones; y sus retoños, en medio de los pueblos. Todos los que los vean reconocerán que ellos son la simiente que Jehovah bendijo."

10 En gran manera me gozaré en Jehovah; mi alma se alegrará en mi Dios. Porque él me ha vestido con vestiduras de salvación y me ha cubierto con manto de justicia. Como a novio me ha ataviado con una diadema, y como a novia que se adorna con sus joyas. 11 Porque como la tierra produce sus brotes y como el huerto hace germinar las semillas sembradas en él, así el Señor Jehovah hará germinar la justicia y la alabanza delante de todas las naciones.

Certeza de la redención de Jerusalén


62 Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no me quedaré quieto, hasta que su justicia irradie como luz, y su salvación arda como antorcha. 2 Entonces las naciones verán tu justicia; y todos los reyes, tu gloria. Y te será dado un nombre nuevo, que la boca de Jehovah otorgará. 3 Serás corona de esplendor en la mano de Jehovah, y diadema real en la palma de tu Dios.

4 Nunca más te llamarán Desamparada; a [ a Heb., Azubá] ni se dirá más de tu tierra, Desolada. b [ b Heb., Shemamá] Serás llamada Mi Deleite, c [ c Heb., Jefsibá] y tu tierra, Desposada; d [ d Heb., Beulá] porque Jehovah se deleita en ti, y tu tierra será desposada. e [ e Es decir, tendrá dueño] 5 Pues como el joven se desposa con la virgen, así te desposarán tus hijos; y como el novio se regocija por su novia, así se regocijará tu Dios por ti.

6 Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardias. Jamás callarán ni en todo el día ni en toda la noche. ¡Los que hacéis que Jehovah recuerde, no reposéis! 7 Tampoco le deis reposo, hasta que él restablezca a Jerusalén y haga de ella una alabanza en la tierra.

8 Jehovah juró por su mano derecha y por el brazo de su poder: "Nunca más daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extranjeros del vino nuevo por el cual tú has trabajado. 9 Más bien, los que lo cosechen lo comerán, y alabarán a Jehovah; y los que lo recolecten lo beberán en los atrios de mi santuario."

10 ¡Pasad, pasad por las puertas! ¡Preparad el camino para el pueblo! ¡Allanad, allanad la calzada; quitad las piedras! ¡Alzad bandera sobre los pueblos! 11 He aquí que Jehovah ha proclamado hasta lo último de la tierra: "Decid a la hija de Sion: ’¡He aquí tu Salvador f [ f Otra trad., tu salvación] viene! ¡He aquí, su recompensa viene con él; y delante de él, su obra!’ " 12 Entonces les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehovah. Y a ti te llamarán Buscada, Ciudad No Desamparada.

Victoria de Jehovah sobre sus enemigos


63 -¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, a [ a Ciudad principal de Edom; comp. 34:6] vestido con vestiduras brillantes? ¿Quién es éste de ropa esplendorosa, que marcha b [ b Según Vulgata y Símaco; comp. Jue. 5:4; heb., inclinándose] en la grandeza de su poder?

-Soy yo, que hablo en justicia, grande para salvar.

2 -¿Por qué está enrojecida tu ropa, y tus vestiduras están como las del que ha pisado en el lagar?

3 -He pisado el lagar yo solo. De los pueblos nadie estuvo conmigo. Los he pisado con mi furor, y los he hollado con mi ira. La sangre c [ c Lit., jugo] de ellos salpicó mis vestiduras, y manché toda mi ropa. 4 Porque el día de la venganza ha estado en mi corazón, y el año de mi redención d [ d Otra trad., de mis redimidos] ha llegado. 5 Yo miré, y no había quien ayudase. Me asombré de que no hubiese quien apoyase. Entonces mi propio brazo me salvó; y mi ira, ella me sostuvo. 6 Con mi furor pisoteé a los pueblos; los embriagué con mi ira y derramé su sangre e [ e Lit., jugo] por tierra.

El profeta ora a favor de su pueblo


7 Las misericordias de Jehovah recordaré, y las alabanzas de Jehovah, conforme a todo lo que Jehovah nos ha recompensado, y a su gran bondad para con la casa de Israel. El nos f [ f Según vers. antiguas; heb., les] ha recompensado según su misericordia y su gran compasión. 8 Pues ha dicho: "Ciertamente ellos son mi pueblo, hijos que no mienten." Y él fue su Salvador. 9 En toda la angustia de ellos, él g [ g Según Qere; Ketiv, no] fue angustiado; y el ángel de su Presencia los salvó. En su amor y en su compasión los redimió. Los alzó y los llevó todos los días de la antigüedad.

10 Pero ellos se rebelaron y entristecieron a su Espirítu Santo. Por eso se volvió su enemigo, y él mismo combatió contra ellos. 11 Pero se acordó de los días de la antigüedad, de Moisés su siervo. h [ h Según algunos mss. y Peshita; TM, su pueblo] ¿Dónde está el que les hizo subir del mar con el pastor i [ i Según LXX y Targum; heb., los pastores] de su rebaño? ¿Dónde está el que puso en él su Espíritu Santo, 12 quien envió su glorioso brazo para estar a la derecha de Moisés, y quien partió las aguas ante ellos, conquistando para sí renombre eterno? 13 El es el que los condujo por los abismos, como a un caballo en el desierto, sin que tropezaran. 14 El Espíritu de Jehovah les dio reposo, como al ganado que desciende al valle. Así condujiste a tu pueblo, conquistando para ti un nombre glorioso.

15 Mira desde el cielo y contempla desde la excelsa morada de tu santidad y de tu gloria: ¿Dónde están tu celo y tu poderío? La conmoción de tu corazón j [ j Lit., tus entrañas] y tu compasión me han sido retenidas. 16 Pero tú eres nuestro Padre; aunque Abraham no nos conozca e Israel no nos reconozca, tú, oh Jehovah, eres nuestro Padre. Desde la eternidad tu nombre es Redentor Nuestro.

17 ¿Por qué, oh Jehovah, nos dejas extraviarnos de tus caminos y endureces nuestro corazón para no temerte? ¡Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad! 18 Por poco tiempo tu pueblo poseyó tu lugar santo, pero nuestros adversarios han pisoteado tu santuario. 19 Hemos venido a ser como aquellos sobre quienes tú jamás has señoreado y sobre los cuales nunca ha sido invocado tu nombre.

64 1 a [ a En heb. es 63:19b.] ¡Oh, si desgarraras los cielos y descendieras! Ante tu presencia temblarían los montes, 2 b [ b En heb. es 64:1 y así sucesivamente a través del cap.] como cuando el matorral es abrasado por el fuego o como cuando el fuego hace hervir el agua; para dar a conocer tu nombre a tus adversarios, de modo que las naciones se estremezcan ante tu presencia. 3 Descendiste, haciendo cosas temibles que no esperábamos; ante tu presencia temblaron los montes. 4 Desde la antigüedad no se ha escuchado, ni el oído ha percibido, ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera.

5 Sales al encuentro del que con alegría hace justicia, de los que te recuerdan en sus caminos. He aquí, tú te airaste cuando pecamos. En esta situación hemos permanecido desde hace mucho tiempo, ¿y seremos salvos? 6 Todos nosotros somos como cosa impura, y todas nuestras obras justas son como trapo de inmundicia. Todos nosotros nos hemos marchitado como hojas, y nuestras iniquidades nos han llevado como el viento. 7 No hay quien invoque tu nombre ni se despierte para asirse de ti. Ciertamente escondiste tu rostro de nosotros y nos has entregado c [ c Según Rollos MM y vers. antiguas; TM, nos derretiste] al poder d [ d Lit., mano] de nuestras iniquidades.

8 Pero ahora, oh Jehovah, tú eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro, y tú eres nuestro alfarero; todos nosotros somos la obra de tus manos. 9 No te enojes sobremanera, oh Jehovah, ni guardes para siempre memoria de la iniquidad. Por favor, mira; todos nosotros somos tu pueblo.

10 Tus santas ciudades se han vuelto un desierto. Sion ha llegado a ser un desierto, Jerusalén una desolación. 11 La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, ha sido consumida por el fuego. Todas nuestras cosas más estimadas han sido destruidas. e [ e Comp. 2 Rey. 25:9] 12 Con todo lo ocurrido, ¿vas a contenerte, oh Jehovah? ¿Vas a callar y a afligirnos sin medida?

Dios responde a la oración del profeta


65 "Yo me dejé buscar por los que no preguntaban por mí; me dejé hallar por los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre dije: ’¡Aquí estoy; aquí estoy!’ 2 Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde que anda por un camino que no es bueno, tras sus propios pensamientos. 3 Este es un pueblo que en mi propia cara me provoca a ira continuamente, ofreciendo sacrificios en los jardines y quemando incienso sobre ladrillos. 4 Moran en los sepulcros y pasan la noche en lugares secretos. Comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo a [ a Según Qere; Ketiv, presa] de cosas contaminadas. 5 Ellos dicen: ’Quédate en tu lugar. No te acerques a mí, porque soy más santo que tú.’ Estos son como humo en mis narices, fuego que arde todo el día.

6 "He aquí que está escrito delante de mí. No callaré, sino que daré la retribución; sí, les daré su retribución en su propio seno. 7 Por vuestras b [ b LXX y Peshita tienen sus.] iniquidades y por las iniquidades de vuestros c [ c LXX y Peshita tienen sus.] padres juntamente, dice Jehovah, quienes quemaron incienso sobre los montes y me afrentaron sobre las colinas, yo les repartiré en su mismo seno la retribución por sus obras del pasado."

8 Así ha dicho Jehovah: "Como cuando alguien halla jugo en un racimo de uvas y dice: ’No lo destruyas, porque en él hay bendición’, así procederé yo por causa de mis siervos para no destruirlo del todo. 9 Sacaré de Jacob descendencia; y de Judá, al heredero de mis montes. Entonces mis escogidos poseerán la tierra como heredad, y mis siervos habitarán allí. 10 Sarón será transformada en pastizal para ovejas, y el valle de Acor en lugar de reposo para vacas, para mi pueblo que me ha buscado.

11 "Pero vosotros, los que abandonáis a Jehovah, los que os olvidáis de mi monte santo, los que preparáis mesa para la Fortuna d [ d Deidad pagana de la suerte] y vertís vino mezclado para el Destino, e [ e Deidad pagana del destino] 12 yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis para el degüello. Porque llamé, y no respondisteis; hablé, y no escuchasteis, sino que hicisteis lo malo ante mis ojos y escogisteis lo que a mí no me agrada."

13 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí que mis siervos comerán, pero vosotros tendréis hambre; mis siervos beberán, pero vosotros tendréis sed; mis siervos se alegrarán, pero vosotros seréis avergonzados. 14 He aquí que mis siervos cantarán por el júbilo del corazón, pero vosotros gritaréis por el dolor del corazón, y gemiréis por el quebrantamiento del espíritu. 15 Dejaréis vuestro nombre como maldición f [ f Otra trad., juramento] a mis elegidos. El Señor Jehovah te hará morir, pero a sus siervos llamará con otro nombre.

16 "Cualquiera que sea bendecido en la tierra será bendecido por el Dios de la verdad, y el que jure en la tierra jurará por el Dios de la verdad. Pues las angustias del pasado habrán sido olvidadas y estarán ya encubiertas a mis ojos. 17 Porque he aquí que yo creo cielos nuevos y tierra nueva. No habrá más memoria de las cosas primeras, ni vendrán más al pensamiento. g [ g Lit., corazón] 18 Más bien, gozaos y alegraos para siempre en las cosas que yo he creado. Porque he aquí que yo he creado a Jerusalén para alegría, y a su pueblo para gozo. 19 Yo me gozaré por Jerusalén y me regocijaré por mi pueblo. Nunca más se oirá en ella la voz del llanto ni la voz del clamor. 20 No habrá allí más bebés que vivan pocos días, ni viejos que no completen sus días. Porque el más joven morirá a los cien años, y el que no llegue h [ h Es decir, el que yerra al blanco] a los cien años será considerado maldito. 21 Edificarán casas y las habitarán; plantarán viñas y comerán de su fruto. 22 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque como la edad de los árboles será la edad de mi pueblo. Mis escogidos disfrutarán plenamente de las obras de sus manos. 23 No se esforzarán en vano, ni darán a luz hijos para el terror; porque serán linaje bendito de Jehovah, y de igual manera sus descendientes. 24 Y sucederá que antes que llamen, yo responderé; y mientras estén hablando, yo les escucharé.

25 "El lobo y el cordero pacerán juntos. El león comerá paja como el buey, y la serpiente se alimentará de polvo. No harán daño ni destruirán en todo mi santo monte", ha dicho Jehovah.

Vanidad del culto falso


66 Así ha dicho Jehovah: "El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Dónde está esa casa que me edificaréis? ¿Dónde está ese lugar para mi reposo? 2 Mi mano hizo todas estas cosas; es así como todas estas cosas llegaron a existir, dice Jehovah. Pero a éste miraré con aprobación: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra.

3 "El que mata un toro es como el que mata a un hombre; el que sacrifica una oveja es como el que desnuca un perro; el que presenta ofrenda vegetal es como el que presenta sangre de cerdo; el que hace una ofrenda memorial de incienso es como si bendijese a un ídolo. a [ a Otra trad., a la nada] Así como ellos escogieron sus propios caminos y sus almas se complacieron en sus abominaciones, 4 yo también escogeré tratarlos con penurias y traeré sobre ellos lo que temen. Por cuanto llamé, y nadie respondió; hablé, y no escucharon. Más bien, hicieron lo malo ante mis ojos y escogieron lo que no me agrada."

5 Escuchad la palabra de Jehovah, vosotros los que tembláis ante su palabra: "Vuestros hermanos, que os aborrecen y os excluyen por causa de mi nombre, han dicho: ’Jehovah sea glorificado, y veamos vuestra alegría.’ Pero ellos serán avergonzados. 6 ¡Sonido de tumulto proviene de la ciudad! ¡Sonido que procede del templo! ¡Voz de Jehovah, que da su retribución a sus enemigos!

Repentino surgimiento de Sion


7 "¡Antes que estuviese de parto, dio a luz un hijo! ¡Antes que le viniesen los dolores, dio a luz un varón! 8 ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto tales cosas? ¿Podrá nacer un país en un solo día? ¿Nacerá una nación en un instante? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. 9 Yo que abro la matriz, ¿no haré dar a luz?, ha dicho Jehovah. Yo que hago nacer, ¿la habré de cerrar?, ha dicho tu Dios.

10 "Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis. Regocijaos, todos los que estáis de duelo por ella, 11 para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones, para que chupéis y os deleitéis a seno lleno."

12 Porque así ha dicho Jehovah: "He aquí que yo extiendo sobre ella la paz como un río, y la gloria de las naciones como un arroyo que se desborda. Mamaréis y seréis traídos sobre la cadera, y sobre las rodillas seréis acariciados. 13 Como aquel a quien su madre consuela, así os consolaré yo a vosotros. En Jerusalén seréis consolados. 14 Vosotros lo veréis, y se alegrará vuestro corazón; vuestros huesos florecerán como la hierba. Se dará a conocer que la mano de Jehovah está con sus siervos, pero su indignación está con sus enemigos. 15 Porque he aquí que Jehovah vendrá con b [ b Dos mss. y LXX tienen como.] fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con ardor y su reprensión con llamas de fuego. 16 Porque Jehovah juzgará c [ c Según Rollos MM, LXX y Targum; TM, defenderá su causa] con fuego; y con espada, a todo mortal. d [ d Lit., toda carne] Muchos serán los que morirán a causa de Jehovah.

17 "Los que se consagran y se purifican para ir a los jardines, siguiendo a uno que está en el centro y comiendo carne de cerdo y de cosas detestables como el ratón, serán aniquilados juntos, dice Jehovah. 18 Pero yo conozco e [ e Heb. omite conozco.] sus obras y sus pensamientos. Ya llegará el tiempo para reunir a todas las naciones y lenguas; ellas vendrán y verán mi gloria. 19 Pondré en ellos una señal, y enviaré algunos de los sobrevivientes de ellos a las naciones: a Tarsis, a Fut, f [ f Según LXX; es decir, Libia; heb., Pul] a Lidia (donde disparan el arco), a Tubal, a Grecia y a las costas más distantes que no han oído de mi fama ni han visto mi gloria, para que anuncien mi gloria entre las naciones. 20 Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, como ofrenda a Jehovah, a mi santo monte en Jerusalén, tanto en caballos como en carros, en literas, g [ g Otra trad., coches cubiertos] en mulos y en camellos, de la misma manera que los hijos de Israel traen su ofrenda en vasijas limpias a la casa de Jehovah, ha dicho Jehovah. 21 Y también de entre ellos tomaré para sacerdotes y levitas, ha dicho Jehovah. 22 Porque como permanecerán delante de mí los cielos nuevos y la tierra nueva que yo haré, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre, dice Jehovah.

23 "Sucederá que de mes en mes y de sábado en sábado vendrá todo mortal h [ h Lit., toda carne] para postrarse delante de mí, ha dicho Jehovah. 24 Entonces saldrán y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará. Y serán un horror para todo mortal." i [ i Lit., toda carne]

 


Reina-Valera Actualizada, 1989.

 


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